Por Colectivo Mate Amargo (*)
En la Piedrita, una Comuna de Caracas, justo al frente de la Comandancia de la Milicia que el 3 de enero pasado fue bombardeada por orden del gobierno de EEUU, flamea hoy la bandera tupamara, entre la venezolana y la cubana, como símbolo de una lucha hermanada, por la Liberación Nacional y el Socialismo.
Allí mismo, sobre un pedestal erguido entre los bustos de Martí y Sucre, el jueves 7 de mayo se alzó el busto de Raúl Sendic Antonaccio, merecido espacio que también acompañan las figuras de Chávez, Bolívar, Fidel y otros de los más grandes de este continente, homenajeados como se merecen, por esos hombres y mujeres libres y humildes de nuestra América, que día a día hacen Patria, y donde la continentalidad de la lucha la llevan en el alma.

Varios discursos emocionados se pronunciaron en un simbólico acto, al depositar el busto, traído desde Uruguay y donado por el MLN-T. Allí se expresaron Héctor Tajam y Daniel Placeres (MLN-T) y los compañeros del colectivo del centenario Carlos Martell y Victor H. Cabrera.
Transcribimos aquí la palabras de Héctor Tajam e invitamos a ver todo el acto en el vídeo adjunto:
Raul fue a organizar a los cañeros, que aprendieron a luchar por sus derechos primero, luego por la tierra. La tierra era liberarse del yugo patronal. El fetiche de la democracia liberal quedó al descubierto cuando la violencia se desató sobre ellos,defendiendo la explotación y la propiedad privada, aunque ésta fuera infértil. Allí nació “Por la tierra y con Sendic”.
Se forjó conciencia sobre la necesidad de descentralizar el poder, y empoderar al trabajador.
A otro nivel, cuando Chávez unifica en torno al Alca, al carajo, Banco del Sur, gas y petróleo, queda al descubierto otro fetiche, el derecho internacional y las normas de presunta autodeterminación. Le arman la guerra en la propia Venezuela. Chávez también sabía que solo empoderando al pueblo trabajador garantizaba el futuro socialista. Nació el “Comuna o nada”!
Esas comunas hoy son la base de la resistencia al imperialismo y a sus lacayos locales.
La lucha de Sendic y los Tupamaros también. La oligarquía apeló al ejército entrenado por el imperio, el cual también participó directamente a través de la CIA y demás instrumentos regionales creados para el intervencionismo y la Doctrina Monroe.
Estos luchadores hasta el fin de sus días, que no fueron tan prolongados como quisiéramos, dejaron claro que el capitalismo no sé derrota solamente desde el estado que los mismos burgueses crearon para implantar su hegemonía. Poder en el territorio y en la producción. Ahí se juntan “Por la tierra y con Sendic” y “Comunas o nada”.
Por ello cerramos con nuestra consigna
¡Habrá patria para todos y todas!
(*) Colectivo Mate Amargo, es un Colectivo integrado por las y los compañeros que construimos a diario este medio de comunicación popular y alternativo