Mi semilla

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Por Juana Francisca Gómez (*)

 

Valle Edén fue el lugar elegido de Tacuarembó para encontrarse el Día Internacional de las mujeres rurales. Conversamos con una de las organizadoras del encuentro, Lourdes Sequeira: mujer rural, egresada de la primera cohorte de Tecnólogo Cárnico del país, para que nos cuente sobre la jornada.

 

Mate Amargo (M.A.) – ¿Cómo fue tu proceso para ser parte de la organización de estos encuentros?

Lourdes Sequeira (L.S.) – Vengo de una familia productora, rubro ganadería, de toda la vida. No vivo directamente en el campo pero siempre trabajando con la gente y mi pasión que es el campo, cuidar y proteger a las familias rurales. Empecé a trabajar en la Sociedad de Fomento Rural de la Sexta Sección. Después de ahí ingresé a las mesas de desarrollo y luego me eligieron como referente de la Mesa Centro. En ese proceso me recibí de Tecnóloga Cárnica. Hoy en día soy oficial de bienestar animal. Ahí empecé, además del rol social con las familias, como un productor más y luego a trabajar como técnico para el Ministerio de Ganadería, en la Universidad de la República. Hoy también soy referente de la Comisión de Género de la REAF de Uruguay en el Mercosur.

Cuando me recibí en el 2010, la carrera de Tecnólogo se podía estudiar íntegramente en la Sede de Tacuarembó de la Universidad de la República, que era una casita chiquita.

Hoy en día hay una población universitaria enorme en Tacuarembó, con residencia, con un montón de cosas. Poder salir del predio a estudiar en el pago de uno eso es invaluable, hay que destacarlo, hay que cuidarlo y que siga creciendo.

M.A. – ¿Cómo surge la iniciativa de juntarse?

L.S. –  La iniciativa surgió en 2017, por una decisión de mujeres rurales que empezaron obviamente con el trabajo de años de instituciones, principalmente el Ministerio de Ganadería, con Desarrollo Rural e Inmujeres.

Las mujeres rurales del departamento empezaron a juntarse para la construcción de la agenda de mujeres rurales a nivel nacional. Cuando empezás a hablar con otras y te empezás a preguntar: ¿cómo somos las mujeres rurales en Tacuarembó?, ¿qué necesitamos?. Así surgió el primer encuentro de 2017 con la idea de acercar a las instituciones para plantearle nuestras necesidades. En ese momento participamos algunas mujeres rurales y después fue generando la forma de trabajo año a año, hasta llegar a esta novena edición.

La intención es juntar a la ruralidad organizada a través de la Mesa de Desarrollo Rural. Se tiene un impacto muy importante en el departamento, con las familias, las mujeres que son referentes locales de organizaciones, de colectivos, de la propia mesa y la institucionalidad toda que se sienta parte de la ruralidad y se acerca a trabajar.

Acá somos cuatro mesas zonales y una mesa departamental donde están los referentes de las mesas zonales. Es una forma de trabajo que sirve y que se mantiene con el tiempo.  

Por ser el Año Internacional de la Mujer Agricultora, lo unimos con toda esta trayectoria que venimos haciendo. Los encuentros son rotativos en diferentes localidades, donde las propias mujeres son protagonistas y ellas deciden las temáticas a tratar, el lugar donde se va a desarrollar por votación en el propio encuentro. Obviamente hay siempre un grupo local de mujeres, un colectivo que es el organizador local de ese encuentro de mujeres que habitualmente vienen de muy lejos. Siempre tenemos un lema, este año es: “sembrando valores, cosechando equidad”, porque la mujer agrícola hace referencia a la Declaración de las Naciones Unidas a nuestro rol en los sistemas agroalimentarios, en la alimentación que llega a la mesa de todos los pobladores de este mundo. Nos pareció rescatar esa alimentación, ese rol de la mujer, el valor principal es la semilla, la mayoría de los alimentos provienen de la semilla. Intercambiamos toda esta información para trabajar este año y así fue que desarrollamos el programa de la actividad.

Por la mañana la parte de talleres, de charlas de capacitación; y por la tarde la parte más recreativa, porque no es solamente una reunión de diversión, de encontrarse, de compartir, de llenarse de energía, sino también de aprender y contagiar a otro, y llevar información a sus territorios.

Tuvimos una charla con la participación especial de Clara Villalva de INIA, como referente nacional de producción familiar, que nos habló del rol de las mujeres en los sistemas agroalimentarios. Después tuvimos otra charla, de la Biblioteca de Semillas de Rivera que vinimos y aprovechamos para intercambiar semillas en la charla y que nos contaron las técnicas de almacenamiento, de conservación y de cómo la mujer tiene ese rol fundamental en lo que es conservar este conocimiento, tradición, toda esa información genética de semillas criollas y nativas que se van perdiendo de generación en generación. Nos dieron herramientas para seguir manteniendo vivo todo ese conocimiento y esa alimentación en esas pequeñas semillas.

Tuvimos la presentación de la Revista sobre Presencia Indígena en el Uruguay Contemporáneo del Grupo de Estudios sobre Cosmovisiones indígenas y rurales de la Universidad, con muchos datos sobre la ancestralidad, la ascendencia genética indígena y -bueno- que hay que reconocerla para poder trabajar y que eso no se pierda porque también hace parte de nuestra historia.

M.A. –  La tarde tuvo otra dinámica…

L.S. – En la tarde tuvimos menciones especiales, como un “Homenaje al conocimiento de las mujeres rurales” por Cléber Rodríguez.

A continuación se leyó la proclama de las mujeres rurales*, que fue firmada por todas las presentes en el encuentro, para hacerle llegar a las autoridades nuestra palabra.

Y después toda la parte artística y recreativa con mucho baile y disfrute. Obviamente para el encuentro hubo espacio de cuidado para niños.

También tuvimos la participación de los estudiantes de Paysandú y vinieron a visitarnos mujeres de Salto, Artigas, Rivera, e instituciones y referentes.

Por suerte muchos artistas locales participan honorariamente como el Grupo de Danza Ensamble Folclórico, el grupo de acordeonistas Vidal, Miriam y Eric, el grupo Leales y el cantante de tango Raúl Fernando.

Acá nosotras tenemos instituciones que nos apoyan. Este año tenemos una declaración de interés de la Junta Departamental, del Ministerio de Ganadería y del Ministerio de Turismo que tenemos hace dos años, y este año del Ministerio de Educación y Cultura, por ejemplo. Esto nos permite crecer cada año y tener los fondos para sostener esta actividad gratuita y que pueda venir todo el que quiera.

Este encuentro es importante, verse las caras en este momento es muy importante. Esa cercanía entre los seres humanos, se está perdiendo muchísimo.

Las mujeres se apropiaron de la propuesta, ya lo reclaman. Hay que ver ese cambio de mujeres que no hablaban, hoy en día intervienen, mandan mensajes. Es toda una calidad humana que estamos recuperando.

 

M.A. – ¿Qué aspecto tomaron como prioritario para reflexionar este año?

L.S. – La primera agenda de 2017 ya cumplió 10 años, hicimos una nueva agenda y ahí la prioridad también para el campo, para la familia y para las mujeres, es la parte de recreación y de ocio, porque también merecemos espacio en el medio rural para recrearnos, para juntarnos. Entonces la proclama de mujeres este año defendió básicamente nuestro rol en la alimentación, y lo que necesitamos para cumplir con alimentación nutritiva, rica de calidad, necesitas todo un entorno económico, productivo y  social que te sostengan.

M.A. – ¿Hubo algo que te sorprendió en este encuentro?

L.S. – Sí, me sorprende año a año la cantidad. Desde ese primer encuentro de 2017, de 50 mujeres, a más de 500 este año en el Camping de Valle Edén.

Todo ese crecimiento de mujeres rurales que llegaron por primera vez, porque la hermana o la vecina la vió que estaba perdida en el medio del campo, que no iba a ninguna actividad, y le avisó. Hoy esa mujer se acerca y nos dice que gracias por no olvidarse, por seguir luchando por nosotras. Una mujer vino y me dijo “gracias por no desistir”, eso fue como que me partió, esa palabra desistir como diciendo no vemos nadie que esté luchando por nosotros, pero venimos acá y somos visibles, nos escuchan y disfrutamos, eso para mí es un antes y un después. Hay mucha soledad.

Mucha mujer sola, tirada en el medio del campo, a veces una vecina la lleva a su hogar y la cuida hasta que envejece, hay mucha persona mayor adulta que está tirada y que no tiene familia, cada vez hay más gente sola. Es re difícil y doloroso de vivirlo.

 

 

 

Apuntes para continuar conversando.

  • Transcribimos íntegramente el texto mencionado:

  9no. Encuentro de Mujeres Rurales de Tacuarembó

Proclama “Mujeres Rurales de Tacuarembó”

 

“Las mujeres rurales, reunidas en este encuentro, reafirmamos la importancia de fortalecer a todas y cada una de las mujeres rurales de nuestro país para generar un verdadero desarrollo rural, que cuide y proteja a la generaciones presentes y futuras.

En este día, reforzamos nuestro compromiso con la protección de los saberes tradicionales y el desarrollo de sistemas agroalimentarios sostenibles.

Y para esto, solicitamos políticas públicas y recursos concretos; que nos permitan enfrentar las dificultades actuales, para el próspero desarrollo de nuestras familias y el medio rural; así como la defensa y protección de nuestros sistemas productivos ante eventos climáticos tan desafiantes: acceso a infraestructuras adecuadas, tecnología apropiada, seguros para todos los sistemas productivos, líneas de proyectos productivos y sociales, etc…sin condiciones no hay soberanía alimentaria posible.

Recuerden que invertir en las familias rurales, es sembrar en manos que transforman tierra en desarrollo y progreso.

Hacemos un llamado público a las autoridades, a la institucionalidad toda y a la sociedad en su conjunto, para proteger a las familias rurales, que con gran esfuerzo sostenemos nuestra vida en el campo, y generamos la producción de alimentos que día a día llegan a vuestras mesas”

 

  • Algunas lecturas que aportan a la temática en cuestión:

 

https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/ede209dc-54a7-4094-a1cc-56a4f522b861/content

https://www.gub.uy/ministerio-ganaderia-agricultura-pesca/comunicacion/calendario-actividades/xlv-reaf-mercosur-montevideo

https://www.tacuarembo.udelar.edu.uy/

https://www.ei.udelar.edu.uy/grupos-financiados/sigla-acronimo/cosmovisiones-indigenas-uruguay

https://www.un.org/es/observances/rural-women-day

https://biblioteca.noreste.udelar.edu.uy/category/biblioteca-semillas/

https://x.com/mesa_rural_Tbo

https://www.mateamargo.org.uy/2026/10/18/tres-horas-de-ida/

https://www.mateamargo.org.uy/2026/07/18/lo-aprendi-con-ella/

https://www.mateamargo.org.uy/2025/11/09/sosteniendo-la-tierra/

 

 

(*) Juana Francisca Gómez es escritora y miembro del Capítulo uruguayo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (RedH)

(**) Fotografía Lourdes Sequeira

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