Por Ramón Pedregal Casanova (*)
Portada, Marina Cultelli (**)
“Cuando crucé por Lucena, hace un par de años, apenas había negocio. Venía retrasada la recolección de la aceituna, y debido en parte al tiempo lluvioso no se habían repartido jornales en el invierno. … Entramos en el bar. Sólo había cuatro hombres, con aire de ricos de pueblo. Llevaban puestos los sombreros y tenían las caras gordezuelas, curtidas. Había un hombrecillo viejo, que llevaba chaleco y de un bolsillo le colgaba la cadena del reloj.
– Yo voy a retirar una caja y unos cepillos pa limpiar zapatos que tengo aquí -dijo Manuel-. Pues lo que le decía: la vida está mala y los pueblos están quedándose sin nadie -cambió el tono de voz cuando vio que le miraban los hombres-. …”
Del libro de viaje por Andalucía titulado “Tierra de olivos”, cuyo autor es el gran escritor y poeta Antonio Ferres. Editorial Gadir.

Juan Carlos Ríos Martín, autor de “Blas Infante: Andalucía y revolución”, abre al conocimiento de la verdadera Andalucía a quienes se adentran en sus páginas, que no son de lectura de ferias, playa y demás superficialidades que alimentan los tópicos que a los “amos” les da parapetos con los pueblos que habitan el suelo peninsular. Juan Carlos Ríos Martín, investigador y profesor que es autor de obras que desentrañan la Andalucía de caciques feudales, tragatierras y gobernantes de servicio que les hacen la manicura y esconden bajo siete llaves de ley los referentes del despertar andalusí, es autor de “La identidad andaluza en el Flamenco”, (Atrapasueños 2009); “La memoria desmontable, tres olvidados de la cultura andaluza”, (El bandolero, 2011); y obras colectivas como “Desde Andalucía a América: 525 años de conquista y explotación de los pueblos”, (2017); “Blas Infante: revolucionario andaluz”, (Hojas Monfies, 2019); “Andalucía con Palestina”, (Hojas Monfies, 2024); y “Yankees go home. Las bases militares de Estados Unidos y la OTAN en Andalucía”, (Plat. Bases Fuera OTAN NO, 2025).
El profesor e investigador Juan Carlos Ríos nos aporta un conocimiento extraordinario sobre el dirigente republicano y revolucionario comprometido con el pueblo andaluz más humilde, Blas Infante. El franquismo lo asesinó y los “amos” lo ocultaron en el rincón más oscuro de su tiempo, así era de odiado, y la llamada “transición” modeló una figura alejada de quien fue para emplearla como un vestido del momento.
“Blas Infante conocía bien el poder de los terratenientes en el campo andaluz, la misma burguesía que, sin duda, estuvo detrás de su asesinato a las afueras de Sevilla aquella madrugada del diez al once de agosto.” Palabras del profesor Juan Carlos Ríos en su libro “Blas Infante: Andalucía y Revolución”. El protagonista tan temido por los “señoritos” era un defensor de la independencia conducida por el pueblo trabajador al comunismo desde la militancia viviendo en conciencia y organización, por eso los negadores de la libertad le enterraron con pensamiento y su labor, para que luego fuese recuperado por los malabaristas de la continuación, y su dibujo acomodado ha servido a la Andalucía de esos que trasiegan leyes a la burguesía terrateniente. Juan Carlos Ríos Martín nos ilustra sobre las posiciones políticas de Blas Infante, asesinado, como dice “la sentencia dictada a posteriori”, “por revolucionario y andalucista”. De ahí que las posiciones reaccionarias de José Gastalver, tan resguardado por el franquismo, fuesen las tratadas por la reforma transicional.
Para Blas Infante era de la mayor importancia resolver lo esencial en Andalucía, la propiedad de la tierra, y lo declaró en 1916 en el Centro Andaluz de Sevilla, para a continuación proclamar que Andalucía no podría ser libre por medio del “entrismo” en las instituciones burguesas estatales”.
Sostenía la independencia de Andalucía de forma solidaria con las nacionalidades del Estado español, Catalunya, Euskal Herria y Galicia, lo que los continuadores del franquismo han ocultado y se han empeñado en mostrar un Blas Infante plano en lo ideológico y en lo político, adaptado al curso que dejaban circular. El protagonista de las ideas revolucionarias para Andalucía las enmarcaba en principios éticos y morales que subraya en su libro “La dictadura pedagógica. Estado actual del alma de la sociedad comunista”, presentado en 1923, que conecta directamente con el pensamiento revolucionario de su tiempo en la patria de los bolcheviques y más adelante con lo expresado por Ernesto “Che” Guevara en su libro “El socialismo y el hombre en Cuba”.
Blas Infante revolucionario tenía su raíz en la necesaria transformación social y de ahí que su lucha la condujese desde la asunción del comunismo sobre el que decía que significaba “un fenómeno de conciencia”, alcanzando un estatus moral al que se refería diciendo”El fin natural de la existencia de un pueblo es, como el de la existencia de un individuo, el de engrandecerse por sí pero no para sí, sino para la solidaridad entre los hombres, es decir: para los demás pueblos de la Tierra”.
Su posición política le hacía destacar entre la clase trabajadora andaluza como una promesa que necesitaba cumplirse y por eso era tan temida por quienes dieron el golpe de Estado y emprendieron la guerra en 1936, y su propuesta disponía que los militantes que debían llevar a cabo esa revolución deberían “trabajar por la prosperidad de las generaciones futuras; sacrificarse o luchar por su perfeccionamiento, equivale a tanto como sacrificarse por la propia vida que, muerta la individualidad, ha de desarrollar un nuevo ciclo en las generaciones por venir”. Son numerosas las conexiones del revolucionario comunista andaluz con los revolucionarios rusos de ese tiempo que dio como fruto la gran Revolución de Octubre, la revolución China, la Cuba Fidelista que hoy resiste el bloqueo genocida, y demás aportaciones que tantos revolucionarios han dado al horizonte a la lucha de clases como motor de la Historia.
En los tiempos que vivimos que la burguesía y sus propagadores quieren hacernos creer que todo el esfuerzo por cambiar lo que debe ser cambiado no merece la pena, que cada uno haga en su habitáculo lo que crea, las palabras de Blas Infante sobre el valor de la militancia, consciente del valor del esfuerzo para conseguir la sociedad que la lucha de clases anuncia, chocan con estruendo contra las teorías burguesas: “Tenemos tanto deseo de vivir con esperanza y dignidad humana que vivir sin ellas es imposible. Cuando las fuerzas reaccionarias nos aplastan, debemos actuar contra estas fuerzas incluso a riesgo de morir.” Sus palabras universales, su idea prometedora de cambio parece recogida por Huey P. Newton, dirigente del Partido de los Panteras Negras por la Autodefensa, pues mucho después, en 1973, en su autobiografía “Suicidio revolucionario” definió el “suicidio revolucionario” como la disposición a sacrificarlo todo, incluso la vida, por la liberación del pueblo oprimido, no como un acto desesperado, sino como un acto de convicción revolucionaria.”
El investigador y profesor Juan Carlos Ríos nos invita, o nos llama, a alimentar nuestra conciencia con la de Blas Infante, el revolucionario que “conocía bien el poder de la burguesía terrateniente en el campo andaluz”. Un libro p´al pueblo común, con pensamiento de clase, y a difundir.
Título: Blas Infante: Andalucía y Revolución.
Autor: J Carlos Ríos Martín.
Editorial: Hojas Monfies.
(*) Ramón Pedregal Casanova, escritor, miembro del canal Antiimperialistas.com y miembro de la Red en Defensa de la Humanidad.
(**) Marina Cultelli: Es una de las artistas uruguayas contemporáneas más versátiles, integrante de la RedH y de su colectivo feminista Libertadoras. Es Licenciada en Artes Escénicas, Magister y fue Profesora en Facultad de Artes (UDELAR), donde integró órganos directivos además de dictar cursos en otras universidades latinoamericanas. Recibió premios nacionales e internacionales. Fue Asesora en Educación y Arte. Desarrolló trayectoria teatral y es autora de varias publicaciones individuales y colectivas. Realizó exposiciones de pintura y performances.