Por Juana Francisca Gómez (*)
Conversamos con Hortensia Campanella, presidenta de la Fundación Mario Benedetti, para acercarnos a la vida y obra del autor.
Mate Amargo – ¿Cuál es el legado de Mario?
Hortensia Campanella – Es una pena que uno de los escritores más conocidos y más populares en el mundo, de pronto, sus compatriotas, los uruguayos, no lo conozcan suficientemente. Es cierto que se ha extendido bastante la publicación de sus obras en Uruguay, hay un liceo que se llama Mario Benedetti, hay movimiento.
Nuestra Fundación trata en lo posible de dar a conocer esa obra, porque como te imaginarás, lo más importante de un escritor, es precisamente su obra, sus libros.
En ese sentido quiero contarte que en el mundo, Mario Benedetti sigue siendo muy leído, muy publicado en los países más lejanos a nuestra cultura. Nosotros como herederos de los derechos de autor, nos llegan los pedidos de publicación, de sus cuentos, de sus novelas, de sus poemas, sobre todo.
Vemos con orgullo y alegría, creo que eso es bueno, que todos los uruguayos lo sepan. Que, de pronto, en la India, en China, en Siria, en Egipto, en toda Europa y por supuesto en todos los países que hablan nuestro idioma, sigue muy vigente la obra de Benedetti, no solo en sus libros sino, por ejemplo, en el pasaje de sus obras al teatro, al cine, a la danza. En 2020 hubo un ballet basado en una obra de Benedetti. Entonces creo que sí, que es importante saber que esa obra sigue muy viva.
Acaba de salir en España una antología de poesías, de poemas de amor de Benedetti. Fíjate que es interesante para las nuevas generaciones saber que quien hizo esa antología, es una poeta española, se llama Elvira Sastre, que es muy joven, es una de las poetas más reconocidas y publicadas en España. Ella me decía que había sido un enorme honor que la hubieran contactado para hacer esta antología, porque para ella Benedetti es un referente de su propia obra. Me parece interesante que se conozcan todas estas cosas que suceden.

M.A. – ¿A cuántos idiomas se han traducido las obras de Mario?
H.C. – Estamos cerca de los treinta idiomas, por supuesto los más conocidos: inglés, francés, italiano. Pero luego hay eslovenos, árabe, en chino mandarín, griego, portugués tanto en Portugal como en Brasil, en muchos idiomas.
Ya se habían empezado a traducir estando Mario vivo. Recuerdo que una vez hice una exposición sobre su obra, puse todas las versiones, todos los libros que estaban traducidos en ese momento y eran veinte. Ahora han seguido aumentando luego de su muerte y cada año, hay numerosos pedidos de traducciones.
Creo que vale la pena saber que efectivamente esa obra sigue estando muy viva, se la estudia en Universidades y lo más importante, se la recuerda, mucha gente se sabe de memoria los poemas de Benedetti.
Benedetti tuvo una obra muy extensa, se publicaron como 80 libros de los cuales hay todo tipo de temas. Como te decía, esta joven española pudo hacer una antología extensa de poemas de amor.
Para él el amor era el amor a la pareja, el amor a los compañeros, el amor a los amigos.
Pero también, sobre todo, a partir del momento de su exilio, hay obras que tienen que ver con su compromiso social, su compromiso político, con el tema del exilio precisamente. Es uno de los traumas más importantes que provocó la dictadura, el exilio de tantos y tantos uruguayos.
En el caso de él, en el 73’ se exilió primero en Buenos Aires, después pasó por Perú, en Buenos Aires lo amenazaron de muerte, en Perú lo expulsaron, después estuvo unos años en Cuba y luego se trasladó a España.
El tema del exilio y lo que él llamó después, el desexilio, o sea, el período cuando termina la dictadura y la mayor parte de los exiliados, vuelven o quieren volver. También hizo obras en que analizaba la situación complicada de ese regreso.
En la obra de Mario hay un abanico muy grande de temas que nos tocan a todos y creo que esa es una de las razones por las cuales siguen leyéndolo. Son temas actuales, son temas que tocan los sentimientos y la realidad de mucha gente, aunque no sean montevideanos, urbanos, como lo que él mencionaba en sus libros, pero son valores que están en peligro actualmente, que la gente reconoce en esa obra de Benedetti, sus propios problemas, sus propios dolores, sus propias esperanzas, su necesidad de justicia. Eso está pasando en tantos lugares ahora mismo, como ha sido recientemente con respecto al genocidio en Palestina.
Creo que esa es la razón por la cual Benedetti sigue tan vivo, en él -de alguna manera- confluyen sus valores, sus preocupaciones, con los del ser humano en el sentido más general de la palabra.
M.A. – ¿Cómo se vinculan las nuevas generaciones con la obra de Mario?
H.C. – En la época en que él todavía estaba vivo muchas veces colaboró con cantantes o con compositores. A él le gustaba mucho transformar sus poemas, porque no es lo mismo un poema que una canción. Lo hizo con Joan Manuel Serrat en el disco “El Sur también existe”, con el argentino Alberto Favero y aquellas famosas canciones de Nacha canta a Benedetti.
Pero también ha habido, compositores cubanos, peruanos, mexicanos y sin duda muchos españoles que trasladaron esos poemas a su propia obra, como Luis Pastor, por ejemplo.
En Uruguay No Te Va a Gustar tiene incluso un poema en una canción basada en un poema de Benedetti. En España, hay varios grupos, incluso de rock, de heavy metal, que tomaron un poema y lo convirtieron en su propia obra. He comprobado en España, como mucha gente joven se sabe los poemas de Mario, de memoria.
Sigue pasando, en el caso de España hay que reconocer que ha sido uno de los países que más ha demostrado el cariño por Benedetti. Hay varias escuelas que llevan su nombre. Al parque que está enfrente de donde él vivió, le pusieron el nombre “Jardines de Mario Benedetti”.
Incluso cuando él estaba vivo, el primer Doctor Honoris Causa que le dieron fue en Alicante, después fue en Zaragoza, después fue en La Habana y recién después fue en Uruguay, en la Universidad de la República.
Muchas veces ocurre, no es una excepción, que los países de origen, puede ser un escritor, un pintor, etc., no lo aprecian, no se dan cuenta del enorme tesoro que significa ser el país de esa persona. Creo que sería bueno que eso se trasladara, creo que en parte ya ocurre, pero que sería bueno que sucediera con mayor frecuencia en Uruguay, sin duda.
M.A. – A veces parece que es difícil rastrear memorias, entrevistas, datos de personas que significan tanto para nuestra cultura…
H.C. – Como tú dices, escribí una biografía, hablé con muchísima gente y no era fácil conseguir datos de ciertas cosas que aludieran a la vida de Benedetti. Por suerte, todavía él estaba vivo y pudo contar algunas cosas. Ahora estamos por sacar otro libro sobre su vinculación con Madrid.
Por otra parte la Fundación, junto con otra gente, ha propuesto que una calle de Montevideo tenga su nombre y hace años que estamos detrás de esa posibilidad, sin éxito.
M.A. – ¿Qué te acordás de Mario cuando lo tratabas personalmente?

H.C. – Creo que es algo que a mucha gente le llamaba la atención, su sencillez, su modestia. El hecho de que él no se creyera verdaderamente lo que ya era entonces, que era un gran autor. Recuerdo que unos amigos mexicanos me decían que cuando iba Mario a México era como un rockstar. Se llenaba, una multitud, queriendo entrar al teatro para escucharlo leer sus poemas.
Esto no es tan común entre los escritores, pero a él no lo llenaba de vanidad. Mario Benedetti, conocido por todo el mundo, esa modestia, esa sencillez, esa cercanía, uno también ve en la obra esa cercanía, tenía que ver con un modo de ser de él, pero también con una intención que él tuvo desde muy joven, que era el de llegar a las personas. Al principio fue a sus compatriotas, pero en realidad él quería comunicarse con sus lectores de la manera más directa y eso también se veía en su manera de ser, en su sensibilidad hacia los demás, hacia la gente de todo tipo.
Recuerdo que en los últimos años de vida, vivía allí en la calle Zelmar Michelini, bajaba al kiosco de la esquina a comprar el diario, ahí creo que todavía hay un camión que vende chorizos, él no compraba chorizos pero siempre los saludaban – ¡Buen día Don Mario! – él siempre respondía con sencillez y una sonrisa.
Creo que eso es lo que más recuerda la gente de él, una cierta también timidez, no era una persona con un ego muy grande. Creo que eso es lo que hace también que la gente que lee su obra y que, por lo tanto, se da cuenta de todos estos elementos que están en su obra, lo sienta cercano, lo sienta como alguien muy parecido a uno mismo.
(*) Juana Francisca Gómez es escritora y miembro del Capítulo uruguayo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (RedH)
Apuntes:
El lado oscuro del corazón
Palabras verdaderas
https://www.retinalatina.org/peliculas/palabras-verdaderas/
Benedetti, 60 años con Luz
Biblioteca de la Fundación Mario Benedetti
https://www.instagram.com/reels/DC2ARIKJF5b/
Fundación Mario Benedetti
https://fundacionmariobenedetti.uy/
Fotos Fundación Mario Benedetti – CDF Muestra Siglo Benedetti: a 100 años de su nacimiento