Apoyos, incertidumbres y rechazos
Por Darío Rodríguez (*)
En el mundo contemporáneo hay una constante tensión entre el modelo de producción extractivista y el cuidado del medio ambiente. Mientras esto se sustancia, con más retrocesos que avances, los países periféricos cargan con proyectos -en la necesidad de contar con inversiones- que son cuestionados por las comunidades.
En la reciente 30ª Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, llena de lobistas petroleros, se arbitró una tibia declaración.
Uruguay se apresta a realizar, nuevamente, prospecciones petroleras en su mar territorial; lo que genera preocupación en la academia y organizaciones ambientalistas. Pocos niegan el cambio climático.
La crisis energética en Europa, hace que aquellos países pongan la mira en América Latina.

Y en eso llegó HIF
La empresa HIF Global, cuyo 80% de su capital accionario lo tiene la estatal EDF de Francia y el fondo norteamericano EIG Energy, ha desarrollado plantas pilotos en varios países y desde hace algunos años pugna por instalarse en Constancia, Paysandú, a 5 km del Río Uruguay.

(HIF: aquí estaremos)
¿Por qué instalarse en Uruguay? La razón es sencilla: este rincón del mundo tiene estabilidad política, seguridad jurídica, exenciones impositivas, condiciones climáticas apropiadas y una población instruida.
Paysandú, -hay que agregar-, tiene un altísimo (13%) desempleo y gran informalidad (La Junta Departamental la semana pasada declaró la emergencia laboral). La empresa, en sus incursiones territoriales, más allá de las exigencias del Estado, ha planteado que durante la construcción de la planta trabajarían unas 2.500 personas (procurando sean del Departamento), luego, en su funcionamiento, quedarán 600 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. Vecinos de la localidad “sueñan” con alquilar viviendas, vender alimentos y que sus hijos no emigren.
La propuesta empresarial instaló el debate a nivel nacional, pero con énfasis en Paysandú. En este Departamento anda otro proyecto que aspira recalar en Tambores, usando el acuífero guaraní.

(Todo sea por Europa)
No obstante, el cambio de gobierno, HIF Global, que sostiene que hará una inversión de 6 mil millones de dólares, continuó con su tramitación rumbo a la instalación.
Una vez elegido dos padrones rurales, 11.950 y 51 tramitó y obtuvo que la Junta Departamental de Paysandú, por unanimidad, recategorizará los mismos, pasándolos a suburbanos.

(Un mega proyecto)
Se abre debate
Concomitantemente, organizaciones ambientalistas, con distinta intensidad, comenzaron a cuestionar propuestas. En algún caso invalidando la misma y, en otras, como la Intersocial (ISP, que la integran, entre otros PIT-CNT y FUCVAM) juntando firmas para plantear una relocalización de la planta. Una de las primeras batallas de las organizaciones tenía que ver con que el proyecto inicial afectaba zonas previstas como áreas protegidas.
En Paysandú, a la par de la presencia empresarial, los movimientos sociales, con apoyo de la academia, institucionalmente o con sectores de la misma, comenzaron charlas, debates, recorridas territoriales, etc. A todo esto, desde la turística y vecina Colón, comenzaron a sentirse voces discordantes. En sustancia reclamaban relocalización de la planta y más información, al tiempo que se verificaban movilizaciones allende el río.
Con menos músculo que la ISP, el Movimiento Paysandú Soberano UPM 2 No, al igual que MOVUS (movimiento por un Uruguay Sustentable) impugnan la instalación. Creen que se debe prohibir el implante y el área en cuestión debe incorporarse al sistema de áreas protegidas (Islas San Francisco y padrones recategorizados). Descartándose como “conspiranoicos”, agregan que afectará el aire, el agua y se utilizarán miles de hectáreas para ubicar los paneles solares.
MOVUS señala que no se generará hidrogeno verde, se producirán “1.200.000 toneladas anuales de metanol, nafta, gas licuado y aceites pesados. Este proceso requiere 18 millones de toneladas (m3) de agua y 1.220.000 toneladas de dióxido de carbono. Además, el C02, en parte, “será generado mediante quema de biomasa extraída de forestales y aserraderos. Este insumo será transportado en 110 camiones diarios y quemado en cuatro calderas, liberando CO2 a la atmosfera”. Habrá “acelerada degradación del suelo”. El suministro energético “presenta serias inconsistencias. La potencia requerida es imposible de garantizar (…) con plantas solares y eólicas y ello compromete el carácter verde”. Además cuestionan el secretismo; a su juicio, “exigencia directa de la empresa”.

(Upalalá, en la calle cierto rechazo)
Por otra parte, la fiscal Josefina Minatta, Entre Ríos, estudia de oficio el proyecto. El periodista del Diario Junio, Mario Bermúdez declaró ante la fiscal y entregó una serie de informes; entre ellos copia del acuerdo suscripto entre HIF y ALUR. En el mismo se establece “la provisión de 15 mil toneladas de dióxido de carbono, insumo clave para producir metanol, a partir del cual se elaboran los e-combustibles. El proceso técnico de síntesis incluye el uso de hidrógeno y se lleva a cabo mediante un reactor de lecho fluidizado”.
Según consignó Diario Junio, “al parecer la empresa prevé producir 256 millones de litros anuales de combustibles sintéticos, lo que implicaría utilizar 8 millones de litros diarios de agua del río. Este volumen de agua será empleado en un electrolizador de 2GW, que permitirá separar el oxígeno del hidrógeno mediante hidrólisis”. Agregando que el dato es preocupante “por su magnitud y por el potencial impacto ambiental”.
Se revisa proyecto
La persistencia de las organizaciones obtuvo un primer triunfo cuando HIF Global rediseñó la planta, según informaron, sin afectar inversión. El cambio implica una disminución en un 35% del área afectada, preservando parte del monte nativo. “Esta nueva configuración disminuye en un 70% la intervención sobre el monte nativo y aumenta el área de reserva de biodiversidad a 260 hectáreas. También reubica las chimeneas (ahora desplazadas hacia el noreste) reduciendo su visibilidad desde las afueras de la planta”, aseguran.
La empresa tuvo otro traspié cuando anunció que el laboratorio de ecología fluvial del Centro Universitario Regional (CENUR) realizaría el monitoreo ambiental. Autoridades universitarias regionales desmintieron la afirmación empresarial.
En agosto, en uno de los tantos encuentros propiciados por la empresa, tanto con la prensa como vecinos, autoridades del gobierno departamental, diputados, ediles, alcaldes y el director de Turismo de Colón, se hizo énfasis en los cambios proyectados. Se planteó la sustitución del sistema de circuito cerrado por otro de torres de enfriamiento, cambio que mantiene de esa forma niveles sostenibles de consumo de agua. La empresa insiste que el consumo de agua sería similar al de un centro termal.
Por otra parte, -éste era un reclamo argentino-, las chimeneas no superarán los 30 metros de altura y se reorientan más al noroeste. Afirman que no se emitirán gases tóxicos ni residuos contaminantes.
La inversión, dicen los voceros de HIF, alcanza los 6 mil millones de dólares (4 mil millones para la construcción de la planta y 2.000 millones para los parques de energías renovables) Además, mantienen que en el pico constructivo habrá hasta 3.200 personas laburando y durante la fase operativa se generarán 300 empleos directos y otros tantos indirectos.

(HIF en el Gobbi, Paysandú)
HIF informó a la comunidad sanducera que ya tiene el 50% de la futura producción colocada y que negocia con UTE la compra y venta de energía. Hablaron de planteos de mitigación de impactos y de monitoreos constantes.

(Empresa en diálogo con vecinos de Constancia)
Un poroto con restricciones
El 21 de noviembre, el Ministerio de Ambiente (MA), -mientras se suceden las movilizaciones-, aprobó la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) El aval tiene la firma del director nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (DINACEA), Alejandro Nario. La aprobación es un primer paso rumbo a la aprobación definitiva de la planta.
Mientras se sustanciaba la VAL, se reunía el canciller argentino, Pablo Quirno y el gobernador Rogelio Frigerio, con su par uruguayo Mario Lubetkin y los ministros Edgardo Ortuño (Ambiente), Fernanda Cardona (Industria) y el presidente del Congreso de Intendente Nicolás J Olivera. La empresa había modificado el diseño de la planta tras los reclamos.
La VAL tiene ciertas restricciones. El MA la clasificó categoría C lo que significa que «pueda producir impactos ambientales negativos significativos», más allá de que se adopten medidas de mitigación. “Por tanto, se deberá presentar la solicitud de Autorización Ambiental Previa según lo establecido en el Artículo 9 del Reglamento de Evaluación de Impacto Ambiental”, dice este primer aval ministerial.
«El Estudio de Impacto Ambiental deberá analizar en forma completa la relación entre el proyecto y el medioambiente, debiendo considerar con especial atención el documento: ‘Términos de Referencia para la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental para el proyecto Planta de e-Combustible HIF Paysandú’, el cual será remitido al proponente en un plazo máximo de 10 días hábiles», establece la resolución de Nario.
«Los estudios a presentar comprenderán, entre otros, los efectos sobre la calidad y disponibilidad del agua, la afectación a los ecosistemas terrestres y acuáticos, los impactos sobre la calidad del aire y la afectación sobre el nivel de presión sonora, la gestión de los residuos sólidos, el análisis de riesgo y las medidas de prevención y de respuesta ante contingencias, la modificación del paisaje diurno y nocturno, la afectación a los usos actuales del suelo y del agua (recreacional, pesca, navegación), la evaluación del efecto sobre las diferentes dimensiones del ámbito social”, agregan.
“Asimismo, dado el porte, naturaleza y otras características del proyecto, se entiende que resulta imprescindible incorporar la actuación de otras Direcciones del Ministerio de Ambiente, de otras Unidades del Estado, para alcanzar una visión integradora que permita el adecuado análisis de sus impactos tanto a nivel ambiental como social y cultural. Por ello, el proyecto será considerado como Emprendimiento de Alta Complejidad y, en consecuencia, la correspondiente Solicitud de Autorización Ambiental Previa deberá ser analizada de acuerdo al procedimiento aplicable a Emprendimientos de Alta Complejidad», reza la resolución.
Hay más postas
DINACEA concluye que “en la evaluación del estudio de impacto ambiental” pueden surgir otros elementos que podrían invalidar el proyecto. El mismo, si el gobierno lo solicita, podrá pasar por el examen de CARU. HIF viene conversando con UTE por la venta de energía y con ALUR por el suministro de dióxido de carbono. Colón aduce problemas ambientales y perjuicio para el turismo.

(Ministros e intendentes de Colón y de Paysandú: hablemos)
En su momento, el intendente Olivera dijo que, al intendente de Colón, se le había aportado toda la información. El jerarca, como una parte de los sanduceros, reafirmó el compromiso de impulsar la concreción del proyecto y que el mismo se transforme en una oportunidad para los sanduceros y el país, planteando que se cumpla con todos los requisitos y exigencias medioambientales. Tal vez se requiera la presencia territorial del gobierno para discutir e informar a la comunidad.
(*) Darío Rodríguez es Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UdelaR), periodista y asesor en temas de cooperativismo, vivienda y hábitat