Por Juana Francisca Gómez (*)
Las palabras se fueron enlazando y la conversación continuó. Compartimos aquí la segunda parte del diálogo con Hortensia Campanella, presidenta de la Fundación Mario Benedetti, para seguir recordando la vida y obra del autor. Al final, incluimos un enlace a la primera parte.
Mate Amargo – ¿Qué relación tiene la academia con la obra de Mario?
Hortensia Campanella – Hace mucho, yo diría, incluso antes del exilio, efectivamente los intelectuales no le dieron mucha importancia a su obra, eso con el tiempo fue cambiando. Como te decía, la Universidad Alicante en el año 96 lo nombró Doctor Honoris Causa y ya ahora hay muchas obras de crítica escritas sobre distintos aspectos de su obra en universidades de Francia, en Italia, en España, por supuesto, algo ha habido también en Uruguay. Recuerdo que la Academia Nacional de Letras de Uruguay lo nombró Académico de Honor, hizo un pequeño acto en su sede, en La Torre de los Panoramas, en la calle Brecha. Es una suerte que haya ido cambiando porque eso demuestra que la academia ya hace unos años se ha aggiornado, tiene actitudes más abiertas a escritores que son nuestro tesoro. Uruguay tiene una enorme potencia intelectual, si uno hace un recorrido, por la historia de la literatura, de las artes plásticas para un país tan pequeño, siempre la calidad llama mucho la atención. Uruguay tiene tres premios Cervantes: Onetti, Cristina Peri Rossi e Ida Vitale. Mario es una gran referencia de la literatura latinoamericana, como otros tantos uruguayos como Galeano y otros artistas. Por eso te decía que es un orgullo poder tenerlos y decir que es uruguayo. Creo que la cultura en un país es la columna vertebral.

M.A. – ¿Cómo se hace ese diálogo intergeneracional?
H.C. – En muchos liceos se habla de la obra de Benedetti. Creo que hay algunos inspectores e inspectoras de literatura que tienen muy claro el valor de esa obra.
Creo que hay que renovar ese conocimiento, esa lectura y conectarlo con los intereses de los jóvenes actuales. Me parece que no puede ser muy difícil porque si unos jóvenes españoles que están a doce mil kilómetros de Uruguay se sienten cercanos a Benedetti, me imagino, que los chicos de la Unión, de Salto o del centro de Uruguay también pueden sentirse cercanos.
M.A. – ¿Qué te parece que diría Mario de escuchar un poema suyo interpretado por una banda de Heavy Metal?
H.C. – Aunque a él por supuesto no le gustaba esa música, él era un tipo muy abierto. Basta mirar su obra para darse cuenta que es una persona que buscaba constantemente, que innovaba. Fíjate que él escribe una novela en verso “El cumpleaños de Juan Angel”, no era lo normal escribir en verso una novela. Luego hace un libro que se llama “Geografías”, que es un poema y un cuento unidos por el tema. A los 80 años, publica un libro de haiku, una estrofa japonesa, muy compleja, de 7 y 5 sílabas, una innovación en su obra. Él constantemente estaba buscando descubrir cosas. Eso creo que es lo que hacía que, aunque él no compartiera determinados géneros, los aceptaba con buen humor.
En Madrid hay una editorial para personas ciegas que también edita en braile libros de Benedetti. Él incluso autorizó ediciones en audiolibros, ediciones digitales para leer en los e-books. Era una persona amplia. Lo único en lo que no era demasiado amplio, era en tolerar la injusticia, la injusticia política y social. Ahí era mucho más estricto. En ese sentido fue muy militante. En el exilio iba constantemente denunciando la dictadura en Uruguay, Argentina, Chile. Sí pasaban cosas, como por ejemplo, la invasión a Panamá por parte de Estados Unidos, escribió un largo artículo denunciando, y así con cualquier cosa que le resultara una injusticia. No se quedaba, denunciaba. Él hacía. Por suerte él tenía la posibilidad de escribir en medios de comunicación de todas partes. En México, en España años publicó en El País de Madrid y muchos de estos artículos tenían que ver con inequidades e injusticias o terribles actitudes de fuerzas poderosas políticamente.
Luego reunió esos artículos en distintos libros, donde se puede conocer lo que eran sus opiniones sobre lo que estaba pasando en el mundo a lo largo de todos esos años, de los 60 en adelante. Sufrió mucho. Se tuvo que exiliar con 56 años, el pasaporte a punto de expirar, sin dinero y poniendo el peligro su vida. Primero fue la dictadura Uruguaya y después la Argentina. Se tuvo que ir de Buenos Aires por una amenaza de muerte, una condena a muerte de la AAA Argentina. Lo pasó muy mal económicamente y vitalmente, por supuesto. Hay que darse cuenta que sus libros estaban prohibidos, por tanto no podía ganar dinero con sus libros y que la situación tanto en Uruguay como en Argentina, era muy complicada. Tuvo que vender incluso cuadros importantes que le habían regalado algunos amigos. La esposa que tenía un empleo tuvo que quedarse aquí para ayudar a vivir a las madres de ambos, que no tenían otro medio de vida. A él nunca le gustó estar llorando por su situación, pero esa es la realidad de lo que pasó. Muchos años después, cuando en España empiezan a tener más interés en su obra y todo lo que él quisiera publicar, lo publican y por lo tanto le pagan sus derechos de autor, recién ahí, puede empezar a vivir de eso. De todas maneras, él siempre fue muy austero en su modo de vida, siempre fue modesto en la manera que tenía de vivir, tanto en España, en un pequeño apartamentito en Madrid como después cuando volvió a Montevideo.

M.A. : ¿Qué tarea les dejó?
H.C. – Una obra como la de Mario no la puede hacer la inteligencia artificial y con esa certeza es que, en la Fundación que él dejó organizada en su testamento, tratamos de albergar y dar apoyo a los escritores uruguayos y latinoamericanos para que continúen con sus obras. Por supuesto, seguir dando a conocer la obra de Mario allí donde se pueda, donde quieran oírla. El otro aspecto fundamental que el dejó encargada a la Fundación, es la defensa de los Derechos Humanos y, en especial, en Uruguay la búsqueda de los desaparecidos. Ese es el legado que él dejó en su testamento. Eso es lo que hacemos día a día y esperamos que los uruguayos tomen en sus manos esas vertientes que él dejó instalado en nuestra fundación, que vayan para que colaboren y para que se sientan representados por la Fundación Mario Benedetti.
(*) Juana Francisca Gómez es escritora y miembro del Capítulo uruguayo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (RedH)Memoria de andamio Primera
Parte – https://www.mateamargo.org.uy/2026/08/02/memoria-de-andamio/
Fotos gentileza de la Fundación Mario Benedetti
Apuntes para seguir conversando:
Mediateca de la Fundación Mario Benedetti
https://fundacionmariobenedetti.uy/audiosyvideos/
La noche de los feos
Ana Prada Barnasants canta Benedetti
Me Sirve y No Me Sirve – Mario Benedetti · Diego Kuropatwa
Siglo Benedetti: a 100 años de su nacimiento
https://cdf.montevideo.gub.uy/exposicion/siglo-benedetti-100-anos-de-su-nacimiento
Mario Benedetti La Serie | Episodio 1: La vida ese paréntesis
Trailer de La Tregua
https://www.facebook.com/100063462044845/videos/la-tregua/358906560505109/
El Asteroide Mario Benedetti
Mario Benedetti: notas perdidas sobre literatura, cine, artes escénicas y visuales, 1948-1965. Tomo I.
https://www.colibri.udelar.edu.uy/jspui/handle/20.500.12008/53895
https://www.mateamargo.org.uy/2025/09/30/mario-benedetti-desde-la-habana/
https://www.mateamargo.org.uy/2020/09/21/mario-benedetti-el-triunfo-de-las-ideas/
https://www.mateamargo.org.uy/2025/11/13/poesia-necesaria-i/