Por Martín G Delgado Cultelli (*)
Este lunes 9 de agosto se conmemora el “Día Internacional de los Derechos de los Pueblos Indígenas”, fecha establecida por las Naciones Unidas para conmemorar la primera reunión del grupo de trabajo sobre pueblos indígenas en la ONU en 1982. Esta fecha también carga con la relevancia de poner sobre el tapete el estado actual de los derechos indígenas en el continente y en cada país en particular.
No es casualidad que, en un contexto internacional de avanzada de los gobiernos de derecha radical, retroceso de derechos para las minorías y expansión agresiva del extractivismo. En este contexto resurja una versión actualizada del viejo hispanismo. Con la única diferencia que el hispanismo actual es pro norteamericano y sionista, cuando recordemos que el viejo hispanismo era anti anglosajón y antisemita.

Uruguay no es una excepcionalidad con respecto a este fenómeno. Cabildo Abierto desde su fundación tuvo una línea hispanista cerrada, recordemos algunas intervenciones de Domenech. El recién formado partido La Libertad Avanza Uruguay bautizo a su sede partidaria (sede partidaria que se ubica en el mismo lugar que un antiguo boliche gay) como “La Suiza de América” y ni hablemos de algunas intervenciones de su líder Nicolás Quintana (otro ex Cabildo Abierto). Pero recordemos que el ex presidente Julio María Sanguinetti ha sido un pionero en su cruzada contra los movimientos indígenas y esgrimiendo discursos hispanistas para defender su postura. Mucho antes que la gobernadora de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dijera que el “indigenismo es el nuevo comunismo”, el viejo líder colorado lo dijo.
Al mismo tiempo, en Uruguay desde hace años se vive un proceso de reemergencia étnica de los pueblos indígenas, en especial de la Nación Charrúa. Existe un movimiento indígena en el país y este tiene reivindicaciones y agendas propias, aunque al país le sigue costando reconocer su herencia indígena. En este 9 de agosto sería bueno que se evaluara la situación del reconocimiento de los derechos indígena en el Uruguay y como es el relacionamiento del Estado con las organizaciones y comunidades.
Una de las demandas históricas del movimiento indígena en el país es el cambio de nombre del feriado del 12 de octubre. Una demanda similar que se da en todos los pueblos indígenas del continente. Desde 1919, el feriado se denomina como “Fiesta de la Raza” y es en alusión a la “raza española”. En los años 30, dicha fecha fue utilizada por el activismo pro fanquista y pro fascista en el Uruguay (en 1938 hubo un enfrentamiento que fue denunciado por el diputado socialista Emilio Frugoni). El nombre apologético del racismo de este feriado nunca fue cambiado y oficialmente sigue llamándose “Fiesta de la Raza”.
En 2012, una coalición de organizaciones afrodescendientes e indígenas, lideradas entre otras, por ATABAQUE y el CONACHA, propusieron una iniciativa para renombrar al feriado y que pase a llamarse “Día de la Resistencia Indígena y Afrodescendiente. El entonces diputado frenteamplista Esteban Pérez fue quien presentó el proyecto de Ley. Por una serie de problemas vinculados a la falta de voluntad política y a la ceguera ideológica, el proyecto quedo trancado y no cuajó.
El pasado 10 de julio, en el contexto del Mes de la Afrodescendencia, en la Casa de la Cultura Afrouruguaya. El senador frenteamplista Felipe Carballo dio a conocer la revitalización del proyecto de cambio de nombre del feriado del 12 de octubre. Su proyecto plantea que el 12 de octubre de cada año sea el “Día del Respeto y la Promoción de la Diversidad Cultural Indígena y Afrodescendiente”. Esperemos que en esta ocasión se encuentren las voluntades políticas y la claridad ideológica para acompañarlo.

Se debe entender que cuestionar el 12 de octubre y la Conquista Española no significa cuestionar a los migrantes y refugiados españoles que llegaron en el 900 o durante la Dictadura Franquista. Y que muchos uruguayos son descendientes de ellos. Significa cuestionar el proyecto Colonialista y Genocida del Imperio Español de los siglos XVI, XVII y XVIII. Significa reivindicar y reconocer a los pueblos indígenas y afrodescendientes que fueron las principales víctimas del colonialismo y el racismo estructural. Y dignificar a los uruguayos que son descendientes de indígenas y afros y no siempre son valorados.
Cuestionar el feriado del 12 de octubre adquiere un valor sumamente importante en este contexto de avance reaccionario y neoconservadurismo. En ese sentido apoyar y reivindicar una agenda indigenista es sumamente importante para enfrentar a la extrema derecha del continente y del país. La pregunta que nos tenemos que hacer es ¿Cómo estamos apoyando al movimiento charrúa en este “Día Internacional de los Derechos Indígenas”?
(*) Martín G. Delgado Cultelli, militante charrúa y del movimiento Indígena latinoamericano. Experto en Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Cooperación Internacional, Universidad Carlos III de Madrid.