La semana en una cebadura

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Por Colectivo Mate Amargo (*)

Portada, Marina Cultelli (**)

 

En la semana continuaron los ecos de una peculiar asamblea de la Organización de Naciones Unidas. La guerra de las palabras y los gestos quedó estampada como pocas veces en el supuesto antro de la regulación internacional para la convivencia de las naciones. Así se manifestó Trump, declarado enemigo de la humanidad, brabucón de un imperio endeble, asesino de niñas en Irán, en Cuba y donde se le antoje. Así se manifestó Natanyahu y a las pocas horas (este miércoles) sus bombas volvían a caer sobre las infancias y civiles de Palestina, mientras desayunaban en Ramadán, en el patio de una escuela femenina de Yabalina, al norte de Gaza. 

“El negacionismo es un delito” se titula una entrevista realizada a Rita Segato en Página/12, refiriéndose a quienes niegan los crímenes sionistas en Gaza. “Gaza es una exhibición de impunidad de un nuevo edicto que dice: ‘el poder de muerte es la ley’. Y en un mundo así, estamos todos perdidos. No hay ley. Es un mundo prehumano. No hay normativa. Tenés la bomba, tenés la ley. Siempre existió en alguna medida esto, pero con algún disimulo. No había una exhibición de impunidad. Ni en el Holocausto hubo una exhibición de impunidad. Cuando llegaron los aliados a los campos de concentración, en las filmaciones se ve la sorpresa de ellos”. Continúa expresando Segato más adelante que la segunda gran víctima del genocidio contra Gaza es el propio pueblo judío por el odio que genera, odio que tanto había costado vencer luego de la Segunda Guerra Mundial y el fascismo de la primera mitad del siglo XX.

Pero hubo más en aquella asamblea. Vimos un Irán irreverente que se mostraba vencedor abandonando la sala cuando el presunto “rey de reyes” Donald Trump lo mencionaba falsamente en su discurso, o una Cuba que mostró la dignidad de un pueblo heroico retirándose también ante la voz amenazante del imperio decadente, bloqueo criminal que fue condenado expresamente por muchos de los participantes (incluído Uruguay). La retirada de sala fue casi masiva ante la oratoria solitaria del nazisionismo. Otras cosas resultaron también novedosas e impactantes, como el mutismo, la presencia y permanencia en sala de Venezuela mientras Trump se jactaba del resultado de la invasión del 3 de enero que ocasionó más de 100 muertes, y el secuestro de la diputada Cilia Flores y del Presidente legítimo de ese país a quien se atrevió a tildar de criminal; luego algunos medios y redes venezolanas intentaron desdibujar la imagen con una bufanda roja y la posición de una mano… pero lo que vimos todas y todos, resulta muy difícil explicar como gesto soberano.

En otro órden de cosas, todo parece indicar, y a pesar del breve tiempo transcurrido luego de la fraudulenta derrota de Petro, que el terrorismo de Estado vuelve a instalarse en Colombia tras el asesinato de 3 personas: el campesino de 18 años Ricardo Andrés Martinez Rodriguez ejecutado extrajudicialmente en un operativo policial en la zona rural de Santa Marta; Donovan Balanta, afrodescendiente que fue capturado en Bogotá y sometido hasta la muerte a torturas con picana eléctrica por agentes de la policía; y el campesino Luis Carlos Mojica Guzman, de la Macarena, desaparecido por una unidad militar.

En Chile 1000 guitarras y 1000 voces homenajearon a Victor Jara, al tiempo que en este fin de mes, la Cámara de diputados aprobó una solicitud para que el presidente Kats explique la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, y entregue al cuerpo legislativo y según corresponde, los documentos y compromisos firmados en tal marco. El rechazo de la ciudadanía al alineamiento de Kats a Washington marca mayorías en encuestas realizadas.

Un interesante texto de Alfredo Rada en contrapunto, sobre la situación en Europa deja pensando al lector, si realmente se trata de avances del fascismo como señalan muchos analistas, dado entre otras cosas, por los triunfos de la ultraderecha con Alternativa por Alemania (AID). En su opinión se trata al mismo tiempo de la revitalización de fuerzas “socialistas, progresistas, ecologistas”, mostrando como la derecha tradicional perdió – por ejemplo- terreno en Suecia, o Dinamarca que mantiene a la socialdemocracia, o Noruega y los laboristas, o Portugal y el gobierno del socialista Antonio José Seguro con más del 66% de los sufragios en su favor, explicando luego otros conflictos como el de la Francia Insumisa, agregando los casos de Lituania, Islandia y Países Bajos, mostrando a Europa objetivamente como un territorio en gran disputa, y concluye: “Europa se convierte así en un enorme campo de disputa política. Lo que está en juego no es simplemente quién administra los gobiernos, sino qué respuesta prevalecerá ante la crisis económica, la desigualdad, la vivienda inaccesible, la precarización laboral, la inmigración, la crisis ecológica y la pérdida de confianza en las instituciones. La ultraderecha intenta canalizar ese malestar hacia el nacionalismo y la exclusión. Las izquierdas tienen ante sí otra posibilidad: convertir las demandas sociales en un proyecto de transformación. Los resultados recientes no anuncian todavía una derrota de la derecha radical, pero sí demuestran algo que su relato pretende ocultar: Europa sigue políticamente abierta, y la batalla por su futuro está lejos de haber terminado”.

Este mundo que sigue “ancho y ajeno” como planteaba aquella novela de Ciro Alegría, se mostró en su tensa complicación en la semana, pero también dejándonos algunas buenas nuevas, como el reconocimiento que de hecho va avanzando en nuestra tierra, de nuestra propia historia y por tanto de nosotros/as mismas. Y es así que en ocasión de celebrarse el patrimonio se auspician y propician actividades desde CONACHA, algunas se realizaron en la semana como la del 27 de septiembre en el Sauce y el 29 en el Cerro (Montevideo), restando las siguientes que ponemos aquí al alcance de todas/os, porque somos parte.

 

(*) Colectivo Mate Amargo es un colectivo integrado por las y los compañeros que construimos a diario este medio de comunicación popular y alternativo.

(**) Marina Cultelli: Es una de las artistas uruguayas contemporáneas más versátiles, integrante de la RedH y de su colectivo feminista Libertadoras. Es Licenciada en Artes Escénicas, Magister y fue Profesora en Facultad de Artes (UDELAR), donde integró órganos directivos además de dictar cursos en otras universidades latinoamericanas. Recibió premios nacionales e internacionales. Fue Asesora en Educación y Arte. Desarrolló trayectoria teatral y es autora de varias publicaciones individuales y colectivas. Realizó exposiciones de pintura y performances.

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