Por Darío Rodríguez(*)
“Ellos”, lejos de nosotros
En Paysandú, la apertura de un local del Ministerio de Desarrollo (Mides) en un céntrico y adecuado lugar vacío, mostró el costado expulsor de una parte de la sociedad sanducera.
Esta mirada se complementa con el criterio largamente segregador, -con anclaje institucional-, de quiénes definen el uso de la ciudad y dónde se ubica cada sector o clase social.

(No la podemos ver)
En la reunión con el Ministro Gonzalo Civila, el pasado miércoles 5 de setiembre, estuvo planteado el funcionamiento del ex sanatorio Pasteur; sobre el cuál discrepaban algunos vecinos, el Centro Comercial e Industrial de Paysandú (CCIP) y dirigentes opositores.
Desde el Ministerio se ratificó la política y el uso del ex sanatorio Pasteur como uno de los cinco dispositivos del programa “La calle no es un lugar para vivir”.
Unas 120 personas están en situación de calle en Paysandú, en el marco de la alerta roja.

(Refugio Santa Elena, hoy la pide la Iglesia)
“Fue una instancia muy buena” dijo la presidenta del CCIP, Belén Capurro. El propio Ministro vendrá a Paysandú.
“El Frente Amplio (FA) “ha tomado este tema como algo muy serio” dijo la edil Silvia Fernández en conferencia de prensa.
La delegación que viajó al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) la integraron los diputados Juan Gorosterrazú, Fermín Farinha, Walter Verri; la directora departamental del Ministerio, María Inés Firpo; ediles de diversas tiendas políticas; integrantes del CCIP y vecinos.
“La calle no es un lugar para vivir”
Desde el Ministerio se ratificó la política y el uso del ex sanatorio Pasteur como uno de los cinco dispositivos del programa “La calle no es un lugar para vivir”.
En su sede central sanducera, de la calle Leandro Gómez -frente a Plaza Artigas-, la bancada de ediles del FA dio su punto de vista sobre la reunión con el Ministro Gonzalo Civila.

(Ex Pasteur: ¡acá no, acá sí!)
La edil Silvia Fernández, que fue parte de la delegación, informó que “el ministro nos atendió más de una hora, escuchó a los vecinos y recibió todas sus preocupaciones” Destacó que “nuestro gobierno (nacional) siempre está dispuesto al diálogo”.
Con las 3 V
Tras describir el tono del encuentro, manifestó que “nuestra política tiene un título, las 3 V: vínculo, vivienda y vida. La gente no puede vivir en la calle”.
Sobre el Pasteur expresó que “es parte de un proyecto integral” pues consideramos que la problemática “hay que abordarla en forma diversificada porque está en todos los departamentos, y aquí en Paysandú creció”.
“Además, tenemos la convicción que todos los ciudadanos tienen el derecho a vivir dignamente”.

(Una mesa para varios)
“Es una obligación del Estado” atender estas problemáticas “a todos los niveles, social, cultural, etc”.
Sacarlos, ponerlos
El programa “no es una atención parcial, no es sacarlo de un lugar y ponerlo en otro, es un programa integral, interinstitucional” que se desarrolla de “acuerdo a las distintas problemáticas”.

(¡Crucemos los dedos!)
La emergencia hay que abordarla “porque no puede ser que un gobierno le de la espalda a un problema tan grave que tiene la sociedad”.
Fernández dijo que “hay que tomar decisiones. Por eso se hizo un refugio de 365 días, 24 horas, porque es la posibilidad de que técnicos puedan trabajar junto a esas personas y junto a la comunidad. Es necesario hacerlo para que no crezca y porque además nos interpela como sociedad”.
Sobre el reclamo de los vecinos de cambiar de lugar el dispositivo previsto en el ex sanatorio Pasteur, la edil comento que “el ministro mencionó el programa (La calle no es un lugar para vivir); en construcción, que tiene un abordaje con distintos dispositivos y dentro de los cuales se encuentra el ex sanatorio” de Ituzaingó y Montecaseros.
Incluyentes
En el mismo habrá “una atención diversificada y eso hay que tenerlo muy en cuenta; porque a veces se confunde y se piensa que se va a utilizar un solo lugar. Va a haber cinco dispositivos”.
La edil explicó que mientras se atendía la emergencia con la alerta roja, el Ministerio construía el programa antes mencionado.

(Todos dentro)
“El objetivo es atender la inclusión social, que esto se minimice, que la inclusión sea una garantía para la sociedad, para los vecinos”. Que la sociedad no “esté tan fragmentada”.
No improvisamos
El diputado Fermín Farinha, Partido Nacional, señaló, tras la reunión que “la decisión final sobre el destino del ex Sanatorio Pasteur sabemos que corresponde al ministerio de Desarrollo Social y, con ella, también la responsabilidad por las condiciones en que se implemente y por los resultados del dispositivo”.
“En esa instancia el ministerio afirmó que el ex Pasteur no funcionará como puerta de entrada al sistema, lo que modifica lo que se había anunciado hasta ahora. Tomamos nota de ese cambio y lo valoramos positivamente”; concluyó el legislador.
Semanas atrás, la Directora Departamental le había dicho a la diaria que se había reunido con vecinos, que algunos ofrecieron talleres gratuitos; que no “había improvisación” y que en el Pasteur se iban a “poner otros contenidos”. Se convertirá, expresaba la directora “en un centro de egreso y no en un refugio. Eso lo trato de decir siempre”.
Otros vecinos ofrecieron sus aportes
En el marco de la polémica, la Directora Departamental del Mides, comentó que “el Pasteur está pensado para aquellas personas que vienen haciendo otro tipo de trayectoria; sería como un programa de vivienda asistida”.
El ex sanatorio “para nosotros es un lugar indicado por la capacidad, por la cantidad de habitaciones y espacios que tiene, lo cual nos permite otro tipo de intervención que no sea solo en lo habitacional”.
Recordó que se reunió con vecinos y que algunos de ellos se ofrecieron para brindar talleres.
Nuncio presidencial
En el marco del debate generado, el Intendente de Paysandú montó en colera cuando el diputado Juan Gorosterrazú, FA, dijo que la idea de alquilar el Pasteur salió del órgano que preside Olivera, el Cecoed.
El Intendente lo calificó (será por la venida del papa y por qué el legislador es vecino del Atlético Bella Vista) “nuncio del gobierno”.

(Esperando al nuncio presidencial)
En la dúplica, el legislador frentista afirmó que no hay “ni mentira ni mala fe”. Sobre el mote de “nuncio del gobierno”, respondió que “es un orgullo ser portavoz” de las políticas nacionales.
Desde el Mides dijeron que los usuarios “te dicen que no van al Santa Elena porque les queda lejos; imagínense llevarlos fuera de la ciudad. Es bastante complejo tener un refugio fuera de la ciudad”.
Quiénes impugnan los sitios escogidos se cuidan y mencionan que no discrepan con las políticas del Mides; sí que esa población esté cerca de sus casas.
Si se registran problemas en las inmediaciones de los dispositivos Mides, el Estado debe garantizar ciertos comportamientos y una convivencia acorde.
Un sector social, con capacidad de incidencia política, lobby y acompañamiento del PN, se abroga el derecho de decidir quiénes y cómo se debe usufructuar la ciudad. Son los mismos que reclaman intervención del Estado y políticas sociales de mitigación. Es una actitud expulsora y escasamente solidaria.
Ahora, en el ex sanatorio “se están haciendo las reformas necesarias”.
(*) Darío Rodríguez es Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UdelaR), periodista y asesor en temas de cooperativismo, vivienda y hábitat
