Por Camilo Álvarez López(*)
Desde el Movimiento Encarnación Benítez trabajamos sobre varios aspectos que hacen a las desigualdades: techo, trabajo, tierra, alimentación. Entendemos que en estos temas se juega buena parte de la vida de nuestras sociedades, en términos de lo que implican la expresión de esas desigualdades en nuestras sociedades, pero también en lo que implica la posibilidad de dar soluciones concretas ante esas situaciones.
Nosotros estamos convencidos de que, sin desestimar otras formas, a partir de la organización y la solidaridad, se pueden ir dando soluciones que permitan que hoy, por lo menos, un conjunto de personas puedan vivir mejor. En este sentido, tenemos una apuesta muy fuerte a lo que son los proyectos de la economía solidaria y popular, proyectos que tienen que ver con abrir espacios para que las personas en situación de vulnerabilidad habitacional, personas que están en calle, puedan aprender a cocinar, aprender un oficio como es la panadería, pero a su vez también poder vender esos productos.
Ese proyecto se llama La Mateada, es una panificadora popular que ya hace tres años que la venimos sosteniendo a fuerza de organización, solidaridad y las compras que nos hacen las personas.
Otra línea de trabajo, en este sentido, tiene que ver con el apoyo a esta experiencia de la gestión de las motos fuera de uso. Es una apuesta bastante innovadora que estamos compartiendo con una cooperativa de trabajo integrada por clasificadoras y clasificadores.Y esta apuesta, desde enero de este año, ha traído innumerables buenos resultados. Una vez que llega la moto a la cooperativa, se desarma completamente. Ahí hay compañeras y compañeros que han desarrollado esta tarea para darle mayor velocidad y, a su vez, luego del desarme, se van acopiando las distintas partes, que luego se venden como residuos.
Acá hay una cosa importante a aclarar: por disposición legal, ninguna parte de esas motos puede volver a circular. Por lo tanto, todo lo que se desarma pasa a ser visto como un residuo a gestionar en función del tipo de material que es.

Hoy por hoy, en este impulso de trabajo que tenemos con las compañeras y compañeros de Forja del Sur, de la cooperativa Burgues, también nos alimenta esta idea de poder pensar que estos espacios, como las cooperativas, pueden dar respuesta a problemas que tienen nuestras sociedades: problemas ambientales, sociales, laborales; y que esas respuestas se pueden dar, en este caso, de forma innovadora y cooperativa.
Nosotros estamos también haciendo una apuesta muy fuerte como movimiento para llevar este proyecto a otros lugares del país. Estamos en contacto con distintas intendencias y también, obviamente, nos ponemos a disposición para dar una mano al desarrollo de esta propuesta, siempre que pueda contemplar esta mirada de la inclusión laboral, de la inclusión social y de la posibilidad de que estos procesos logren mejorar la calidad de vida de la gente.
En concreto, este proyecto, que había sido realizado también en otros departamentos, empezó en febrero del 2026. Y ahora estamos en proceso también de poder llevarlo a otros lugares, siempre en esta línea de la motivación, de lo que implica la organización social, la organización del trabajo y la apuesta de solidaridad, que tiene que ver, ni más ni menos, con disponer de nuestro tiempo al servicio y en función de los problemas que hoy aquejan a otros. Eso para nosotros es una guía de trabajo, tanto en esta línea de la economía solidaria y popular como en las otras líneas que tenemos vinculadas a las huertas urbanas agroecológicas, como a nuestra escuela de oficios barrial y comunitaria, que estamos impulsando y desarrollando en distintos lugares con distintos cursos. Y, después, las acciones barriales que tenemos, y también la apuesta que tenemos como movimiento de los vínculos de solidaridad con organizaciones sociales de otros países.

En este sentido, para nosotros es un elemento fundamental la posibilidad de vincularnos justamente con organizaciones de otros países, organizaciones sociales que también están dando respuesta y se están organizando para poder dar respuesta desde la organización, valga la redundancia, y la solidaridad. Nos parece que este esquema hace también a una mirada acerca de la integración regional que, si bien tiene que ver mucho con los gobiernos, también creemos que, por la importancia y la relevancia que tiene el tema, tiene que tener que ver mucho con la integración de las organizaciones sociales y, por lo tanto, la integración de los pueblos. El Sentirnos parte de este espacio en concreto, que es América Latina, es fundamental y por eso también la apuesta fuerte que hacemos en este tema. Vamos a seguir apostando a esta línea de la economía solidaria y popular en distintas ramas y, específicamente, empujando este proyecto de la gestión de las motos fuera de uso en otras partes de Montevideo y en otros departamentos.
(*) Camilo Álvarez López es militante social, integrante de Somos Barrios Uy y Coordinador honorario del área de educación popular del centro Martin Luther King de Uruguay, centro hermanado con su homónimo de Cuba. Fue director del Mides para Montevideo y encargado del área social en el Plan Juntos del Ministerio de vivienda, actualmente (junto a Nicolás Núñez) está a cargo de los proyectos de promoción sociolaboral y economía social del Ministerio de Desarrollo Social