Las medidas de Cuba y la hostilidad de Marco Rubio

0

Cuba está presa de los intereses de un lobby revanchista al cual no le interesa la suerte de los 10 millones de cubanos que viven en la isla, sino cobrar la venganza de ofensas que no sufrieron y recuperar el feudo que sus padres perdieron.

Por Carlos Novoa (*)

Dibujo, Adan Iglesias Toledo (**)

A mediados de junio, Cuba anunció el más profundo y radical paquete de medidas económicas de su historia reciente. En el esfuerzo por sortear el recrudecido cerco petrolero y económico de los Estados Unidos, cuyo impacto en la cotidianeidad de las y los cubanos resulta innegable, la máxima dirección política y el máximo órgano legislativo del país dieron luz verde a un proceso que comprende el retorno de la propiedad privada y el mercado a sectores de la economía donde había predominado hasta el momento la propiedad estatal. Desde la banca, la importación y comercialización de combustible, hasta la producción agrícola, importantes sectores de la economía intentan, mediante la apertura a la gestión privada, sortear los efectos de un cerco que ha llevado a que se estime la caída del PIB cubano para este año 2026 en cerca de un 20%.

Más allá de los señalamientos puntuales que con justicia pudieran hacerse, lo cierto es que estas medidas buscan un único objetivo: garantizar la supervivencia política y económica del proyecto cubano en un momento de máxima hostilidad imperialista y en un escenario de escaso apoyo concreto al país por parte de la llamada “comunidad internacional”.

Por su parte, el Secretario de Estado norteamericano anunció este 23 de junio un nuevo paquete de sanciones contra cinco empresas cubanas y un individuo. Las empresas sancionadas comprenden importantes sectores de la economía cubana y son gestoras o receptoras de una parte importante de la inversión extranjera en el país.

La relación de sanciones es la siguiente:

  • ALMACENES UNIVERSALES S.A. (AUSA), por «ser propiedad, controlada o dirigida por, o haber actuado o pretendido actuar en nombre de, directa o indirectamente, el Gobierno de Cuba o cualquier persona cuyos bienes o intereses en bienes estén bloqueados conforme a esta orden.» Y la que parece ser la razón más importante: «AUSA controla el tráfico de contenedores en la Zona Especial de Desarrollo del Puerto de Mariel.»
  • RAFIN S.A. (RAFIN) por operar «como un componente clave de gestión financiera del conglomerado GAESA.»
  • BANCO FINANCIERO INTERNACIONAL S.A. (BFI) por «operar o haber operado en el sector de servicios financieros de la economía cubana. BFI es una institución bancaria comercial absorbida por GAESA en 2016 que gestiona la gran mayoría de las transacciones que involucran entidades extranjeras que realizan transacciones dentro y fuera de Cuba.»
  • GEOMINERA, S.A., la cual «es una empresa estatal bajo la jurisdicción del Ministerio de Energía y Minas del gobierno cubano que aprovecha la inversión extranjera de Antilles Gold y otras empresas australianas para gestionar los activos cubanos de minerales metálicos no níqueles. GEOMINERA, S.A. gestiona Minera La Victoria S.A., que fue designada conforme a la E.O. 14404 el 4 de junio de 2026.»
  • EMPRESA SIDERÚRGICA JOSE MARTÍ (Antillana de Acero), que «es el mayor productor de acero en bruto de Cuba, ha experimentado recientemente una modernización y expansión en colaboración con entidades rusas.»
  • Annalie Lilliam Rueda Cardero, designada «como miembro adulto de la familia de Alejandro Castro Espín, quien fue designado conforme a la E.O. 14404 el 4 de junio de 2026. Alejandro Castro Espín es el exjefe de los servicios de inteligencia cubanos e hijo de Raúl Modesto Castro Ruz.»

Estas sanciones, sin dudas, son la respuesta de Rubio a las medidas anunciadas por Cuba. Demuestran que el interés nunca ha sido una transformación económica del país. La económica es solo una de las muchas máscaras que se ha puesto una práctica cuyas raíces históricas y actuales son esencialmente políticas. Por eso dudo que en un futuro cercano veamos un alivio real a las sanciones a Cuba y, por el contrario, es muy probable que asistamos a un desfile de excusas para recrudecerlas.

Recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos a Axios y del vicepresidente J.D. Vance en rueda de prensa permiten asumir sin dudas que hoy los rumbos del futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos están completamente en las manos del Secretario de Estado. Y Marco Rubio, por desgracia, tiene un solo plan para Cuba. Esto explica también porque en declaraciones a la prensa en México la vicecanciller cubana Josefina Vidal afirmara que las conversaciones entre ambos países están un punto muerto, sin haber alcanzado ningún resultado concreto.

No es descartable que, en el corto plazo, las sanciones dictadas por Departamento de Estado comiencen a apuntar también contra el sector privado dentro y fuera de la isla. Las excusas, por supuesto, serán las mismas: colaboración con la dictadura, apoyo a la represión, etc. La realidad es otra: Rubio quiere impedir a cualquier precio una mejoría de la situación en Cuba. Su objetivo a mediano plazo parece ser que los generales julio y agosto, que tanto ayudaron a los mambises en las luchas independentistas del siglo XIX, combinados con la crisis que él ha contribuido entusiastamente a agravar, se conviertan en la oportunidad para el ansiado estallido social que permita una «intervención humanitaria» en la isla.

Las nuevas sanciones anunciadas son piezas en ese sentido. Pretenden paralizar sectores claves de la economía, encadenando sanciones que siembren incertidumbre en cualquier socio comercial extranjero que tenga inversiones o quiera invertir en Cuba. Adicionalmente, la ofensiva contra las familias de los dirigentes cubanos complementa esa estrategia de presión sicológica. Nadie, dentro o fuera, a favor o en contra, está a salvo de ser perseguido e incluso arrestado por el imperio.

Para preparar todo escenario futuro, ya las cajas de resonancia de la política anticubana han comenzado a desestimar las medidas tomadas en Cuba. Que si tardías, que si insuficientes, que sin suficientes garantías legales. La conclusión de toda esta retórica es la misma: la única opción aceptable es un cambio de gobierno. En la medida en que las reformas capitalistas les han quitado la excusa económica, emerge con total claridad la excusa política.

No quieren un entendimiento económico mutuamente beneficioso, como pareció configurarse en la etapa Obama. No quieren un diálogo basado en el respeto a las diferencias. Quieren recuperar el control de Cuba. Rechazan enérgicamente lo alcanzado con Obama porque prueba, aún con todos sus defectos y limitaciones, que otro tipo de relación es posible entre ambos países. Estamos presos de los intereses de un lobby revanchista al cual no le interesa la suerte de los 10 millones de cubanos que viven en la isla, sino cobrar la venganza de ofensas que no sufrieron y recuperar el feudo que sus padres perdieron.

Aunque no parece haber logrado, por ahora, imponer el consenso en torno a la agresión militar directa, si ha recibido luz verde para provocar todo el dolor que considere necesario contra el pueblo cubano. Ni a él ni a sus financistas les interesan los que han muerto o los que puedan morir por falta de medicamentos o por no recibir la atención necesaria a tiempo. Epidemias, inseguridad alimentaria, deterioro de indicadores sociales, todo forma parte de un mismo plan. Replican contra Cuba la misma agenda criminal que ha aplicado el sionismo durante décadas contra el pueblo palestino.

Y al igual que el sionismo ha subestimado a la heroica Palestina, subestiman hoy Rubio y quienes lo apoyan al extraordinario pueblo cubano y a las y los amigos que ha sembrado por todo el mundo, en décadas de práctica solidaria. Ese es, sin dudas, el talón de Aquiles de su macabro plan contra la isla.

 

(*) Carlos Novoa, escritor y periodista

(**) Adán Iglesias Toledo, Dibujante Gráfico Cubano, Caricaturista Editorial y Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC, la UPEC y la REDH (Capítulo Cuba). Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero. Autor de varios logotipos y campañas publicitarias, posee en su haber múltiples exposiciones individuales y colectivas, talleres e intervenciones nacionales e internacionales, y ha sido premiado más de 40 veces en su país y otros países.

Comments are closed.