La arcilla que va en tus manos

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Por Claudia Suárez Delgado (*)

 

Del 24 al 27 de septiembre se llevó adelante, en la ciudad de Salto, el noveno encuentro de ceramistas. Los encuentros de ceramistas vienen realizándose cada dos años en diferentes ciudades del país. A partir de la organización autónoma de ceramistas organizados, bajo la figura de Colectivo Cerámico de Uruguay, trabajando en subgrupos, se va organizando el encuentro.

En estas actividades participan ceramistas de todo el país y también de otros países, esta edición contó con mucha presencia argentina. Lo que prevalece es la diversidad: personas que recién se inician en el arte de la cerámica, ceramistas que llevan varios años de investigaciones y de trabajo, diversidad de edades, orígenes y procesos.

En sí misma, la cerámica es un arte muy diverso, una vez que uno ingresa puede especializarse en alfarería, en el modelado, en la escultura, puede especializarse en la formulación de esmaltes, formulación de pastas, investigación de las distintas arcillas que existen en el país, investigación química, investigación de distintas técnicas utilizadas en distintos momentos de la humanidad, entre otras.

Los encuentros son un llamado a compartir el saber que los ceramistas van generando, para esto se les convoca a brindar talleres, conferencias y se generan espacios colectivos de disfrute.

Para cada edición, alguna ciudad se postula para la organización en conjunto con el Colectivo Cerámico. En este caso tocó a Salto recibir y el encuentro se llevó a cabo en diferentes escuelas de la ciudad, en el Espacio Piñeiro, en la sede de APLAS (Asociación de artistas plásticos y visuales salteños), en el Museo de Bella Artes: Maria Irene Olarreaga de Gallino…entre otros.

En esta ocasión los talleres estuvieron centrados en alfarería, pastas coloreadas, diversas técnicas de coloreado o decorado de las piezas, engobes, Rakú, técnicas de reducción en el horneado, así como diferentes formas de quemas alternativas para lograr efectos de ahumados o efectos con diferentes óxidos.

También hubo talleres que invitaron a la reflexión y a la integración del sentir y el hacer en la tarea, también espacios de producción teórica. Por primera vez se integraron al encuentro, espacios de conexión con la espiritualidad. Y se consolidó la presentación de propuestas que trabajan con herramientas de las nuevas tecnologías al servicio del trabajo cerámico en impresión, aplicaciones para la gestión de información de fórmulas de esmaltado, entre otras.

El encuentro tiene, a su vez, actividades y momentos para pensar en las propias formas de organización del mismo y del colectivo, buscando las mejores formas para la participación, la circulación de la información y la gestión del poder. En estos espacios prevalece el pensamiento crítico sobre las formas y las dificultades que se encuentran para la gobernanza horizontal y la construcción del compromiso desde el voluntariado.

Además de los talleres y las conferencias, el encuentro tiene tres puntales que son imposibles de obviar: uno es la muestra o exposición de obras, cada uno/una de los ceramistas puede llevar (una escultura o alguna o una pieza) para mostrar, con ellas se arma un exposición abierta a todo público. Otro de los momentos esperados es la pieza de intercambio donde cada asistente puede llevar una pieza que intercambiará con otra persona a través de una dinámica que se repite en cada uno de los encuentros. Y finalmente la noche de los fuegos, en este espacio se organizan diferentes hornos efímeros donde se realiza la quema u horneada de las piezas que se estuvieron trabajando en los talleres, y se pueden escuchar frases como estas “Las quemas son mucho más divertidas con un químico al lado, ahora explicá vos las cosas” le planteaba uno de los docentes de taller a otro.

 

Compartimos un compendio de imágenes y palabras surgidas del encuentro:

 

“Yo estoy desde el principio. O sea, nueve veces. Yo estoy en la organización desde el espacio Encuentro, que es una de las comisiones que organiza a nivel general y en la comisión de exposiciones, que realiza la exposición de las muestras de las piezas de las ceramistas y los ceramistas”.

“Yo estoy en la comisión de encuentro y de locataria. Es como una emoción, es muy lindo verlos llevar y compartir con la familia la cerámica. Implica un nivel de gestión importante, hay que coordinar mucho entre la propia comisión y desde ahí con las otras comisiones.También con la comunidad, para conseguir las locaciones, tuvimos que hablar con el Ministerio de Educación y Cultura, tuvimos que hablar con la Intendencia, que nos dio un apoyo bastante importante, sabiendo que de locatarias éramos dos, que dos es muy poco para recibir tanta cantidad de ceramistas, y bueno, nos dieron una mano tremenda.”

Mate Amargo – ¿Cómo se imaginan el encuentro en 10 años?

No sé, no la pienso tanto. ¿Cómo hacer carne esta idea que tiene el colectivo de que el territorio defina la forma del encuentro? ese es como un anhelo más personal. Si nos reciben en un lugar más agreste ¿qué condiciones podría tener el encuentro?, si nos reciben en un lugar que tiene un espacio que vincula muchos salones estaríamos mucho más cerca, no sé. ¿Cómo pensar desde el territorio y no tanto desde la organización? que se centraliza en Montevideo, en general, porque es donde estamos la mayoría.

“Eso estuvo re interesante en este encuentro. Una propuesta de generar cuencos para un espacio de adultos mayores, también en el taller de infancia se crearon juegos que van a ser entregados a los espacios educativos de donde provenían los niños y las niñas, quedó un mural en la escuela que se hizo en un taller”.

“El encuentro, más allá del encuentro de cerámica, es como un encuentro donde se reivindica esto de lo colectivo, de la idea del disfrute colectivo y del trabajo colectivo, y esto de encontrarnos con un mismo propósito, pero en realidad encontrarnos desde lo humano y disfrutar de una misma cosa. Va más allá de trabajar con cerámica, es esto de poder estar con otros y con otras desde un lugar de colaboración y de encuentro. Eso es lo lindo que tiene el encuentro de cerámica, que no es solo cerámica ni técnica, sino el estar con otros que disfrutan de algo compartido contigo y vivir la experiencia con otros es como un montón. La verdad que es muy disfrutable. ¡Gracias!”

“El encuentro de ceramistas para mí es un lugar de compartir, de reencontrar y de aprender”

“Esta es la primera experiencia que tengo como tallerista y la verdad estuvo muy lindo, hoy de mañana, por ejemplo, quedé asombradísima porque gente que no me conocía me dijo, me dijeron que tu taller estaba lindo, que estuvo precioso. Yo al principio pensé que eran los conocidos que me decían eso, pero después me di cuenta que no”.

“El encuentro en 10 años me lo imagino lleno de jóvenes. Lleno de jóvenes con ideas renovadas. Lleno de jóvenes y viejos, mucha diversidad en todo, como es la cerámica”.

“Hay cosas de la cerámica que no están en los libros, que están en los maestros que saben compartir, los están que saben compartir.”

“Nos convoca la cerámica pero es encontrarnos también a ver qué arte, qué anda cada uno y qué estilo y qué cosa. Uno se encuentra con gente cada dos años, ponemos al día como si fuera la familia, que se vio hace mucho y bueno, contános ¿en qué andás?, ¿qué estás haciendo?, ¿qué es tu vida?, ¿qué es tu familia?, ¿qué estás probando?, eso pasa”.

“Este es mi primer encuentro. Súper contenta, me re gustó, aparte expuse una pieza también. Mi primer encuentro, es una pareja, son dos piezas y también tuve devoluciones muy lindas de eso”.

Mate Amargo – ¿Qué te atrae de los encuentros?

“Los dos años anteriores estaba recién empezando a estudiar cerámica, y la idea era hacer talleres complementarios y experimentar otras técnicas y conocer a otras personas. Pero este año puntualmente lo que me motivó a venir fue salir un poco de mi taller y encontrarme con otros ceramistas y compartir, más allá de los encuentros y de los talleres puntuales, en el día a día. Compartir las vivencias que cada uno vive en su taller y poder colaborar también en el encuentro, que siempre hay cositas para hacer y, bueno, nutrirme de eso, de salir de mi taller y abrir un poco la cancha y conocer más gente”

Mate Amargo – ¿Qué te imaginás para el encuentro de ceramistas dentro de 10 años? 

“Me lo imagino con más apertura. Siento que hay un boom en la cerámica y que hay gente por ahí que no tiene experiencia, pero sí muchas ganas de ser parte. Y bueno, me imagino que un encuentro más abierto con gente con mucha experiencia y con poca experiencia en cerámica y también fusionando quizás otros oficios”.

En uno de los talleres realizados para visibilizar a las mujeres ceramistas se presentó a Manuela Uranga Coco (Cosita Guaranga)  como ceramista emergente y ella plantea; “En la cerámica que hago y vivo, busco ir contra los tiempos impuestos por este sistema capitalista, dándole el espacio y tiempo e importancia a cada etapa del proceso. Estos procesos intento respetarlos de forma consciente y elegida, como una militancia anticapitalista en las prácticas diarias y laborales. También me gusta dejar mensajes antifascistas en algunas piezas y militar una cerámica transfronteriza disidente. Cerámica por el buen vivir, cerámica anticapitalista, antifascista y también como acción anticolonial, a favor de la vida y la alegría”

 

(*) Claudia Suárez Delgado es licenciada en Psicología, ceramista,  especialista en Gestión Cultural, militante en organizaciones de la economía solidaria, feminista, integrante de la Red de intelectuales y artistas en defensa de humanidad (REDH) y de la Fdim, parte del colectivo Libertadoras antifascistas.uy

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