Lula representó la dignidad ante la ONU.

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Por Colectivo Mate Amargo (*)

 

En momentos en que todos los ojos miran a Brasil y su proximidad electoral (4 de octubre primera vuelta y 25 de octubre balotaje), Lula eligió el camino de la defensa de la soberanía de su país y la de los pueblos del mundo. Vale la pena escuchar su discurso completo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, pues vale la pena aprender la lección, porque hay cosas que si se transa en ellas, se pierde de una vez y para siempre.

Pero comentemos primero con la situación que vive hoy Brasil a escasas 2 semanas y 3 días de la primera vuelta electoral y un mes y 2 días de la segunda o balotaje.

Una encuesta encargada por OGlobo mostraba resultados que diferían en solo 4 puntos porcentuales entre uno y otro candidato favorito: Lula 37%, F. Bolsonaro 33%. Otra, Nexus el 40% y 37% respectivamente, y en relación a la segunda vuelta declaraba empate técnico. Se trata de casi 159 millones de brasileros/as habilitados/as para votar, y más un millón en el extranjero.

Téngase presente que entre 2023 y 2024 la pobreza en Brasil disminuyó en más de 8 millones 600 mil personas, pasando del 27,3% al 23,1%, y otro par de millones abandonaron la pobreza extrema. Entre 2003 y 2015, años del primer ciclo progresista en Brasil, según CEPAL,  la pobreza había caído del 38,8% al 18,8% y la indigencia del 7,6% al 4%. En tiempos de Bolsonaro (padre) subió como leche hervida, y no solo por la pandemia, sino porque la ultraderecha en Brasil es “una máquina de hacer pobres”. Y mencionamos este indicador por lo significativo del mismo, pero muchos otros podrían mostrar las diferencias entre lo que representan uno y otro candidato de la actual contienda.

Sin embargo, lo que realmente llama la atención es el comportamiento social que se refleja, pues más allá del intento de fraude e injerencia denunciados, la cosa es que Lula está con muy poca diferencia a favor, ante un desconocido, del que solo sabemos su “linaje” (hijo del mandatario anterior Jair Bolsonaro de tan lamentable accionar pasado y amigo del criminal Donald Trump).

Estos fenómenos tendrían que ser objeto de un estudio profundo en toda América Latina y en gran parte del mundo: la disputa por los sentidos.

Tal vez volver a viejas lecturas, pero más novedosas que las de moda, valdría la pena. Tal vez Gramsci tenga algo para decirnos, y su teoría de la hegemonía sea más actual que nunca, como forma de dominio estructural cuando pasan de mentirnos a estructurarnos la memoria y por tanto, las formas de razonamiento. A ello apuntamos y seguiremos haciéndolo desde las páginas de Mate Amargo, aunque hoy, intentemos más preguntas que respuestas, que son parte también de la toma de conciencia necesaria ante situaciones adversas o al menos complejas.

Ante esta disyuntiva, Lula escoge defender a Brasil, y con ello defendernos a todos y todas, en el entendido mismo de aquella canción de Patxi Andeón, “no hay salvación …si no es con todos”.

«Brasil no cabe en el patio trasero de nadie»

 El subtitulo marca la expresión exacta y el espíritu del discurso de Lula, a la vez que defendió la democracia y denunció y condenó la injerencia de EEUU en nuestros asuntos, incluso electorales. Habló de «injerencia externa en procesos electorales» y que «la democracia está nuevamente en jaque», al tiempo que recalcó que «No permitiremos que los enemigos de la democracia internos y externos atenten contra la voluntad popular». Fue un discurso que rechazó de plano «la división del mundo en zonas de influencia» y las «embestidas neocoloniales por recursos estratégicos», mientras que calificaba de castigo colectivo al criminal bloqueo contra Cuba que el propio ministro Rodríguez de la hermana República agradeció profundamente. Criticó la “insensatez” y el “inmovilismo” del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas diciendo que «Las concesiones a la ley del más fuerte pasaron de los límites». Habló del medio ambiente y contra la tecnoligarquía.

Se trata de un discurso que vale la pena escucharlo y analizarlo en el momento actual, porque Brasil está también en la disyuntiva, que tendrá un importante punto en dos semanas y un mes, sobre ser país o ser colonia.

 

 

Al mismo tiempo, Yldefonso Finol, quien fuera embajador de Venezuela en Uruguay hasta el 2024, aquel poema de Mario Benedetti que no por gusto, traemos aquí:

No te salves

No te quedes inmóvil al borde del camino

No congeles el júbilo, no quieras con desgana

No te salves ahora ni nunca, no te salves

No te llenes de calma

No reserves del mundo solo un rincón tranquilo

No dejes caer los párpados pesados como juicios

No te quedes sin labios, no te duermas sin sueño

No te pienses sin sangre, no te juzgues sin tiempo

Pero, si pese a todo no puedes evitarlo

Y congelas el júbilo y quieres con desgana

Y te salvas ahora y te llenas de calma

Y reservas del mundo solo un rincón tranquilo

Y dejas caer los párpados pesados como juicios

Y te secas sin labios y te duermes sin sueño

Y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo

Y te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas

Entonces

No te quedes conmigo

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