Por economiapolitica.uy *
Dibujo del Prof. Adán Iglesias Toledo **
En el año 2001 el sistema financiero en su conjunto llegó a constituir el 8% de la actividad económica del país –medida por el valor del Producto Interno Bruto (PIB) – a raíz de un crecimiento de 31% solamente entre 1997-2001 (mientras el PIB global descendía -3%). Una anomalía que desembocó en la crisis económico financiera del año 2002. Desde 2005 en adelante ha significado en promedio un 5% del PIB, especialmente desde que los gobiernos del Frente Amplio señalaran que la época de los rescates bancarios había finalizado. Parece una participación no acorde con la importancia que se le otorga al capital financiero como líder del proceso de globalización neoliberal más reciente, y también desencadenante de crisis periódicas del capitalismo. Sin embargo, si atendemos a los recursos que maneja, la situación cambia radicalmente. En 2025, 9 bancos extranjeros, manejaron un monto de depósitos equivalente al 35% del PIB nacional, y concedieron préstamos por la suma del 25% del mismo. Esta intermediación obtuvo muy buenos dividendos para la banca privada extranjera: en los últimos 3 años acumularon un record de 2.000 millones de dólares.
El Banco de la República (BROU) es el banco más grande y ejerce una fuerte competencia a la banca extranjera, equilibrando con su accionar las decisiones de negocios financieros privados que tienen su principal interés fuera de nuestras fronteras. Como podemos apreciar en el Anexo (Cuadro 1), ya sea en proporción a sus activos, a depósitos o al capital en préstamos, es la institución mayor, pero lamentablemente su importancia ha declinado durante el transcurso de la última década. En el año 2016 el BROU concentraba el 46% de los depósitos, para 2025 se ha reducido al 44%. Pero el cambio más significativo se dio en el corazón del negocio financiero, el crédito concedido, pues en 2016 el BROU representaba el 41% de los préstamos otorgados, frente al 50% que sumaban los “4 grandes” (Santander, Itaú, BBVA y Scotiabank), mientras que en 2025 estos bancos ya concentran el 63% del negocio crediticio (el BROU desciende al 31%). Esto es un indicador de alta concentración (oligopolio) según el índice de concentración CR4, que mide la cuota de mercado de las cuatro compañías más grandes de un sector.
A su vez es una muestra más del grado de extranjerización de la economía uruguaya, que tiene como consecuencia un drenaje continuo de recursos al extranjero. En 2025 el 53% de los beneficios obtenidos en el negocio de la intermediación financiera fue acaparado por bancos extranjeros, especialmente por los “4 grandes”, algo que encontramos en todo el continente latinoamericano. Esto sucede en particular en una actividad que por sus características estructurales y tecnológicas no es inalcanzable para los recursos y capacidades que dispone el estado uruguayo. Sin duda es un desafío avanzar en la banca pública y en todas sus derivaciones, como el sistema de pagos, que está completamente privatizado, y una banca pública de inversión aún pendiente de concretarse.
Sin duda el crédito es el principal instrumento transformador y potenciador de la actividad económica. Una mirada a su distribución (Anexo, cuadro 2) nos proporciona el destino de esos recursos que nacen principalmente del ahorro nacional. Por lejos, la mayor proporción del crédito ha tenido como destino la demanda de las familias (38%), y en segundo lugar las actividades vinculadas a la producción material, en la agricultura, la industria y la construcción hacia las cuales se canalizó el 30% de los préstamos en 2025. En ese marco, el BROU prevalece, como ha sido su línea histórica, en la atención del crédito al sector agropecuario y a los hogares, el banco brasileño ITAU predomina en la industria manufacturera, y el Santander en el resto de los sectores.
Los sectores exportadores se endeudan principalmente en dólares, los sectores cuya referencia principal es el mercado interno (comercio, servicios, construcción) tienen un endeudamiento diversificado, y las familias fundamentalmente en pesos. Esto determina una estructura de endeudamiento global distribuida casi en partes iguales entre ambas monedas, sin embargo, esta actividad crediticia se desarrolla sobre la base de una estructura de depósitos altamente dolarizada (Anexo, cuadro2).
En este contexto, el sistema financiero uruguayo, público y extranjero, está creciendo por encima de la actividad económica global desde mediados del año 2023, y se ubica, junto al comercio, como los probables y únicos sectores con crecimiento al cierre de 2025. El BROU comienza a recuperar su dinámica tradicional y será un pilar fundamental en ese resultado.
(*) EconomiaPolitica.uy es un Programa de asesoramiento, investigación y formación en Economía Política.
(**) Prof. Adán Iglesias Toledo, Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC. Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero.
ANEXO
Cuadro 1

Cuadro 2

Cuadro 3
