Paysandú, fuerte encrucijada
Por Darío Rodríguez (*)
El Departamento de Paysandú, desde hace algunos años, está inmerso en una gran paradoja. Al tiempo que fenece el Paysandú industrial, florece el universitario. Ya hay unos 8 mil estudiantes en sus aulas; sin contar la presencia de la UTEC.
Lo paradójico radica en que, en buena medida, mientras los adultos pierden el trabajo, los hijos y/o nietos, fruto de la descentralización, acceden a las aulas universitarias donde pasaron ilustres ciudadanos.

(Inauguración con el Presidente)
El crecimiento universitario es tan vigoroso que la Intendencia construyó una moderna Residencia para 140 estudiantes (próxima a inaugurar) con todas las comodidades; la UdelaR erige un nuevo edificio y algunos sostienen que el crecimiento en la construcción tiene como base la presencia universitaria. Los hijos de los trabajadores se reciben de médicos, ingenieros agrónomos, químicos, especialistas en bienes naturales, etc., al tiempo que los padres “quedan en la calle”.

(Sede universitaria, en construcción)
Aquellos años
Según Rodrigo Morales, en su “Paysandú industrial: los idus del 40”, “el proceso de vertiginosa industrialización que transformará radicalmente la fisonomía sanducera es hijo directo de la Segunda Guerra Mundial, cuyos efectos sobre la economía y la estructura social de Paysandú en particular y del Uruguay todo en general, provocaron”, entre otras cosas, “mayor demanda y mejores precios de nuestras materias primas y alimentos, carne, lana, cueros y aceites”.
El monitoreo industrial del 2023 de la Cámara de Industria del Uruguay (CIU), subraya que “Paysandú se ubica en la posición número 6 en el ranking de los 19 Departamentos en cuanto a la contribución a la generación de Producto Interno Bruto (PIB), con una participación del 1.5%. Por su parte, el PIB departamental representa el 3% del total generado por los departamentos del interior”.


Con una fuerte actividad primaria, “la actividad manufacturera sanducera se centra en la industria de curtiembre, cebada malteada, maderera, frigorífica, alimenticia, metalúrgica y elaboración de vinos”.
A su vez, “la industria alimenticia del Departamento se compone principalmente por la elaboración de pulpas, salsas de tomate, aderezos y jugos de futas fabricados por la empresa Pontevedra. También dentro de alimentos se encuentra el azúcar elaborado por la empresa Azucarcito, que se dedica principalmente a la refinería de azúcar crudo”.
Estas pymes
Al 2021, siempre considerando el monitor, “la industria en Paysandú empleaba unas 5.280 personas en forma directa, representando el 11% del empleo total del Departamento y el 3% del empleo industrial nacional. Del total de personas ocupadas en la industria sanducera, el 61% correspondía a asalariados privados, mientras que los trabajadores por cuenta propia representaban el 31% y los asalariados públicos el 5%. La participación de los asalariados privados de Paysandú en el empleo industrial es significativamente menor al promedio nacional, donde dicha categoría representa el 67% del empleo del sector. Esto obedece principalmente al hecho que en Paysandú los trabajadores por cuenta propia superan en casi 5 puntos porcentuales al promedio del total del país (26%)”.
Según datos del Banco del BPS, a “diciembre de 2021 existían 541 empresas industriales cotizantes en el Departamento, 41 empresas más que las registradas en 2020. Dicho valor sitúa al Departamento en la sexta posición dentro de los Departamentos del interior”. Por otra parte, “de las 827 empresas industriales mencionadas anteriormente, el 97% corresponden a Mipymes mientras que tan solo 20 y 3 se clasifican como medianas y grandes respectivamente (3%)”
El pasado industrial debe inspirar
De aquella “vertiginosa industrialización” como señalaba en su trabajo de Morales, solo quedan algunas industrias y la planta de portland de ANCAP. Un soplo. Todas tienen problemas de distinta índole, pero usan como variable de ajuste a los trabajadores. En consecuencia, en un Departamento con 121.843 habitantes, la informalidad campea, abunda gente en situación de calle y los desempleados superan los 8 mil.
Mathías Machuca del Secretariado Departamental del PIT-CNT manifestó, tras el último plenario y luego de balancear el paro local de 24 de diciembre, “medida por la situación en varias empresas” dos “meses después de ese paro la situación es más grave. Lamentablemente se han tomado algunas decisiones, tanto en empresas públicas como privadas que debilitaron las condiciones de los trabajadores. Esto no lleva a discutir nuevas movilizaciones”.
Espuma no deja ver
La planta de AMBEV, ex norteña, en manos de una multinacional, para la planta desde este 1° de marzo y la detención puede ir más allá de los dos meses anunciados inicialmente; involucrando “entre el 80 y 90% del personal” dijo el presidente de la organización sindical, Eduardo Alza.

(Los trabajadores deliberan)
Detengámonos en la situación de la cervecera. Esta mega multinacional, con plantas en Quilmes (Argentina), Brasil y México, está en manos de la belga Anheuser-Busch InBev (AB InBev); la compañía cervecera más grande del mundo. Es dueña de las marcas Budweiser, Stella Artois y Corona.
“Entre obreros y personal de confianza somos 115 personas” señala el dirigente sindical, agregando, inmediatamente que, “tercerizadas mediante, modalidad empleada por estas empresas” la cifra llega a 300 personas.
“Lo decimos con orgullo” el promedio salarial de un obrero es de 80 mil pesos. En esto tiene mucho que ver la organización sindical: la FOEB.
Los cambios empresariales, hicieron que en Paysandú ya no se procesa más cerveza, “se hace procesamiento de semilla y se exporta todo para Brasil” aclara Alza.
Sin celebración
El párate fabril, metodología aplicada últimamente, “es muy especial, es normal y alarmante. Sí se para en épocas de crisis, ya lo vivimos, la última vez en el 2015”. El sindicato fue comunicado el 23 de febrero que el 1° de marzo paraba sus actividades el 90% del personal.
Consultado sobre las causales de la detención, Alza dice que “es real, -como señala el CEO Martín Ticinese-, la falta de competitividad, como también lo es que se sobre estoquearon de malta para poder cubrir el consumo en Brasil que no fue el que ellos esperaban”. Quedó materia prima sin procesar. Un notorio error empresarial.
Otra estrategia empresarial es comprar malterías y asumir ciertos compromisos con ellas; lo que implica relegar sus propias plantas. “Es insólito. Lo justifican diciendo: ustedes no son competitivos, son un país caro”. Sin un puerto funcionando en Paysandú, los empresarios esbozan el discurso de la falta de competitividad.

(Eduardo Alza, en “Soy de esta tierra” probemos con Concepción)
Malditos costos
Referido al puerto, “siempre estuvo la idea de hacer uno cerca de Casa Blanca y hoy no hay nada. Por ejemplo, la planta de Nueva Palmira está a dos cuadras de la planta, logísticamente el transporte de la semilla es casi imperceptible. Nosotros tenemos que hacer 240 km, en camión, para hacer trasvase a los buques de ultramar. Eso genera un impacto en el valor final de la tonelada que es un poco” lo que está atrás del discurso de falta de competitividad. “Está 40 dólares más cara la tonelada en Paysandú que en Nueva Helvecia. También así la otra planta es cara respecto a la del resto del grupo”.
Sobre el eventual incremento de la venta de bebidas sin alcohol, una propuesta de la multinacional, el presidente del sindicato sostiene que “hay un cambio en la matriz de consumo. Es cultural. Ahora se tiene en cuenta no manejar si consumís, hay más conciencia”. Además “hay una franja etaria, -entre 18-40 años-, que consume otro tipo de bebidas”. La situación económica incide en el consumo.
En alerta y con propuestas
“El impacto social es importante, le preguntamos a la gerencia si se estaba hablando de cierre y nos dijo que no, pero sí de un tercer y cuarto mes de paralización”. Entonces, tomando en cuenta que hace 6/7 meses “nos enviaron al seguro de paro, hay trabajadores que ya han ocupado el seguro. ¿Luego del cuarto mes que queda?, el despido” se pregunta Alza. “Estamos con alerta amarilla”.
Hay pleno respaldo de la Mesa Departamental; “de allí surgirán planteos y acciones”. Alza adelantó que el 5 funcionará en Paysandú la dirección de la FOEB. Un día antes vendrán los sindicatos de los “malteros; “la unidad nos protege de los embates”.
Ambev ha usado la ley de inversiones, por ejemplo, cuando montó una de las calderas; pero de ello no le gusta hablar.
Gracias al apoyo mediático local manifiesta el dirigente, el “propio ministro de Trabajo (Juan Castillo) se comunicó con nosotros y pactó una reunión” para el lunes 2; por otra parte, el diputado Juan Gorosterrazú concretó otra reunión. Alza destaca los apoyos de los diputados y del mismísimo intendente.
Refutando a quienes dicen que los sindicatos son un problema, el entrevistado resalta que, con 70 años de la FOEB, “somos un sindicato solidario que busca soluciones”. En este caso, “planteamos la idea de ecogeneración, creando una planta de energía solar para abastecer y vender energía”. Si como dicen el problema que incrementa costos es la logística, los trabajadores plantean llevar la producción a Concepción del Uruguay, 60 km de Paysandú; para ello hablaron con autoridades, aduaneros, dirección del puente y otros actores.
“Estudiamos que el transporte implica 20 camiones sanduceros por día pasando por el puente; precisamos agilidad. Ir a Concepción se sustenta en que allí llegan buques de ultramar. Sería más económico que ir en camiones a Nueva Palmira. Tenemos que bajar costos. Estas propuestas las llevamos a todos lados”. Dentro de todo, se rescata el buen vínculo con la empresa.

(Martín Ticinese supervisa las plantas en Argentina y Uruguay)
Curtidos por Galperín
En Paycueros, la situación difiere, si uno la compara con Ambev. En la curtiembre hay un fuerte componente de política antisindical y un manejo discrecional empresarial que, prácticamente, hace lo que quiere. Toma, expulsa gente; toma otros, expulsa nuevamente y recomienda, en pleno 2026, no afiliarse al sindicato. La empresa, bajo la égida de la familia del millonario propietario de Mercado Libre no tiene problemas económicos-financieros ni problemas de mercado.

(Galperín, mal acostumbrado)
Historia repetida
La Unión de Trabajadores de Paycueros (UTP) venía de un año 2025 con muchos problemas. Sobre fin de año, la empresa, también beneficiaria de la ley de inversiones, resolvió aceptar la propuesta del MTSS para instalar una mesa de negociación tripartita para comenzar a dialogar sobre los convenios denunciados por la empresa.
El sindicato recordó que había acuerdos desde 1998, así como otro convenio, cuyo vencimiento implicaba una rebaja del salario de un 17%. Estaban en juego, feriados durante el año, equipos para la lluvia, zapatos y -en algunas áreas- doble equipamiento de ropa. Es inconcebible discutir estos asuntos en 2026.

(Acampada frente a la fábrica sobre Av. Salto)
Hasta el momento hay un total de 86 trabajadores en el seguro de paro. El sindicalista de UTP, Antonio Ferreira, manifestó que en el MTSS “logramos un proceso más rápido para el tratamiento de los seguros que ya fueron enviados al BPS para que los trabajadores cobren en fecha”. Sobre 134 trabajadores en situación de seguro de desempleo, despidieron a 44 recordó Carlos Bico, secretario de UTP y miembro de la dirección nacional de curtidores.
El sindicato denunció, -sin que genere rechazo y medidas gubernamentales-, la existencia, como en las chacras del cítrico, de listas negras. Léase, trabajadores cancelados por la empresa por ser sindicalistas. Hoy hay una tensa calma.
Un entorno que se desploma
La hermosa localidad de Casa Blanca, a escasos km de la capital departamental y a orillas del Rio Uruguay, vivía en relación al frigorífico. En su momento la empresa, reunida en el MTSS manifestó que debía procesar una reestructura. ¿Quiénes pagarían los costos de la misma? Bingo: ¡los trabajadores!

(Casa Blanca no se entiende sin el frigorífico)
El dirigente sindical Víctor Hugo Hidalgo confirmó que a los 90 trabajadores que abandonaron la firma en etapas previas, se agrega que unos “180 están en el seguro de paro”. El dirigente subrayó que “la empresa aún no tiene claridad sobre cómo procederá con estas liquidaciones, dado que todo depende de la prolongación de los seguros de paro. Estos seguros están programados para ya vencer y su extensión requerirá de aprobación por parte del Parlamento, añadiendo una capa más de incertidumbre para los empleados implicados”. Este frigorífico, al parecer, tenía deudas con Gustavo Basso, uno de los cerebros de la estafa de Conexión Ganadera. En Casa Blanca, reina la incertidumbre.

(¡Uruguay for export!)
La industria cárnica uruguaya, según analistas, atraviesa la variación de precios internacionales y los costos internos; empero en Casa Blanca, los problemas mutaron a estructurales. La dependencia de subsidios estatales y prórrogas de seguros de paro especiales indican una gestión, por lo menos, dudosa. Estas empresas son poco proclives a mostrar los números. Lo de Fricasa es “un golpe al corazón productivo” del Departamento.
La empresa, en un gran impacto para la localidad, se desprendió de más de 100 obreros y su continuidad está en entredicho. Hoy están en actividad 230 operarios dedicados a la faena. En este embromado panorama, el abogado empresarial, para que vean el costado sensible de sus propietarios, “señaló que tendrán en cuenta algunos pilares para considerar la desafectación, como la edad del trabajador, la idoneidad para su trabajo o la vinculación laboral de la familia con el frigorífico”.
Sin cementar
La desidia de sucesivos gobiernos, dejaron caer la industria del portland de ANCAP. Hoy, la empresa tiene tan solo el 30% del mercado. Al no poder privatizarla, los gobiernos de la derecha, no actualizaron su tecnología, no invirtieron y por ende las plantas de Minas y Paysandú fueron quedando obsoletas; particularmente la sanducera. La privatización no cuajó por la férrea oposición de FANCAP, organizaciones sociales y partidos de izquierda.
El hiato se produce hasta el intento, bajo la conducción de ANCAP de Raúl Sendic Rodríguez, de modernizar las plantas; intento frustrado por la conducción económica de entonces. En Paysandú quedó un horno sin instalar, derrumbado. El deterioro, notoriamente, escaló y hoy la reversión es cuesta arriba.

(La receta: dejar que se caigan…)
En el período de Lacalle Pou Herrera Brito del Pino, la cuestión se quiso arbitrar privatizando la industria; pero fracasaron. En tal contexto, con cero inversiones ni ingreso de personal, el déficit seguía aumentando.
En el año 2024, las perdidas rondaron los 24 millones de dólares; 800 millones de esa moneda en los últimos 20 años. Los datos presionan una solución.
El directorio de ANCAP, que según sus trabajadores hace que consulta, no termina de plasmar una solución; parece carecer de claridad. En su momento esbozó que la solución sería potenciar la planta de Minas, con equipamiento “más actualizado”, apagar el horno de Paysandú y trasladar funcionarios. Planteo rechazado por trabajadores, comunidad, legisladores, Junta Departamental e Intendencia.
Las idas y las vueltas, llevaron a una delegación, encabezado por el intendente Nicolás Olivera, los tres diputados y ediles de todas las tiendas, a entrevistarse con el Directorio de la petrolera.

(Clara determinación)
En el encuentro, Cecilia San Román, presidenta de la empresa, remarcó que lo primordial es mantener los puestos de trabajo. “Nosotros tenemos en este momento un tercio del mercado nacional que son 280 mil toneladas en el año. La planta de Paysandú puede abastecer 200 mil, la planta de Minas sí puede abastecer todo el mercado, entonces al tener que optar, la única que puede brindar esa capacidad para abastecer el mercado es Minas”, explicó.
“Tenemos un segundo aspecto que es técnico que es que el horno de la planta de Minas es del año 2014, es un horno mucho más moderno. La planta de portland de Minas está conectada vía tren con la planta de Manga en Montevideo, nos ahorra fletes y además nos conecta con el centro de consumo”.
“Si uno va a cerrar no invierte”
El intendente dijo entender la situación de ANCAP, pero al igual que el resto de la delegación y de FANCAP, no quiere que el costo de la solución la pague Paysandú; un Departamento con fuertes problemas de empleo.

(Iremos al presidente)
El diputado colorado Walter Verri, ex subsecretario de Industria y Energía, reclamó un “plan B” y su colega Fermín Farinha advirtió que la hoja de ruta prioriza la planta de Minas reduciendo la operativa de Paysandú al 20%. Por su parte, el representante oficialista, Juan Gorosterrazu, le comentó al programa “Soy de esta tierra” que, “si uno va a cerrar no invierte. (se habla de 8.5 millones en 3 años) Cuando nosotros, se refiere al FA, “dejamos el gobierno, ANCAP tenía el 48% del mercado; hoy tiene el 33%. Perder ese volumen para una empresa pública es muy fuerte. Creo que no se hicieron las inversiones ni el mantenimiento necesarios en el periodo pasado”.
Parecería ser que el Directorio de ANCAP cree que la cuestión se soluciona con el eventual traslado de trabajadores y de la operativa hacia Minas.

(¿Quién escucha?)
FA local, de punta
La Mesa Política Departamental del FA de Paysandú dio su punto de vista sobre la readecuación de la planta de portland y, de alguna manera, cerró filas con la organización sindical. Sorprendió con su salida, dado cierto letargo. En un duro comunicado, la Mesa “rechazó el plan de readecuación de la producción de portland” pidiendo que “ningún trabajador o trabajadora pierda su fuente laboral”.
En el documento, la fuerza política sostiene que la decisión no puede analizarse “únicamente bajo el criterio de la rentabilidad contable”. Desde una perspectiva ideológica explícita que el Estado “no es ni debe ser una empresa privada cuyo único parámetro sea la tasa de ganancia”, y reivindica su rol histórico en la organización de la producción en función del interés social, el desarrollo territorial y la soberanía nacional. La declaración reafirma la legitimidad de los reclamos en defensa del trabajo digno, y condiciones laborales justas.

(La Mesa con tapones de punta)
“En momentos de incertidumbre y dificultades”, expresa el texto, la fuerza política departamental sostiene que la respuesta no puede ser “cerrar, ajustar y desplazar trabajadores”, sino apostar a la planificación, la inversión, la modernización tecnológica y la participación de los trabajadores en las decisiones. La Mesa pide un debate interno sobre el modelo productivo y volver sobre los valores históricos del FA.
El panorama luce complejo. El Secretariado del PIT-CNT evalúa medidas, al tiempo que los principales referentes se plantean hablar con el mismísimo presidente que, por otra parte, vendrá a Paysandú el 23 de marzo a participar de la inauguración de la Residencia Universitaria.
La contracara de esta emergencia es gente en situación de calle, revisadores de volqueta, otros pidiendo, locales cerrados, enormes problemas laborales, desazón y eventual expectativa por la instalación de la planta de Hidrógeno Verde. Habrá que pensar políticas de impacto al norte del Río Negro.
(*) Darío Rodríguez es Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UdelaR), periodista y asesor en temas de cooperativismo, vivienda y hábitat