Un derrame anti natural

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Por EconomíaPolitica.uy (*)

Gabriela Cultelli (**)

Dibujo Adán Iglesias Toledo (***)

Cuando el derrame se opone a la ley de la gravedad, de raro no tiene nada, pues se asemeja al Uruguay del último quinquenio.

Ilustrativo resulta el gráfico 1, publicado en la cuenta Twitter del Equipo Exante, que trabaja con los microdatos de la Encuesta Continua de Hogares del INE. Allí se expresa con claridad dónde estuvo la recuperación y crecimiento del ingreso de los hogares que suele perderse en los promedios. Es que, entre 2019 y 2023, solo y únicamente recuperó ingresos el 20% más rico de la población, promediando en ese quintil un 3,6% más. Eso quiere decir que el 80% de la población perdió poder adquisitivo en el quinquenio. Clarísimo para dónde derramó el crecimiento. “En promedio, el poder adquisitivo del ingreso de los hogares recuperó los niveles de 2019. Sin embargo, el patrón de caída y recuperación fue heterogéneo y solo los hogares del quintil más alto mostraron en el promedio del año pasado ingresos reales mayores que en 2019”, dice en su hilo el equipo mencionado.

Incluso el crecimiento post pandemia fue generalizado, aunque siempre mayor en los que más tienen (2022-2023), a contramano de la máxima artiguista. Porque aquí “los más felices”, en términos de ingresos, continuaron siendo los “más privilegiados”, ahondando más y más las brechas sociales sobre las que descansa estructuralmente el Uruguay.

GRAFICO 1

Hemos venido mostrando la evolución de la pobreza, incluso de la pobreza infantil, en distintos artículos, pero otro indicador -elaborado por el equipo Exante- nos llamó la atención: es la percepción de la pobreza, en este caso para el año 2023 y por departamento, tanto por hogares como por persona. La concentración de la misma en el interior del país, es otra forma de “derrame” trucho, justamente allí donde esos uruguayos/as producen gran parte de la riqueza clásica, tradicional -y siempre ajena- de nuestro país.

GRÁFICO 2

Otro indicador sobre el que se avanzó en el quinquenio, pero se deterioró en el último año, y que se relaciona directamente con la evolución de la pobreza, es la informalidad en el mercado de trabajo. El cuadro 1 así lo muestra:

CUADRO 1

A enero del 2024 había 261.523 personas sin aporte a la Seguridad Social. Si suponemos un promedio de ingresos de $ 35.000, el aporte al BPS individual sería de $ 5.000 mensuales, hecho que estaría determinando una NO recaudación de 411 millones de dólares, o sea un 0.5% PIB. Pero se dice que “no hay plata”, que “primero hay que crecer”, sin embargo puede obtenerse un ingreso adicional rebajando la informalidad -en breve- con mayor control, facilidades para el que menos tiene y compromiso del que más tiene. En definitiva, la ley se hizo para ser cumplida.

Y hablando de leyes incumplidas y de regalías sobre las mismas, excepciones y demás, comencemos por la evasión del IRAE que continúa en el orden del 30%, o sea que lo que se recauda realmente es prácticamente lo mismo que se deja de recaudar por evasión y exoneraciones. Si habrá tela para cortar en esta causa.

Otro tipo de evasión que en estos años subió 2 puntos porcentuales (con el FA la habíamos situado en el orden del 12% y hoy está en 14%) es la relativa al IVA, ese puede ser otro recurso de corto plazo.

El cuadro (2) que traemos hoy, refiere al costo tributario, también se le llama gasto tributario. En definitiva, lo que deja de recaudarse por exoneraciones.

CUADRO 2

La posibilidad de redistribución no es menor, al menos en el corto plazo, mientras esperamos los resultados de un nuevo empuje productivo, nuevo empuje que involucre a las empresas públicas, público/privadas y privadas que se sumen al proyecto de crecer para el crecimiento de todas y todos.

El total de las exoneraciones implica un 6,5% del PBI. Si solo tomamos las exoneraciones en el IRAE (1,6% del PBI), IP (1,3%), se podría trabajar sobre un 3% del PBI, que dada la situación inicial podría limitarse, lo que exigiría la revisión y control permanente de los beneficios otorgados por la ley de promoción de inversiones (16.906), además de un compromiso empresarial (o sea de los evasores).

Se habla también de una segunda etapa en la reforma tributaria, “retocar un poquito” le llaman unos, mejorar la progresividad le llaman otros, y en ese sentido no olvidar la equiparación al 12% del IRPF 1 para el reparto de dividendos (U$S 60 millones) por ejemplo, porque podría apuntar también a evitar olvidarnos de los olvidados de siempre.

Y sobre todo recalcar un impuesto justiciero que se reclama en el mundo y muy especialmente en el congreso del Frente Amplio último: el impuesto a las herencias de gran porte. Ese que hace que unos/as sigan naciendo en cunas de oro, reproduciéndose -así como así- de la misma manera, que tan diferentes nos hace al nacer. Realmente no podemos calcular el monto al que podríamos llegar, porque no tenemos elementos para hacerlo (hoy solo existe un gravamen a las transferencias inmobiliarias, y este nuevo impuesto incluye todo tipo de riqueza), pero téngase presente que en el mundo recauda entre un 0.3% y un 0.6% del PBI.

Se podría hablar de otros recursos de captación inmediata, y ante las necesidades acuciantes, como por ejemplo la devolución del FONASA para las personas de mayores ingresos. Suma U$S360 millones, ante un déficit del sistema de U$S1057 millones en total, que podría liberar recursos incluso para la atención misma de salud u otros requerimientos.

La distribución es una variable del crecimiento, sin lugar a dudas. Lo contrario es lógica facilonga o ideología pura. Dicho de otra manera, y para no ir muy lejos, en este país los crecimientos más acelerados y largos de la historia se dieron con distribución, retroalimentándose (producción y distribución) como un proceso único. Esos períodos fueron: el neobatllismo, que superó la crisis de 1941 a 1943 y creció a partir de allí hasta el 1957 (14 años); y el frenteamplista, que al superar la crisis 1999-2006 creció hasta el 2019 (13 años).

Y por si alguno se queja, la presión fiscal, o sea la carga impositiva sobre el PBI, está muy lejos de considerarse “grande” o “pesada”, según nos muestra el último cuadro en una apretada comparativa internacional. Tema con el que volveremos en próximos artículos, pero por ahora lo dejamos presentado.

CUADRO 3

Porque la magia no existe en economía, del algún lado habrá que sacar. SI hay de dónde hacerlo, para que la consigna vuelva a ser: ¡por un país productivo con justicia social, en el que “los más infelices sean los más privilegiados”!

(*) EconomiaPolitica.uy es un Programa de asesoramiento, investigación y formación en Economía Politica, dirigido por el Mag. Hector Tajam.

(**) Gabriela Cultelli, Licenciada en Economía Política (Universidad de La Habana), Mag. en Historia Económica (UdelaR), escritora, columnista y co- Directora de Mate Amargo. Coordinadora del Capitulo uruguayo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH)

(***) Prof. Adán Iglesias Toledo, Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC. Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero.

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