FaSinPat, La fábrica que defendió un pueblo

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FaSinPat, Fábrica Sin Patrones, se dedica la fabricación de revestimientos cerámicos, ubicada en el Parque Industrial de la ciudad de Neuquén. A comienzos del año 2002 luego de un lockout patronal los trabajadores se hacen cargo de la fábrica luego del cierre de la ex Cerámica Zanón que quebró a finales de 2001. Es una de las fábricas más destacadas del movimiento de empresas recuperadas de Argentina. Fue abierta en el año 1979, durante el periodo dictatorial, por la familia Zanon, que en 1948 llegó del Véneto con cuarenta familias para reconstruir en el Uruguay la fábrica de juegos mecánicos Frattelli Zanon.

La fábrica de cerámicos fue instalada en terrenos públicos vendidos a valores promocionales para la radicación de empresas y con dinero proveniente de créditos, nacionales, internacionales y provinciales. En la ceremonia inaugural, Luigi Zanon felicitó al gobierno militar por «mantener la Argentina segura para las inversiones». La fábrica vivió años de esplendor durante los años ´80 y ´90. La gran apuesta de la empresa fue la línea de producción de porcelanato, un cerámico con estilo y de alta resistencia, financiada con un millonario aporte del Estado. Sin embargo, la recesión económica comenzó a sentirse y la industria nacional sufrió la crisis, y como consecuencia de la misma la familia Zanon procede a despedir trabajadores, provocando la caída de un sindicato afín a la empresa: surge una nueva dirigencia que logra frenar los despidos a la vez que se afianza en la conducción del Sindicato.

La empresa aduce tener problemas para abonar el salario de los trabajadores, comienzan a cobrar con atrasos y en cuotas. Deja de pagar los servicios y proveedores. Es inminente el cierre de la fábrica, los trabajadores decidieron tomarla en un intento desesperado por conservar su fuente de trabajo. La Justicia ordenó en cuatro oportunidades el desalojo, los trabajadores resistieron la medida.

Noviembre de 2001, la familia Zanon comunica el cierre de la fábrica y el despido de 380 trabajadores; la jueza en lo laboral Elizabeth Rivero de Taiana, declara que la empresa había realizado un lockout patronal, dando la razón al gremio de los ceramistas contra Zanon. La justicia determinó la incautación del 40 por ciento del stock para pagar salarios.

Los obreros comenzaron a preparar la reactivación de la planta, que se puso nuevamente en funcionamiento en marzo de 2002.

Inicialmente la mercadería era vendida directamente en la puerta de la fábrica, pero con el tiempo los trabajadores fueron organizando una red de distribución que les permitió llegar a distintas ciudades de la Patagonia, La Pampa, Rosario, Córdoba y Buenos Aires.

En abril de 2003 la Gendarmería intentó por última vez el desalojo de los trabajadores, sin embargo, el multitudinario apoyo de la sociedad neuquina, (gremios, organizaciones sociales, sindicales, religiosas y el fundamental apoyo de los trabajadores) disuadió a las autoridades para suspender el operativo.

Desde la administración de los trabajadores no han sido pocas ni menores las dificultades. El desfinanciamiento y falta de crédito para el necesario reequipamiento es notorio y notable. Las vetustas maquinarias italianas, funcionan desde 1979, producen menor cantidad y calidad ante las tecnológicamente más avanzadas. Promesas de créditos blandos que permitan la reactivación de la Planta están en la agenda de los gobiernos Nacional y Provincial, pero el tiempo corre contra los trabajadores, que no están dispuestos a bajar las banderas de autogestión y trabajo.

Por: Pepe Delloro

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