Aprender a mirar pal costado…

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Por: Lucía Alves – Agustina Moreira

Mil quinientos ochenta y un gurises sincronizados en un mismo lugar, pensando sobre lo mismo, uniendo fuerzas y trabajo, mirando al futuro…

Así se llamó el Campamento: “Entren los que quieran”, del pasado 20 y 21 de abril, en Atlántida; organizado por jóvenes y para jóvenes, con la idea de compartir y exponer experiencias e ideas, proponiendo alternativas a diferentes problemáticas sociales que nos incluyen a todos.

Vinimos de todas partes del país, de varias organizaciones sociales, estudiantiles, sindicales, de radios comunitarias, de colectivos. Vinimos de donde somos.
A partir de esa mañana el cambio no empezó por unos pocos, empezó por mil quinientos ochenta y un gurises.

Surge como forma de generar un espacio, frente a la falta de lugares donde los jóvenes podamos debatir, proponer y también asumir lo que nos compete, mostrando que  somos parte de la solución a muchos de los problemas de nuestra sociedad, y no el problema como se intenta enfatizar desde algunos sectores. Debatimos sobre solidaridad; sobre educación, vivienda, trabajo; sobre la democratización de los medios; sobre la baja de la edad de imputabilidad.

Hay mañanas y ayeres, pero no hay presentes. De eso se trató y se cumplió. Mostrar el presente que no es visto, hacer sentir la juventud, que se cree que se perdió. Quizás es lo contrario, los jóvenes tienen la fuerza y el poder de cambio por el solo hecho de ser jóvenes y que es demostrable cuando nos amuchamos, ordenados, firmes, abiertos.
Demostrarnos a todos que somos el futuro, pero también somos el presente. Tuvimos  un lugar, dos días, un lugar para los jóvenes. Jóvenes alzando su voz, jóvenes de diferentes lugares, diferentes realidades, pero jóvenes al fin. Jóvenes que fueron escuchados, jóvenes en un mismo punto de igualdad, que destinaron su tiempo y sus ideas, con la esperanza de una sociedad más justa, más inclusiva. Mil quinientos ochenta y un jóvenes creyendo en un cambio, un cambio que es necesario hoy y ahora.

Es difícil creer en una unión total, ya que somos diferentes y pensamos diferente, pero en esos dos días se dio y eso es lo que tiene que trascender. Nos escuchamos, todos los que acampamos nos escuchamos para decir hacia dónde vamos.

Todos bajo una misma bandera, mil quinientos ochenta y un gurises bajo una bandera de juventud, una bandera de igualdad. Jóvenes, uruguayos, de edades diferentes, proponiendo alternativas.

Creemos que es y será importante decir NO frente a una campaña que trata de mostrar una realidad que no existe, decirle NO,  planteando las alternativas que surgieron esos días. Decir NO, proponiendo. Decir que NO a las rejas como solución.

Muchas manos para una organización gigante…

Cuando nos enfrentamos a organizar un encuentro con esta dimensión, conformamos la Comisión Organizadora con gente de varias organizaciones, un montón de compañeros con un mismo objetivo. Problemas surgieron muchos, pero las ganas y el entusiasmo de que esto saliera estaban. Nada hizo que bajáramos los brazos porque estábamos convencidos de la importancia de este encuentro, la importancia de que todos estos gurises se encuentren, debatan y vean que no están solos, que muchas veces estamos trabajando en lo mismo sin coordinación, en caminos paralelos. Es importante saber que no somos pocos, que somos muchos en la vuelta, que uniéndonos podemos lograr mucho más.

No es noticia…

Que no seamos noticia. Que los mismos medios que nos muestran como el gran problema de la sociedad, que nos inculcan día a día el individualismo y el “hace la tuya”, los que se meten día a día en nuestras casas haciéndonos creer que la cosa va mal, esos mismos, no se metieron ni un día a mostrar que la cosa no está tan mal, que mientras existan gurises que pasen un fin de semana proponiendo alternativas, buscando un cambio, encontrando soluciones y construyendo en colectivo, hay esperanza, hay futuro.

Aunque los medios no muestren esta cara de la realidad, está en nosotros hacerlo ver, hacerlo sentir, mostrarlo y para lograr eso no podemos solo estar en nuestro lugar, es necesario unirnos, juntar fuerzas y mostrar que somos muchos.

Faltó violencia y discordia para que saliera en los medios, faltó algún borracho generando problemas, faltaron gurises drogados haciendo bardo.

Sin embargo, no faltaron sonrisas…

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