Por Gabriela Cultelli (*)
Dibujo Adán Iglesias Toledo (**)
Es claro que uno de los elementos más importantes del mundo unipolar bajo el dominio imperial de EEUU ha sido su poderío financiero y dentro de ello, el monetario.
Los dólares, y a partir del decreto de inconvertibilidad firmado por Nixón (ex presidente norteamericano) en 1971, dominaban casi la totalidad de los intercambios comerciales y financieros mundiales, aunque su valor o precio se regulara en la Reserva Federal norteamericana.
Asimismo la moneda yanki se convirtió desde esas épocas y tras acuerdos, en principio y fundamentalmente con Arabia Saudita (1974), en la moneda de comercialización del petróleo, lo que implicaba que, por este mecanismo, de una u otra manera, EEUU participaba del valor y enriquecimiento de toda la producción del crudo así comercializado.
Pero además la sacro santa moneda comenzó a demandarse mucho más, reforzando su hegemonía mundial. Súmese la contratación de deuda con los organismos multilaterales de crédito, e incluso después con el mercado de Capitales en general, y se tendrá una idea de las dimensiones que fue tomando este Patrón monetario.
Y hubo un antes
Se trató de un largo proceso, vinculado al desarrollo del nuevo imperio y caída de los anteriores con sus áreas de influencia.
Más que patrón oro, el anterior, podría llamarse “Patrón Libra Esterlina”, pues era Inglaterra quien por aquellos años de fines del siglo XIX y principios del XX, mantenía en sus bóvedas las mayores reservas de aquel metal precioso, difícil de transportar. Se sucede entonces la gran crisis que liquida el siglo XIX y alumbra el XX, el avance de EEUU sobre nuestra región para desde aquí saltar a potenciarse en el mundo; 2 guerras mundiales como repartos territoriales y el destrozo de Europa, al tiempo de EEUU en ambos casos, solo intervino al final resultando así victorioso, pues recordemos que, por ejemplo en la Segunda Guerra Mundial, el desembarco por la Normandía (de los aliados) donde EEUU interviene directamente, se dió el 4 de junio de 1944, a solo 10 meses de acabarse la guerra, cuando los soviéticos prácticamente solos ya habían expulsado a los alemanes de su territorio e inmovilizado al 75% de esas fuerzas pocos días después, el 22 de junio de ese mismo año. Los costos fueron muy distintos para unos que para otros.
Ya en 1945 el 50% de la producción mundial surgía del gigante del norte, plan Marshall mediante, él dólar, y a partir de los acuerdos de Bretton Woods, con la creación del FMI y el BM, se levantaba como moneda de atesoramiento e intercambio mundial, con la Reserva Federal como emisora que, en un principio, mantenía equivalencia con el oro como reserva. En tal sentido y con tal compromiso, le ganó la parada al economista inglés Keynes, que planteaba la necesidad de una moneda de intercambio capitalista universal (bancord) y una institución, también internacional, que la cobijara.
Luego la década de los 60 y los eurodólares invadiendo Europa hasta que, en 1971, Nixon decreta la inconvertibilidad unilateralmente y el rey dólar no necesitaría de mayor respaldo, emitido y regulado desde el mismo imperio. Vienen los tiempos de la crisis del petróleo, los acuerdos de comercialización del crudo en dólares (petrodólares) ya mencionado. En los 80´, la crisis de la deuda o década perdida para el “patio trasero”, o sea para la América Latina. Finalmente, la caída del campo socialista, la URSS y el CAME y con ello el reinado único del monstruo (como le llamaba Martí al advertirnos allá por el 1895) y su moneda: el dólar.
El rápido y apurado resumen precedente, pretende dar idea de un largo proceso, pero además de algunos elementos económicos de construcción y destrucción de riquezas unidos a ello, y sobre todo de concentración de la misma en propiedad y dirección georreferenciada, porque todo reparto territorial implica distribución de riqueza global, mundial, donde la moneda de referencia implica toda una suerte de interrelaciones de dominio, donde la política monetaria de cada uno de nuestros países termina, de una u otra manera, influenciada y en muchos casos determinada por la Reserva Federal de EEUU y las fluctuaciones de SU moneda. O ¡¿Cuántas veces no habremos oído clamar a los dueños de este país (los exportadores) contra el “atraso cambiario” aún cuando se tratase en ocasiones de la baja del valor del dólar por caída de la tasa de interés en EEUU, y otros elemento que lo desvalorizan?! En los hechos así financiamos los déficit comerciales y públicos del propio imperio durante años.
Dominio Global y caída
Poco a poco los países de la OPEP fueron aceptando al dólar como moneda de intercambio, y poco a poco la demanda de dólares se hizo mas fuerte, y también su dominio (o tal vez rápidamente si lo miramos con ojos históricos, 1975-2000, solo 25 año).
Los cambios geopolíticos, el avance de China, el advenimiento de los BRICS y la inestabilidad de la economía yanki, repercute en su moneda. Sin querer se impulsa a los países a abandonar el dólar. Téngase presente además, la intransigencia y sanciones impulsadas por el mismo imperio que agravaron la situación de inestabilidad de su propia moneda.
Cayó el viejo acuerdo con Arabia Saudita (2024), aunque desde antes ya el petroleo empezaba lentamente a comercializarse en distintas monedas y especialmente en yuan, utilizándose a su vez el uso de diferentes canales financieros que evitan los tradicionales norteamericanos. A la vez, el mercado de créditos comienza a pautarse en otras monedas, y así las reservas de los distintos países viven un proceso que no parece tener reversión, aunque falte mucho aún para descartar el dólar como moneda importante.
Hoy el PBI de Estados Unidos sigue siendo el que mayor peso tiene a nivel mundial (25% medido en dólares aproximadamente), pero en 1960 era casi del 40% y a la salida de la Segunda Guerra Mundial, el 50%. Ahora bien, si como unidad de medida se toma se toma PPA (paridad de precios internacionales actuales), entonces el PIB de EEUU es superado por China, cuya tendencia en la producción mundial fue la inversa, o sea y medido en dólares, para 1960 era del 1,5%, 3% en el 90 y 20% en estos últimos años. Al mismo tiempo, 850 millones de chinos dejaban de ser pobres.
Las tasas de crecimiento anual del PBI y otros indicadores marcan tambien una diferencia sustantiva entre uno y otro, como los déficit fiscales que en EEUU superan el 8% de su PBI, el endeudamiento el 122% del mismo y los déficit comerciales el 4,5% del mismo indicador.
Ante esto la terrible jugada de su guerra contra Irán que hasta ahora, solo militarmente, le ha costado la pasmosa cifra de entre 40 y 50 mil millones de dólares, para que se tenga una idea, !mas o menos la mitad de lo que produce Uruguay en un año entero!. EEUU entró y provocó esa guerra con dominio total del estrecho de Ormuz, por donde pasan, por ejemplo, el 20% del comercio mundial del crudo y el 30% del comercio de fertilizantes, entre otros varios mercados. Y no solo salio sin control del mismo, sino sin el control del estrecho de Mandeb (otro 12% de la comercialización de petroleo mundial), que ahora tenderá a comercializarse en Yuan y una canasta de monedas, quitándole base al Patrón Dólar, que como dijimos ya venía perdiéndola de antemano, pues había perdido el 25% del mismo, dando lugar al nacimiento de los petroyuanes, que entre otras muchas diferencias, no pretende, al menos declarativamente, convertirse en moneda mundial única, por la inestabilidad que ello mismo genera a la larga (o no tan larga como vimos para el caso del dólar).
Detrás de estos movimientos, la disminución de las reservas internacionales en dólares a nivel mundial. Y aqui vuelve y aceleradamente, la preocupación ya expresada desde hace unos años en este mismo medio de prensa y otros, sobre la composición de la reservas internacionales del BCU (Banco Central del Uruguay) que, si miramos el fondo de liquidez más los fondos especiales (casi el 70% del total de reservas) resulta que el 74% de los mismos continúa en dólares americanos, en un mundo en el que antes de los últimos sucesos relacionados a la guerra contra Irán, solo el 57% de las reservas mundiales continúan en dólares. Parece que es hora de dejar atrás viejas dependencias.
(Fuentes de datos y estadísticas: FMI, BM, datos macro.com, BCU)
(*) Gabriela Cultelli, Licenciada en Economía Política (Universidad de La Habana), Mag. en Historia Económica (UdelaR), escritora, columnista y Directora de Mate Amargo. Coordinadora del Capítulo uruguayo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH)
(**) Profesor Adán Iglesias Toledo, Dibujante Gráfico Cubano, Caricaturista Editorial y Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC, la UPEC y la REDH (Capitulo Cuba). Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero. Autor de varios logotipos, y campañas publicitarias, posee en su haber múltiples exposiciones individuales y colectivas, talleres e intervenciones nacionales e internacionales y ha sido premiado por más de 40 veces en su país y otros países.