Por Gabriela Cultelli (*)
Dibujo Adán Iglesias Toledo (**)
Discutir la coyuntura, en estos días, parece fundamental para la acción social y política. Parecería una tarea urgente del movimiento feminista si, de derechos y afectaciones concretas hablamos. Ojalá este artículo sea de utilidad para tal fin, lo aceleradamente cambiante y violento de los nuevos tiempos así lo requieren. Estamos viviendo un cambio de época, y ello actúa directamente y especialmente sobre nuestros territorios y nuestros cuerpos; se trata de cambios socioeconómicos de gran envergadura, estructurales.
Observemos entonces algunos elementos que caracterizan la nueva coyuntura, aunque sea simplemente nombrarlos y por las limitaciones del espacio. Entre ellos, las crisis y movimientos económicos, o sea, las nuevas formas de capital que parecen suscribir un nuevo patrón de acumulación, en gran parte global, pero sin dudas regional, en una América Latina y el Caribe, que pretenden convertir en nuevas colonias y neocolonias del imperio del norte, extractivismo mediante, que amenaza al planeta entero. A la par de ello y en contradicción abierta, un mundo multipolar que viene naciendo y uno multipolar que parece decaer sin marcha atrás a pesar de sus intentos de restablecerse por la fuerza en un nuevo reparto del mundo atravesado por guerras de los más distintos tipos, híbridos como se les llama hoy.
Las crisis económicas y sus ciclos en tiempos de cambio
La última década ha mostrado crisis económicas mundiales profundas y con ciclos cortos, que repercuten en recuperaciones lentas como las fases de crecimiento que estamos viviendo a partir de la mal llamada crisis del COVID- 19 o crisis de la pandemia.
Toda crisis económica implica la destrucción de capital fijo, incluidos los recursos naturales, lo que agudiza los problemas ambientales. Son procesos, a su vez, de concentración acelerada de la riqueza. Toda crisis es multifacética, no se trata de una o cuatro crisis, se trata de crisis económicas que abarcan gran parte y cada vez más la vida humana. El punto de inflexión se identifica a nivel mundial con la destrucción ocasionada por la crisis de 2008-2009, luego la crisis mundial de 2013/2014. La crisis de 2019/2021, que pasó de crisis económica a sanitaria y viceversa, conocida como “crisis de la pandemia”, mostró, como pocas, el carácter multifacético antes mencionado que las caracteriza. Por último, los bajos ritmos de crecimiento y la inestabilidad de las economías de EE.UU. y Europa hacen prever la próxima, manifestándose ya en conflictos y guerras que no logran hacer despegar al conjunto de las economías detrás de la industria armamentista.
Todas ellas son crisis de la tasa de ganancias que nos retrotraen a las viejas épocas de las crisis mundiales de principios del siglo XX, que culminaron en el reparto del mundo a «resolverse» con la 1era. Guerra Mundial, y una Alemania que salió destrozada ante el fortalecimiento de los EEUU, y el comienzo del fin del imperio inglés y su “patrón oro” (o patrón “libra esterlina” podría haberse llamado realmente, en tanto que, los lingotes estaban en Londres y desde allí se definía su precio), para luego desembocar en la gran crisis del siglo XX (1929-1933) y de allí el advenimiento del fascismo y la Segunda Guerra Mundial.
Las nuevas formas de Capital: El Narco Capital y el Capital Digital (Comunicacional)
El narco Capital es la destrucción más vasta de la legalidad según la conocemos en cada uno de los países y a nivel global. Actúa “en las sombras”, con sus ejes de poder en los mismos centros de poder económico que constituyen sus mercados más importantes (EE. UU. y Europa), destruyendo poblaciones enteras. Se distribuyen el mercado ilícito y la producción de drogas, la trata de personas o esclavitud moderna, así como otros formatos abusivos (pedofilia, etc). Entrelazados con otros poderes económicos y políticos, pasan a formar parte del intervencionismo como excusa perfecta, o directamente se vinculan a asesinatos y desapariciones de activistas sociales en perfecta unidad con otras instituciones. Es la máxima expresión del neoliberalismo. Para comprender su escalada de dominio sugerimos la lectura del artículo “Semiótica del Crimen Organizado” de Fernando Buen Abad publicado en Mate Amargo 5/3/2026, así como los trabajos de Rita Segato sobre Ciudad Juárez y otros, para establecer el costo exacto sobre los cuerpos de las mujeres, como toda guerra o aun peor por los efectos catastróficos sobre los pueblos.
Al mismo tiempo, el Capital digital, la robótica y el Capital Comunicacional, son las formas características de este cambio de época enmarcado en los avances tecnológicos, y tal vez en una nueva Revolución tecnológica que viene de atrás pero que se proyecta aceleradamente en el presente.
Aquí hacemos especial énfasis en el Capital Comunicacional, los llamados “7 magníficos”, que son las empresas tecnológicas estadounidenses de mayor concentración. e influencia y de mayor capitalización bursátil. Ellas son: Apple (AAPL), Microsoft (MSFT), Alphabet (GOOGLE), Amazon (AMZN), Meta Platforms (META), Nvidia (NVDA) y Tesla (TSLA). Estas empresas ejercen dominio no solo sobre el otrora rey de reyes, el capital financiero, sino que moldean gobiernos, elecciones, otras formas de capital, trabajan precisamente sobre nuestras conciencias, y son el eje de la batalla de los sentidos o guerras mediáticas, parte crucial de las formas de guerra actual, las guerras híbridas, como se les suele llamar, con características no convencionales. No sólo median la realidad: la ordenan algorítmicamente. Es una concentración de poder que controla la información y la capacidad de modelar conductas a escala global. Es la hegemonía que nos obliga a releer a Gramsci con ojos de hoy y de mañana. Se agregan múltiples formas de trabajo a domicilio, y con ellas la esclavitud llegó a los hogares y especialmente aceptados por las mujeres que no se alejan así de sus tareas de cuidados, pero si de la comunicación social que les permitía las otroras jornadas colectivas de trabajo fuera del hogar.
Un mundo Multipolar que nace
Al mismo tiempo, y a nivel mundial otros países muestran claramente su ascenso, rompiendo los ejes de dominio del mundo unipolar que tras un largo proceso de ascenso del imperialismo yanqui, guerras mundiales y guerra fría mediante, que se sustancia a partir de la caída de la Unión soviética y el campo socialista a principios de la década del 90, cerrando el “siglo corto” que identificara el historiador Eric Hobsbawm (1914/18 a 1991/92). A partir de allí, un breve pero impactante mundo unipolar que, en su esplendor, no llega a concluir los 15 años, identificándose su declive tras la crisis del 2008 y hasta hoy. Así vemos como China a pesar del enlentecimiento de su economía, crece a un 6,4% promedio desde el 2008 al 2025 (Datosmacro), y de forma similar lo hace la india mientras que la evolución de la producción de los otros fundadores de los BRIC resultó menos destacada, aunque Rusia y a pesar de la guerra crece en más de un 4% los dos últimos años, siendo de menor crecimiento Sudáfrica que lo hace de manera similar a EEUU (poco más del 2% anual) y Brasil que no ha dejado atrás además de las bajas tasas, la inestabilidad de la última década.
Ese mundo multipolar se expresa además en el comercio mundial, su peso y sus tendencias crecientes, en el avance tecnológico de punta dejando atrás al viejo continente y a los propios EEUU, y en el declive del patrón dólar que parece no tener vuelta. Si hace 10 años el dólar estadounidense alcanzaba el 70% de las reservas mundiales, su inestabilidad ha resultado causa del declive de su participación, alcanzando hoy poco más de 57%, marcando una caída de más de 2 puntos porcentuales por año. De igual manera, la sustitución de los petrodólares, fundamentalmente y en este caso por petroyuan, dado el alza de la comercialización y el abanico de negocios que abre China con los países petroleros, es otro de los elementos que condenan la tendencia a la baja del dólar como moneda de intercambio prácticamente única a nivel mundial, reapareciendo el oro y una canasta de monedas como alternativa escogida.
El declive del Imperialismo Norteamericano y afianzamiento de su “Patio trasero”
En estas condiciones, parece haberse conformado un nuevo reparto del mundo, donde EEUU se asegura con uñas y dientes su “patio trasero” (América Latina y El Caribe), donde la expoliación de nuestras riquezas, incluido el extractivismo, está a la orden del día.
Este reparto del mundo, como otros en la historia, resultó de confrontaciones, guerras y violencias desatadas sobre los pueblos, como la guerra que tiene a Ucrania como escenario, provocada por la OTAN (EEUU, Europa) contra Rusia, o las amenazas sobre Taiwán, o las diversas confrontaciones en el mundo árabe, aunque el tema palestino lo tratemos en renglón aparte, porque no es una guerra, ni siquiera una confrontación, es un genocidio.
Se trata de la Estrategia de Seguridad Nacional del gobierno de EE.UU. donde, uno de los tres elementos estructurantes, es la apropiación de los bienes comunes geoestratégicos para volcarlos a la industria bélica, los combustibles fósiles y la digitalización, donde América Latina y el Caribe, con su abundancia en recursos naturales, se vuelve protagónica para el sostén del imperialismo estadounidense, que no puede permitir la menor fisura.
Asimismo, se agudizan las contradicciones internas del propio imperio, vinculadas a sus propias políticas decadentes, clasistas, racistas, xenofóbicas, misóginas, antiimigrantes, como manifestaciones fascistas de una crisis política y social, con escándalos de corrupción en las alturas desencadenados por la misma podredumbre del sistema (caso Epstein).
A manera de conclusión: Las actuales formas de guerra contra nuestros pueblos y el destrozo de la legislación y la institucionalidad internacional (los casos de Palestina, Venezuela y Cuba en particular).
El punto de inflexión fue sin dudas el genocidio palestino, ante el grito desesperado de los pueblos, pocos gobiernos reconocieron el genocidio y la ONU no intervino, a pesar de condenar la invasión israelí y su “masacre” con la propuesta de volver a los acuerdos territoriales de 1967 que cayó en saco roto, planeando, en Davos y a propuesta del mismo Trump, construir sobre los cadáveres de miles de palestinos/as. Si el mundo permitió esta barbarie, ¿qué nos puede asombrar que invadan un país de nuestra Patria Grande (Venezuela, 3/1/2026), asesinen a 100 personas civiles y militares (entre ellos 32 cubanos) y secuestren a su presidente en ejercicio, Nicolás Maduro, y a la diputada de la nación, Cilia Flores.
En ese marco profundizan el bloqueo sobre Cuba. Ya no se trata solamente de un bloqueo con todos los efectos nocivos del caso y que ese pueblo resiste desde hace 64 años. Se trata de un sitio. EEUU está sitiando a la Isla desde aguas que no le pertenecen, y amenazando a todo país que acuda en su apoyo energético con ahogarlos impositivamente, que, aunque resultó inconstitucional, ya aterrorizó a los débiles y desunidos gobiernos de la región y el mundo, atacando así la soberanía de todos nosotros. La guerra híbrida o multifactorial, no convencional, se ha desatado contra nosotros. Antes, durante y después de los bombardeos con armas letales se suceden los bombardeos con mentiras (Fake News, guerras mediáticas, psicológicas, cognitivas), destacándose también las guerras comerciales y financieras (bloqueos, medidas restrictivas, aranceles).
América Latina y el Caribe pueden volver a convertirse en una región de colonias o neocolonias. La derecha y el fascismo avanzan en la región y se unen. El imperialismo yanqui nos ataca y las mujeres sabemos bien lo que ello implica. No nos queda otra salida que declarar a este 8 de marzo como día de la mujer trabajadora y de acción feminista antimperialista, por la soberanía de los pueblos y recordándoles que no pasaran, como reza la consigna que encabeza la marcha de las uruguayas.
(Tomado de:
Por la Sororidad internacionalista antimperialista de la lucha feminista por la humanidad
(*) Gabriela Cultelli, Licenciada en Economía Política (Universidad de La Habana), Mag. en Historia Económica (UdelaR), escritora, columnista y Directora de Mate Amargo. Coordinadora del Capitulo uruguayo de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad (REDH)
(**) Profesor Adán Iglesias Toledo, Dibujante Gráfico Cubano, Caricaturista Editorial y Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC, la UPEC y la REDH (Capitulo Cuba). Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero. Autor de varios logotipos, y campañas publicitarias, posee en su haber múltiples exposiciones individuales y colectivas, talleres e intervenciones nacionales e internacionales y ha sido premiado por más de 40 veces en su país y otros países.