Crónicas desde Italia en cuarentena

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@mateamargouy

Rossana Pavoni-Gallo
Escrito el 9 de Marzo, desde Italia.

Me preguntan cómo estamos. Y escribimos con un amigo.

Es difícil decirlo. Esto cambia constantemente. Ahora pasamos a ser el país que tiene más contagiados después de China. Hasta hace poco era Japón pero ahora es Italia.

En gran medida se debe a la indisciplina y al individualismo.

El gobierno prepara un decreto muy duro para poder contener el contagio y lo consulta con los presidentes de las regiones. De la región Lombardía (Liga nord) escapa la fuga de noticias anunciando cuáles eran las medidas draconianas. La CNN anuncia la cuarentena antes que el gobierno emita el decreto.

La gente escapa del norte hacia el sur, un acto egoísta e irresponsable. Sálvese quien pueda y se aumenta el contagio en el resto de Italia. La viveza criolla italiana.

Uno de los dramas ahora es que la salud pública no pueda ofrecer tratamiento a un número tan grande de contagiados. Los médicos tienen que elegir a quien salvar o a quien tiene más posibilidades de salvarse…. Los más viejos tienen menos puntos para tirar las cartas.

Esperemos no contagiarnos.

Como en el 1300 lo que se puede hacer es mantener la higiene, evitar los grupos, estar en casa, salir poco o lo indispensable.

Han cerrado los cines, las escuelas, los museos, las peluquerías, los bares de noche, discotecas, y todos los lugares donde la gente se junta. Y a pesar de todo esto, ves grupos de gente que celebran (irresponsablemente ?) o hacen fiestas o ves a los chicos de las escuelas cerradas que se juntan en los parques a jugar.

Nos matará el individualismo? quien sabe. Hoy Alemania tiene las mismas cifras de contagiados que Italia hace una semana. Veremos cómo evoluciona ahí.

Yo me cuido y mentalizo a mis hijos y a quienes tenga a mano, estoy en casa, tengo la posibilidad de realizar terapias on line (!), pero muchas otras actividades se cancelaron: seminarios, cursos, trabajos con mujeres víctimas de violencia, cárceles… suspendidos al menos hasta abril.

Ah, y hubo 26 cárceles donde los presos se sublevaron.

Está claro que la vida no será igual después de esta epidemia. Como en otras epidemias que han dejado secuelas y enseñanzas, buenas y malas.

Aunque mejor no juzgar.

La tecnología digital se impondrá aún más. Pero menos mal que existe, podemos comunicarnos, saber de los demás, contarnos, compartir de algún modo. Y trabajar, algunos.

Los muros que quieren construir no podrán detener el avance de los virus. No son los africanos que traen enfermedades a Italia sino los italianos que llevan el virus a África. Qué democrático el virus.

La economía se colapsa. Pero la contaminación ambiental desciende como hace mucho no sucedía. Las calles están limpias.

Las emociones se pelean por salir: miedo, sorpresa, disgusto, desprecio, rabia…

Y tantas cosas más que leo, que siento, que pienso.

Acaban de decretar todo el territorio italiano como ZONA ROJA.

Nadie sale ni entra.

Pero si hoy por hoy dependemos del resto del mundo!

Acabo de escuchar la conferencia de prensa del Presidente del Consejo Conte, y sinceramente tengo las ideas confundidas…

Las personas pueden salir a trabajar, entonces todo estará abierto, pero al mismo tiempo la gente no puede salir de casa… Cómo?

Hay que ir a trabajar para mantener abierto todo, pero al mismo tiempo como “clientes o usuarios” no podemos salir. Por responsabilidad propia y ajena.

Los negocios, las oficinas, las empresas encenderán las luces y la calefacción (hace frío) y deberán pagar los sueldos, sabiendo que la “otra” gente deberá salir lo mínimo indispensable …

Que alguien me ayude a entender.

Mi amigo se fue, cansado de no saber a rajatabla qué hacer y tener que aceptar una situación que te deja vulnerable, impotente, sin mucha defensa.

Yo soy más zen, me ayudo con la meditación, la Gestalt, la física cuántica, el budismo, los años y la ironía.

Es una oportunidad para parar, verse, mirar hacia adentro, mirar el cielo, volver a poner orden en las prioridades de tu vida y en casa. Poner musica y bailar, cantar, escribir, leer lo que se acumula por falta de tiempo… Tiempo, ese que como bien decía el Pepe, no se compra con nada.

Eso si tenés cómo sobrevivir y no te dejás angustiar porque no sabés de dónde sacarás para pagar las cuentas.

Pero tal vez sea finalmente el colapso del capitalismo (!?)

Mañana leeré los diarios, veré más noticieros, indagaré, a ver si me aclaro porque sinceramente no entiendo un cara….

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