Larrañaga en debate: hasta las antenas quejaron

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@mateamargouy

Por EconomiaPolitica.uy

El martes 25, esperamos con mucha expectativa un nuevo debate televisivo, esta vez entre precandidatos a la presidencia del Frente Amplio y del Partido Nacional, y que pareció tener una sola expositora, Carolina Cosse, quien con altura y elegancia desplegó un calmo y seguro discurso, como aquellos que surgen de quienes saben tener la probada verdad de los 15 años de gobierno frenteamplista y su próxima continuidad.

La otra parte, Larrañaga, realmente sorprendió, jamás pensamos que íbamos a oír tales falacias, como tal no sustentadas, o basadas solo en la irreverencia fetichista de la ideología de los que más tienen. Algunas de sus expresiones, y desde la economía política, es lo que veremos a continuación.

El Trabajo y su contexto

Se ve que se aprendieron de memoria la pérdida de 60 mil puestos de trabajo, sostenida con igual soltura que el economista y precandidato del Partido Colorado Talvi. El desempleo es un tema muy acuciante como para tratarlo tan a la ligera. Como dijimos en el artículo anterior, esa cifra surge de una aproximación de la comparación de marzo 2019 y marzo 2014, comparación que además de mal hecha, no tiene en cuenta que el INE, que es la fuente de estas estadísticas, ya publicó las cifras de abril, mostrándose una disminución significativa. Lo correcto, como decíamos, y dadas las fluctuaciones cíclicas y coyunturales que puede tener el empleo en un año, es medir -y por tanto comparar- las cifras anualizadas, o sea, por ejemplo, comparar el año 2014, con el anualizado marzo 2018/abril 2019. En este caso los puestos de trabajo perdidos son 39.389. Igual es mucho para los gobiernos frenteamplistas, que supieron tener las cifras menores de desempleo de las últimas décadas, pero no para alguien del Partido Nacional, cuyo gobierno en los 90’ fue una de las fuentes de desindustrialización mayores de este país, sumado a la continuidad de los gobiernos de coalición que llegaron a cifras espeluznantes en la crisis del 2002 (259.409 desocupados). Es mucho para el Frente Amplio que durante su primer período de gobierno las personas ocupadas aumentaron en 238.124 y en el segundo 112.865. Hoy tenemos 140.412 desempleados y en el año más alto del ciclo anterior (1998) habían 155.668, cifra más o menos mantenida durante los 90’ y a pesar del crecimiento del PBI.

Larrañaga sumó a estos temas el terrorismo desenfrenado contra el paro general. Conviene repasar la plataforma del paro general para observar lo que tanto le molestaba al senador precandidato. El paro fue motivado en defensa de una seguridad social solidaria y equitativa, por memoria, verdad y justicia, apoyo a la lucha contra las tercerizaciones, y fundamentalmente en defensa del trabajo y la negociación colectiva, amenazada por la embestida empresarial en la OIT, que logramos detener aunando fuerzas. Continuó clarificando la interpretación de su partido al respecto, que cercena el derecho constitucional a la huelga al no incluir a las ocupaciones, mostrándose como “sucursal” de las cámaras empresariales, para utilizar su misma terminología.

Es difícil creer que un senador de la república, precandidato a presidente, hable del incremento de la recaudación por IRPF y del IASS, y no tenga en cuenta que obviamente esto sucede por el aumento de la masa salarial, tanto por incremento salarial como por cantidad de trabajadores, incremento salarial que trae consigo el incremento de las jubilaciones, pues la suerte de los trabajadores de ayer está unida a la de los trabajadores de hoy desde el plebiscito de 1989 que determinó que las jubilaciones se ajustaran de acuerdo a la evolución de los salarios. Entre 2004 y 2018 el salario real creció más de un 61% y como dijimos antes y a pesar de los puestos de trabajo perdidos en estos últimos años, en 2018 hay casi 300 mil puestos de trabajo más que en 2004 (fuente de datos INE). Súmese que desde el 2008 y con la Reforma Tributaria, el IRPF no solo grava a los asalariados, sino que, además lo hace a otras rentas elevadas que antes no tributaban.

En términos de educación y salud, de hecho, principales sistemas reproductores sociales de la fuerza de trabajo, no solo no tuvo la menor crítica a los tiempos en que educadores y trabajadores de la salud sobrevivían con salarios de hambre, sistemas con condiciones edilicias detestables, sobrecargando todo tipo de capacidad; si no que dijo cualquier cosa sin la menor capacidad comparativa. A manera de ejemplo, solo mencionar que, si en 2005 la cantidad de pacientes en tratamiento con medicamentos bajo cobertura del Fondo Nacional de Recursos eran 181, para el 2017 fueron 7.311 (Fuente: Presidencia de la República), siendo recién en el 2005 que la Ley de presupuesto incorporó para este fondo, la competencia de brindar medicamentos de alto costo, o sea con el Frente Amplio por primera vez los más pobres tienen acceso a ellos.

Otros elementos del Desarrollo

Por un lado, quedó de manifiesto su contrariedad ante los diversos subsidios sociales del MIDES, hoy necesarios aún y por mucho tiempo más, de acuerdo a nuestras estructuras de propiedad y producción, y a las tendencias mundiales del empleo que tan bien explicara Carolina Cosse. Por el otro lado, parece haber hecho un monumento al olvido cuando hablo de los más de 2 mil indigentes que aún tiene este país. En el 2004 (antes del gobierno del Frente Amplio) eran 131 mil. La cantidad de pobres disminuyó en más de un millón, cosa que también se olvidó mencionar, siendo niños entre 0 y 12 años la tercera parte. ¿Eso es “estatizar la pobreza”? o hacerla bajar a niveles sin parangón.

Nos queremos detener en otras falacias relativas a la producción. Más allá que las redes explotaron con la descabellada relación de que perdíamos un tambo cada 40 minutos, y la facilidad con que se sostiene cualquier cosa públicamente; parece ser un tema más que serio para tomarlo a la ligera.

El gráfico que mostramos a continuación es bien claro, muestra la evolución comparada del número de remitentes (tambos) y el volumen de leche remitida a las plantas de procesamiento. Por un lado podemos observar el incremento de la producción lechera medida por la remisión de leche a plantas; y por otro la disminución de los que declaran tener producción láctea. Se trata de 974 remitentes menos (20%) entre 2008/09 y 2018. Lo último es reflejo de la disminución de los tambos en los últimos 10 años, pero téngase presente que estamos hablando de cifras totales que superaron los 4 mil establecimientos, no puede cerrar un tambo cada 40 minutos como dijo Larrañaga porque en poco más de tres meses hubieran desaparecido todos.

Esta reestructuración de la propiedad y de la producción es parte de un proceso mundial de desarrollo capitalista, tema que hemos tratado en otras oportunidades, así como de la trasnacionalización de la tierra que implica su mayor concentración. Para el caso específico de la lechería recomendamos su análisis en un artículo que no hace mucho escribiera Ernesto Agazzi y publicado en MateAmargo (¿Cuál es la madre del borrego de la lechería nacional? – Primera parte en https://bit.ly/2sPSrkd y Segunda parte en https://bit.ly/2IPbUuc) y en EconomiaPolitica.uy (https://bit.ly/2X7CpPj).

Al mismo tiempo, desconociendo el proceso mundial del movimiento del capital habla de la “pérdida de la confianza de los inversores”, que vino en la pasada década aprovechando la demanda China e internacional de productos primarios y la elevación de sus precios, ante un primer mundo que no le ofrecía la rentabilidad esperada en el medio de una crisis larga. De esa crisis se están recuperando, a lo que se suma la disminución de la demanda y los precios internacionales a partir del 2012/13, y la inestabilidad con los gobiernos derechistas en la región que hace a que los capitales vuelvan a fluir hacia sus lugares de origen. Pero no dice que a pesar de ello la economía siguió creciendo hacia 2018, y lo sigue haciendo anualizado a marzo 2019 aunque en términos prácticamente de reproducción simple (1%).

Habla del crecimiento de la Deuda pública, pero se olvida del crecimiento del producto, y la derecha, que tanto refería antes a las calificadoras de riesgo, no dice que aún mantenemos el grado inversor, pues el peso de la deuda en el PBI está lejos de ser el que ellos dejaron y las reservas internacionales se multiplicaron como respaldo genuino.

En síntesis

Muchas cosas se nos quedan en el tintero, pues la dicotomía desordenada de su discurso no permite abarcarlo en un solo artículo. Los slogans se repiten y continuarán haciéndolo por uno u otro candidato de derecha en este período electoral. Por tanto, ya habrá tiempo de tratarlos todos.

De todas maneras, hay que prestar atención, por aquella razón que expresara el fascista alemán Joseph Goebbels cuando decía que “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”.

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