Pasar a la ofensiva

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Nuestro homenaje a Sendic, no puede ser otro que analizar y pensar soluciones a los problemas que hoy nos presenta el Uruguay, no hay otro homenaje posible que re pensar una táctica y una estrategia, para avanzar en la construcción de  una patria para todos.

Los compañeros, militantes y organizaciones que nos identificamos en la lucha por una sociedad diferente, la liberación nacional y el socialismo, podríamos seguir dedicándonos a discutir por Internet pero con ello estaríamos bien lejos de aportar elementos para lograr esos objetivos. Hay que ser consientes del poderío de los actores más reaccionarios, conservadores y oligárquicos de las estructuras sociales y económicas. Siempre han buscado profundizar las diferencias, separando a militantes y organizaciones.

Es necesario profundizar sobre los posibles caminos que existen para afrontar los problemas del campo. Poder atacar la extranjerización de la tierra, la concentración, así como desarrollar un tipo de producción familiar, que busque repoblar el campo, así como recuperar soberanía nacional y que fortalezca la soberanía alimentaria.

Parece claro que dentro del pueblo no existe hoy, la correlación de fuerza suficiente como para poder implementar estos cambios, menos aun desde el gobierno.  

¿Cómo podemos entonces profundizar en la reforma agraria, sin que implique depender del gobierno, de tal manera de no comprometer la continuidad de un gobierno y un proceso que sin ser revolucionario, es a las claras el mejor gobierno que pude haber hoy?, si pensamos en los más necesitados de nuestro país, los que no tienen tiempo para esperar a que la acumulación de fuerzas permita dar un salto cualitativo como sociedad hacia el socialismo.

Pero entonces, ¿no es posible una reforma agraria en Uruguay, en el corto o mediano plazo? Estamos convencidos que es posible. Es más es posible sin comprometer a los gobiernos del FA, y para esto podríamos utilizar re conceptualizando la teoría del foco, ya que avanzar en este tema (el del campo) permitirá a nuestro entender desencadenar otros cambios profundos que precisa la sociedad.

La reforma agraria es posible, con la participación de las organizaciones sociales y políticas de izquierda, con objetivos revolucionarios, siempre y cuando estas actuando juntas por objetivos superiores, puedan trasmitirle al pueblo, lo conveniente y necesario de este cambio profundo en el campo uruguayo. Pues no hay cambios socializantes si no hay un pueblo que se apropie del planteo.

En octubre, como todos sabemos tenemos, dos elecciones simultaneas, unas son las elecciones nacionales y la otra es un plebiscito impulsado por la derecha.

Es claro que en las elecciones nacionales, los sectores y compañeros de izquierda, que nos autodenominamos como revolucionarios, estamos separados. Algunos dentro del FA, otros fuera, algunos participaran de las elecciones, otros no.

Sin embargo la unidad de la izquierda, y el accionar conjunto de esta en un tema que no tiene discusión. Todos estamos convencidos que el plebiscito para bajar la edad de imputabilidad, es un retroceso social y político inaceptable. Esta posible victoria de la derecha, ha puesto a todos, aunque separados, a militar nuevamente por un mismo objetivo.

Es inaceptable que la única manera de juntarnos sea cuando la derecha nos marca la agenda. Hoy la izquierda lucha junta no por virtudes propias, sino en reacción a una agenda impuesta por la derecha. La derecha, nos corre con planteos como el de la baja de edad de imputabilidad  y marca la agenda política de militancia. Es imposible avanzar si estamos militando para no retroceder.

Ahora, ¿es posible hacer un hecho político que apareje una nueva acumulación y avance por izquierda, que aporte a reorganizar el discurso y la acción, que permita una mayor unidad pueblo?.

Por supuesto, si bien es verdad que el FA, no a hecho todo lo que parece que se podría hacer para avanzar en los temas de la redistribución de la tierra,  es real que la concentración y extranjerización de la tierra tiene que ver con una realidad mundial y un mercado global, que desde Uruguay es bastante difícil revertir actuando aisladamente. El agro negocio es la lógica de producción regional hegemónica del capital, y tiene en su ADN la exclusión social, la concentración del recurso y la destrucción ambiental.

En este punto, vale la pena considerar el conjunto del escenario político. La mayor traba interna para resolver el problema del campo está en la Constitución de la república. Nuestra constitución es más garantista de la propiedad privada e individual que de los bienes colectivos o de uso o beneficio social.

Cuando el FA era oposición, la izquierda logró detener ciertos avances neoliberales a través de los plebiscitos, en este caso la izquierda, también actuó, o utilizó estos mecanismos de manera defensiva ante ataques de la derecha.

Lo raro es que por lo general usamos, estos mecanismos populares desde la izquierda, solo para defendernos, mecanismos que permiten la movilización fundamental para el desarrollo de una sociedad organizada y participativa.

No podemos seguir a la defensiva, no podemos seguir solo haciendo el tan necesario trabajo de hormigas, ni haciendo malabares desde el gobierno, para comprar un poco mas de tierra a través del INC (sin dejar de reconocer que el mayor avance en la reforma agraria se ha hecho desde el INC, donde se compro mas tierras que en los últimos 50 años y siempre se priorizó a la producción colectiva sobre la individual a la hora de instalar colonias). Sin embargo esto es claramente insuficiente y es necesario debatir fuertemente un cambio de estrategia, pues ni los que estamos aportando desde el FA, ni los que aportan desde fuera del FA para construir otro campo, estamos ganando esta pelea. Lejos estamos de ganarle al capital y a la ARU.

Luego de octubre debemos buscar espacios de encuentro, donde podamos debatir este y otros temas, trabajar por ejemplo en una reforma constitucional, como en su momento planteo Sendic, en el Plan por la Tierra y contra la Pobreza; salir a juntar firmas durante los próximos años, para ir a un plebiscito que garantice en la constitución, el uso social del campo y la re nacionalización de nuestra tierra, entre otros temas, impostergables.

No es ni solo votando, ni solo luchando, estos elementos no son contradictorios, deben ser complementarios es trabajando juntos, pasando a la ofensiva desde la izquierda, buscando caminos de encuentro, todos aportando algo, que podremos construir una patria para todos.

Por: Piero Sabini

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