Diplomacia, soberanía y Software Libre

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Por: L.R.R.

En varios artículos de este medio se ha hablado extensamente de Software Libre, definiéndolo y explicando su impacto social: soberanía tecnológica, apropiación del conocimiento, libertad, y por último pero no menos relevante, su aporte a la eficiencia del aparato estatal.

El uso del Software Libre es, una bandera que la izquierda debe abrazar sin pensarlo dos veces. Sin embargo, la realidad va por otro lado: no existen políticas de Estado que lo promuevan después de casi dos períodos cumplidos con la izquierda en el gobierno.

Simplificando mucho el tema, podríamos decir que hay dos vías de implantación del Software Libre: hacerlo desde arriba (decisión política de las autoridades) y hacerlo desde abajo (los cuadros técnicos lo implantan sin que haya una política formal que lo impulse).

Como siempre en Uruguay somos un poco originales y hemos hecho una síntesis de lo anterior. Frente a la falta de interés1Desde que Stallman se reunió con el Prosecretario Cánepa a principios de este gobierno, reunión que prometía cambios, no se ha promovido desde AGESIC o Presidencia ninguna política de uso de Software Libre de los organismos del Estado que deben ocuparse de esto y que normalmente promueven movidas tecnológicas al más alto nivel político (ANII, AGESIC, OPP, etc.) hemos comenzado a ver como ministerios y otras entidades del Estado han comenzado a proponer e implantar políticas de uso de Software Libre y formatos abiertos para resolver sus necesidades insatisfechas. Es consecuencia de la una Ley Física que cuando el espacio ocupado por un cuerpo queda libre, otro lo ocupa. La lista tiene varios miembros y crece: el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Universidad de la República, el Instituto Nacional de Colonización, el CODICEN, IM y otros.

Tomemos como ejemplo lo que hace el Ministerio de Relaciones Exteriores. En abril de este año, el ministro Luis Almagro, ante necesidades políticas y funcionales toma la iniciativa publicando una resolución ministerial2En la jerga ministerial, es una resolución del más alto nivel y efecto general. Texto de la resolución que, en gran medida, es un espejo del texto del proyecto de ley aprobado por la Cámara de Diputados el año pasado y que hoy todavía está en discusión en el Senado. Básicamente establece la preferencia por formatos abiertos y software libre allí donde sea posible usarlo.

Como primer paso de esta política, el MRREE realizó el pasado 12 de setiembre un seminario internacional “Software Libre: soberanía, desarrollo y democratización del gobierno y la sociedad”, que se desarrolló durante todo el día y contó con la presencia y aportes de invitados internacionales como Mario Teza (SERPRO, Brasil) y Juan García, especialista en interoperabilidad del gobierno de Ecuador, además de varios ponentes uruguayos e importante concurrencia de jerarcas y funcionarios del Ministerio así como de otras entidades estatales y de organizaciones sociales. El propósito del seminario fue sentar las bases para la implementación de las políticas de la resolución, y atesorar las experiencias y opiniones de entidades de todo el continente que ya han avanzado en este camino.

El breve discurso del ministro Almagro explica en palabras sencillas el tema: El software libre es parte de nuestra agenda y nuestro futuro porque los valores que representa son los mismos valores del Uruguay: equidad, libertad, soberanía, derecho a elegir, democracia, desarrollo. Este es el ideario de la política pública de Uruguay desde hace una década3Texto del discurso de Almagro.

No escapó a la discusión el tema de las violaciones a nuestra soberanía causadas por el espionaje sistemático de los aparatos de inteligencia de EEUU a las democracias sudamericanas. Esto pone de manifiesto el riesgo creado por el uso de software y hardware privativo sea cual sea su origen. Podemos decir con bastante certeza que muchos de éstos tienen “puertas traseras” para permitir el espionaje, de acuerdo con denuncias recientes4Ver (en inglés) https://www.nytimes.com/2013/09/06/us/nsa-foils-much-internet-encryption.html. Se hace entonces imperiosa la importancia de usar tecnologías abiertas y software libre en todos los instrumentos administrativos del Estado en que ello sea posible, sin que soñemos que la prepotencia imperial con eso va a cejar, sino que al menos podemos trabajar en la protección de los datos de nuestros ciudadanos y dependerá de nuestros esfuerzos, capacidades e inteligencia lograrlo o no. Usando software privativo no hay ni siquiera la oportunidad de defendernos.

Es un tema que Almagro entiende bien: En un mundo donde la soberanía es desafiada a través del espionaje o la inseguridad de la información, necesitamos también comunicación segura, que pueda ser auditada, construida con tecnologías abiertas, en lugar de cajas negras manejadas por otros, que no entendemos qué hacen, qué puertas traseras fuera de nuestro control pueden tener.

Este comentario nos abre los ojos a la necesidad de desarrollar tecnologías propias para proteger nuestros datos y nuestra infraestructura, y unirnos a los hermanos de la Patria Grande que ya están construyendo la protección del patrimonio digital. Es sabido por quienes estudian seguridad informática que las mejores garantías las ofrece la tecnología que muchos pueden analizar y probar, encontrando los problemas y mejorándola. Espiar los datos que se generan con software libre es lo que más trabajo le da a la NSA5National Security Agency, el organismo yanqui encargado del espionaje de la Internet, con las “cajas negras” no tienen problemas porque controlan a los fabricantes, quieran éstos o no, apoyándose en las leyes de espionaje que deben acatar si quieren vender en el país del norte.

Tampoco olvidando que lo más político de todo es el pan sobre la mesa, Almagro enfatiza los aspectos productivos de la nueva política: Queremos software libre porque queremos más trabajo y de mejor calidad para nuestras y nuestros trabajadores informáticos. No hace falta saber mucho de tecnología. Las diferencias que hay entre el software privativo y el software libre se podrían comparar entre las que hay entre sembrar y exportar soja por un lado e importar aceite por otro, o cosechar, fabricar y consumir aceite nacional, y además, exportarlo.

La izquierda debe despertar y entender que para construir el Estado de un Uruguay mejor no podemos ni debemos usar software privativo, con datos del Estado en formatos ocultos y perecederos. La industria local del software privativo, en contubernio en algunos casos con las multinacionales, tiene al Estado por la garganta, cobrando cifras enormes por vender lo mismo una y otra vez, y muchas veces cobrándole por reparar los errores que dejaron sin corregir en sus productos. Es una servidumbre que desde la izquierda no debería ser aceptada.

Los uruguayos le hemos dado beneficios impositivos del orden de centenares de millones de dólares a las empresas nacionales de software para que prosperaran, y está bien que el Estado apoye el desarrollo de sectores que puedan ser considerados estratégicos. Esta industria ya maduró y es hora de que responda de manera recíproca y, como hacen tantas empresas en Brasil, se asocien al Estado como proveedoras de soluciones informáticas que se pagan una vez y se puedan reusar.

Almagro establece el balance: Desde el ministerio de Relaciones Exteriores impulsamos más que nunca antes el comercio exterior, las exportaciones y las inversiones. Pero el comercio no puede ser más importante que la independencia, la soberanía y la solidaridad. En este Uruguay, el que queremos, ambas cosas tienen que ir de la mano: la libertad de hacer negocios y la libertad de ser dueños de nuestro conocimiento, de compartirlo y desarrollarnos. Debemos encontrar un punto de encuentro, convivencia y desarrollo.

El ejemplo del ministerio de Relaciones Exteriores es un camino a seguir.

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Referencias   [ + ]

1. Desde que Stallman se reunió con el Prosecretario Cánepa a principios de este gobierno, reunión que prometía cambios, no se ha promovido desde AGESIC o Presidencia ninguna política de uso de Software Libre
2. En la jerga ministerial, es una resolución del más alto nivel y efecto general. Texto de la resolución
3. Texto del discurso de Almagro
4. Ver (en inglés) https://www.nytimes.com/2013/09/06/us/nsa-foils-much-internet-encryption.html
5. National Security Agency, el organismo yanqui encargado del espionaje de la Internet

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