GCOOP, primera cooperativa de Software Libre de Argentina

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Por: Colectivo Mate Amargo

En el marco del Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre (Flisol) de Buenos Aires, Mate Amargo entrevistó a José C. Massón, integrante de GCOOP, la primera cooperativa de Software Libre fundada en 2007.

¿Por qué cooperativa y por qué software libre?

Software libre porque tenemos la necesidad de investigar y saber cómo funciona el software que usamos todos los días y por qué estamos convencidos que el software, de la misma manera que el conocimiento, es una suma de pequeños incrementos que todos ponemos y de los cuales nos beneficiamos todos. En suma, porque estamos convencidos que el conocimiento se construye colectivamente.
Cooperativa porque nos dimos cuenta que el cooperativismo de trabajo tiene grandes semejanzas con el software libre, pues el software es cooperación entre personas; entonces, nosotros creemos que la manera más coherente de relacionarnos laboralmente si venimos desde ámbitos de software libre es siendo cooperativistas de trabajo. Y si estamos convencidos de que el conocimiento y el software libre se construyen colectivamente y que todos nos beneficiamos de eso, también estamos convencidos de que el fruto de nuestro trabajo lo tenemos que generar entre todos y compartir entre todos.

Internamente las cooperativas son sociedades de personas. Esto es, cada persona tiene voz y voto en la asamblea de socios, y su voto vale igual que el de los demás compañeros. Esto hace que seamos empresas democráticas.
Al ser sociedades de personas, quienes mandan son los individuos y el capital es un recurso más.

Las empresas “tradicionales” son sociedades de capital. Esto es, el capital manda sobre las personas. Así, en la asamblea de accionistas, el voto del que tiene más acciones vale más que el de los demás. Son empresas autoritarias, desde el punto de vista de que la “autoridad” (accionista mayoritario) decide el destino de la empresa.

En este caso, como el capital manda, las personas son un recurso más.

Como cooperativistas, nos resistimos al hecho de que se naturalice que las personas son “recursos”

¿Hay nichos de mercado específicos para las cooperativas de SL?

Gcoop hacia afuera funcionamos como una empresa tradicional, es decir, cobramos por nuestros servicios y competimos con empresas de software libre y no libre que sean sociedades anónimas, SRLs, o incluso multinacionales. Al margen de esto nos hemos enfocado en algunas tecnologías y en algunas soluciones porque hemos visto oportunidades de mercado.

¿Cómo es la relación con el Estado y las cooperativas de Software Libre?

En casos puntuales hemos desarrollado para el Estado, aunque no es nuestro mayor cliente, y en muchos casos no es sencillo acceder a venderle por la burocracia misma; nuestras mayores fuentes de ingresos son empresas privadas y cooperativas.

Por otro lado, en abril de este año, el Ministerio de Tecnología formó el Cluster de Software Libre a través del Fondo Tecnológico Argentino (Fontar). Nosotros, como Gcoop, somos parte de este primer Cluster de Software Libre y recibimos un subsidio que vamos a utilizar en módulos específicos para cooperativas de trabajo y cooperativas en general.

¿Hay alguna legislación referida al software libre en Argentina?

Lamentablemente aún no existe una ley que se dedique a la promoción o jerarquización del software libre en el Estado.

Actualmente está en estudio un proyecto que se empieza a debatir entre diputados sobre el uso de estándares abiertos, en lo que respecta a formatos para la administración pública. Pero en suma no existe una ley que exija al estado adquirir software libre o desarrollar software libre, pues todo queda librado a la voluntad política de los responsables de los distintos organismos públicos, pero no hay un marco legislativo general que represente una voluntad política al respecto.

Hace algunos años en América Latina el software libre era solo un nicho para personas de perfil muy técnico que veían allí un desafío tecnológico, ya que les permitía usarlo para cualquier propósito, investigarlo y demás. A partir de eso se fueron armando grupos de usuarios de software libre, de tal o cual lenguaje de programación o de alguna distribución de Linux en particular.

Con el paso del tiempo hemos visto que se empezaron a formar empresas o las ya existentes, iniciaron el desarrollo y venta de programas de Software Libre, ya que no solamente encontraron nichos de mercado, si no que –como nosotros- se convencieron de los beneficios no solo técnicos, sino éticos del software libre. Actualmente vemos un proceso en Argentina y en otros países de América Latina por el cual se van creando multiplicidad de empresas y cooperativas de trabajo que se dedican al desarrollo e implementación de Software Libre.

¿Estas empresas de agrupan de alguna forma?

Con Gcoop somos fundadores de la Cámara Argentina de Empresas de Software Libre en la cual se encuentran otras empresas de software libre que no necesariamente son cooperativas, y en este último año también somos fundadores con Gcoop de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajo, Tecnología, Innovación y Conocimiento (FACTTIC). Allí somos alrededor de 10 cooperativas de trabajo, de las cuales la mayoría trabaja con Software libre.

Por último, también somos parte de la Federación de Cooperativas de Trabajo (FECOOTRA).

¿Tienen vínculos con cooperativas de otros países?

Las cooperativas en Software Libre son un fenómeno en expansión que han surgido en varios países. Nosotros nos mantenemos en contacto con cooperativas de Brasil, como la Cooperativa de Tecnologias Livres (Colivre) que funciona en Salvador de Bahía y Solis que tiene sede en Porto Alegre. También tenemos vínculos con algunas cooperativas de Paraguay y Chile.

Video “Códigos cooperativos”, ganador del congreso argentino de cooperativas realizado en el año 2012.

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