Tupamaros El auge de la propaganda armada

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Por: Colectivo Mate Amargo

Entrevista a Rolando Sasso quien nos cuenta de su nuevo libro.

¿Qué te llevó a hacer el libro?

Desde hace algún tiempo me había propuesto el rescate de esa historia reciente. Si bien, se ha escrito bastante, creo que no se ha profundizado. La intención fue tratar de matizar lo que fue pasando; tratar de sistematizar en base a testimonios de la gente que estuvo, que lo puede contar con mayor veracidad. Aunque discrepen entre sí o tengan distintos enfoques uno y otro.  Del conjunto de distintas visiones va saliendo algo más cercano a la verdad. La idea fue rescatar esa historia antes que se pierda. Rescatarla para nosotros y para las nuevas generaciones.

¿Cuánto tiempo te llevó la labor investigativa?

Empecé el trabajo por el año 2002. Primero hice el libro de la Toma de Pando. Pero vos te ponés a conversar con el entrevistado y te vas mucho más allá del tema concreto. Ese material lo fui guardando y utilizando. En la medida en que lo trabajaba, iban saliendo nuevos libros. Éste llega hasta 1969,1970.

A excepción de dos personas, los testimonios rescatados no son de dirigentes “históricos”. ¿Cómo hacés la elección?

Intento llegar a aquellos que en aquel momento eran base del MLN y estuvieron presentes en las acciones épicas. Trato de buscar sus testimonios porque el de los dirigentes se conoce un poco más. Los que estaban un poco en el llano y que la pelearon desde todo punto de vista, es bueno darles la voz para que traigan otra visión.

Una especie de… ¿Actas tupamaras?

Claro. Actas tupamaras se escribió en una circunstancia muy especial, en la cárcel de Punta Carretas. Se recogieron anécdotas de los compañeros que estaban presos, con una serie de limitaciones importante. De alguna manera, se puede decir que sí, que este libro es una acta ampliada. Una diferencia con las actas es que vas armando los capítulos, con la prensa de la época, con documentos del MLN y construís el relato con los testimonios. Es una forma de contextualizar los hechos a los que te referís.

La base es tener el testimonio de los que estuvieron ahí. Lo demás es un poco arroparlo. Tengo mucho acceso a documentación, a los diarios y a la prensa general de ese momento que estaban marcando una situación en la cual se vivía. Para relatar cuál era la situación política que se vivía en aquel momento.

¿Estás satisfecho con el libro?

Sí. La verdad que sí. Con los tres libros. Pero con éste estoy particularmente satisfecho. Siempre se puede lograr algo más. Porque se dan situaciones: vos terminaste el libro, lo editaste, salió a la venta y llega alguien y te dice mirá yo tengo una anécdota para contarte de esto. En la presentación conté que el libro habla sobre las treinta preguntas a un tupamaro, que las escribió Sendic, en un rancho por allá por Solymar, en papel de astrasa. Ese documento, junto a otros, se guardó en tatuceras. El libro se editó, se publicó en Chile y vino a Uruguay. Todavía en tiempo de dictadura, una compañera anónima, fue con su compañero a lo que había sido un berretín en una casa. Entre los papeles húmedos que sacaron, encontró el original, aun legible, de las 30 preguntas tupamaras.

En el libro también rescatás acciones que no fueron tan comentadas o descritas. Por ejemplo: la toma de fábricas.

Muchas veces se olvidan estos hechos. Esas cosas que se hacían que por menos épicas, no aparecían en los diarios ni en las radios. Claro, no eran operaciones espectaculares. Antes se llegaba a un cine, se volanteaba, se hablaba con la gente. También se llegaba a una fábrica y se hablaba con los obreros. Eso también tenía sus riesgos. Podía pasar cualquier cosa, podía llegar la represión. De hecho alguna vez pasó algún problema, pero siempre se intentó llegar con el mensaje del MLN – Tupamaros, al laburante, a la gente de pueblo. Es parte de la propaganda armada. En este libro lo que se trata de mostrar son las distintas vías utilizadas, desde la radio clandestina, desde una acción que desenmascara a la oligarquía. Justamente con estas tomas de fábricas se transmitía el mensaje de la organización política militar a la gente.

Hay un relato muy cotidiano y personal de las acciones. ¿Querías reflejar que los tupamaros son personas comunes?

La gente que participó en aquella época, en aquellas batallas épicas son de carne y hueso. Son gente con aciertos y errores. Son personas comunes con problemas comunes como los tenemos todos. El tema es rescatar no el gran nombre, no las grandes acciones, no ponerles laureles a los que estuvieron; sino rescatar la cotidiana, como se comportaban y bueno… sí le comían el plato de comida al otro, se lo comían. Pongámoslo como era.

Otra parte que se rescata, es la participación del MLN-Tupamaros como fundadores del Frente Amplio.

Sí, sin duda. Porque a medida que pasa el tiempo las cosas se olvidan. Pero el MLN T es fundador del Frente Amplio, aunque no figure en ningún papel. Los dirigentes, que después iban a ser los dirigentes del Frente Amplio, iban a Punta Carretas a hablar con los dirigentes del MLN T a ver como se hacía para lograr la Unidad de la Izquierda. Y por eso el MLN-T apoyó y sacó una declaración de apoyo crítico y se jugó el todo conformando el 26 de Marzo de aquella época. No sólo se militó por las elecciones y por el Frente Amplio sino con una política bien amplia, no presentó candidato. No presentar candidato significó decirle a la gente: hay que votar al Frente Amplio y hay que tratar de ganar las elecciones. Porque no nos interesaba ganar a nosotros, queríamos que votaran al FA y dentro del FA a quien quieran. Esa fue la propuesta del MLN de aquella época. Esto no se debe dejar pasar, no se puede olvidar. Porque está en nuestras raíces.

Vos sos parte de nuestra historia. Al reconstruirla, ¿reconstruiste también parte tu vida?

En parte sí, porque los protagonistas son mis hermanos del alma. Eso no lo puedo negar. Todos son compañeros muy queridos. Con ellos viví muchas cosas. Aclaro, yo ingresé a militar en la organización en la última etapa. En esta parte, hasta el 70, de la que habla el libro, yo no estaba. Era muy chico todavía. Pero de alguna manera es remover cosas viejas. Recordar a los compañeros que cayeron, te mueve un poco el piso.

Al final del libro planteás que vas a seguir la investigación. ¿Ya estás trabajando en la siguiente etapa?

Recién estamos tratando de darle forma. Seguramente sea desde donde cierra este libro hasta Almería o la fuga. Estoy viendo cómo lo encaro. Debo trabajar para ver cuáles son los hitos, no se pueden abarcar todos los hechos. Tengo que ver cuáles son los más importantes para publicar en el próximo libro.

Y si pensamos en el presente, ¿cómo sería para vos un tupamaro de hoy?

El tupamaro de hoy no andaría con un fusil al hombro ni va a estar pensando en hacer una tatucera para enterrarse o salir al monte. Hoy es otra la batalla. La batalla es política, en el trabajo con la gente convenciendo y generando ideas. Me parece fundamental porque vivimos una situación a nivel mundial: la gente se está yendo de las organizaciones políticas. Las ideas y la práctica concretas deben ir muy juntas para demostrarle a la gente común que hay otra forma de hacer política.

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