La José Artigas. Música que trascendió a la elite

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La Sinfónica Nacional Juvenil José Artigas es un proyecto del Sodre, propuesto por la Fundación de Orquestas Infantiles y Juveniles del Uruguay, la cual hace 16 años viene trabajando en la conformación de un Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles en Uruguay. Este método de trabajo tiene origen en Venezuela, donde el Mtro. José Antonio Abreu creó un Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles, un proyecto de profundo contenido social del Estado venezolano, que consagra el rescate pedagógico, profesional y ético de la infancia y la juventud, mediante la instrucción y la práctica colectiva de la música, proyecto que hoy tiene treinta y tres años y que nuclea a 500.000 niños y jóvenes.

En Uruguay, en el año 1996, el Mtro. Ariel Britos y la Prof. Claudia Rieiro adoptan la idea y crean la Fundación Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles del Uruguay, desde entonces vienen trabajando en este proyecto orquestal, llevando adelante un trabajo de campo desde diversos núcleos instalados en diversos barrios de Montevideo y el interior del país con el objetivo de encontrar muchachos talentosos e incentivarlos a la tarea orquestal buscando su inserción social por la música.

Mateamargo se entrevistó con Ariel Britos, Director de la Orquesta Juvenil quien nos cuenta que en la actualidad el proyecto está consolidado, aquella tarea que comenzó siendo solamente a pulmón hoy tiene un fuerte apoyo institucional y viene dando resultados muy interesantes.

La José Artigas tiene como parte de su misión consolidar al joven como músico profesional, la mayoría de sus participantes pasan a engrosar las filas de la Orquesta Nacional del Sodre, presentando así posibilidades de desarrollo en el país, contribuyendo a evitar la emigración de talentos. El Sodre hace un convenio con la Fundación dotándola de los recursos necesarios para llevar adelante este proyecto, así como de una infraestructura privilegiada que hoy es reconocida y valorada tanto a nivel nacional como internacional.

Según Ariel Britos: “Es el laboratorio donde entienden y conocen toda la problemática de su vida profesional futura. Acceden a un público, a oportunidades de intercambio”. La orquesta sale, va a tocar al interior del país, lleva su repertorio. Estuvo en Florida, en Sarandí del Yí, en Bella Unión.

Si bien no existen otras orquesta juveniles en Uruguay, su director destaca como particularidad de la José Artigas que su foco está puesto en la dimensión humana, en el trabajo en equipo y el fortalecimiento de los vínculos sociales. Sin descuidar la técnica orquestal. “Necesitamos un muchacho que no sea solo un buen músico, sino que sea capáz de relacionarse. La orquesta trasciende lo individual, apunta a fortalecer los vínculos familiares y sociales en todas las direcciones. Buscamos que la familia comparta con él, trabajamos con los padres involucrándolos en lo que el hijo hace, haciéndole ver las posibilidades de futuro. Los padres colaboran con ellos, con su cuidado, la seguridad, la vestimenta, con el armado de los conciertos. A los muchachos les pedimos que tengan buenas calificaciones, les hacemos entender la importancia que tiene culminar la educación formal. De forma natural se construye un referente, en el barrio, en su centro de estudios, pasa a ser reconocido.”

A través del Sistema hacen un estudio del joven y de su familia, tienen asistentes sociales, sociólogos, y prevén un apoyo extra para quienes realmente lo necesitan. Hay categorías de becas, según la situación económica y performance artísticas del joven. Son incentivos que se usan para solventar traslados, mantenimiento del instrumento, accesorios. Casi todos tienen su instrumento propio, pero en caso de no tenerlo la orquesta lo facilita en calidad de préstamo.

Mateamargo fue hasta Barros Blancos a entrevistarse con Jonnathan Martínez, miembro de la Orquesta Juvenil quien nos contó su experiencia. Ingresó a la Escuela Municipal de Música Montevideo en 2007 donde obtuvo su formación. En 2011 a través de la Escuela se enteró del llamado público y abierto para integrar la José Artigas, fue seleccionado tras realizar una audición en octubre del año pasado. En noviembre comenzaron a trabajar. Hoy es segundo trombón de la orquesta. Nos comenta que el punto fuerte de esta experiencia está en la práctica orquestal, sirve para hacer trabajo de fila, conocer repertorio, para él es un beneficio tomar clases con los maestros que han venido y con cada director particular, según el estilo, según la época del compositor, “unos piden una cosa otros otra”.

“Se hace tanto repertorio clásico como otras cosas, en la última presentación se incluyó “Tico Tico”, música más popular, terminamos todos bailando. Somos jóvenes. Para la gente que está acostumbrada a ver a la sinfónica, esto los sorprende. La música ayuda a ocupar la cabeza, a estar trabajando en algo positivo. La gente a veces no sabe que hay gurises que en vez de estar perdiendo el tiempo en una esquina están ahí. Ser miembro de la orquesta supone un compromiso, asumir una disciplina, entra en juego la respiración, la condición física, ahora tengo 21 años, pero tengo que cuidar los músculos, entonces hago trabajo de calentamiento y elongación, tengo pensado empezar a hacer yoga. Sino no estás a nivel.”

Reflexiona que terminar la secundaria no le sirvió directamente en su formación para tocar el instrumento pero sí indirectamente, “en la música tenés matemática, tenés historia, la música es historia, la secundaria es parte de tu formación integral, tenés que tenerla.”

Jonnathan destaca: “la experiencia con los compañeros, de compartir, el trabajo es totalmente en equipo. Nosotros ensayamos en el Auditorio Adela Reta del Sodre, está alucinante, son salas hermosas, una infraestructura de primer mundo, no hay nada que envidiar, y eso es de todos”.

Para Ariel Britos hubo un salto cuantitativo y cualitativo en cuanto a recursos en este último período. Hubo un tiempo de maduración. Considera que el gobierno ha apostado a este proyecto, y que esperan ser merecedores de esa confianza. Entienden a este proyecto y a su labor como un aporte a la construcción de ciudadanía. Todos pueden acceder, hoy como nunca se le quitó el carácter de elite que en otros tiempos la caracterizaba.

Por: Colectivo Cultura

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