¿Inseguridad o neocolonialismo policíaco?

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Los días en que el estado colonial pretende recuperar sus territorios a pesar de un conjunto amplio de su población.

Vivimos con inseguridad desde que nacemos y podemos decir que es la contrapartida de la libertad. Por lo menos en el marco del estado liberal y de su pretendida neutralidad contractual de derechos y deberes, donde se supone que abdicamos de ciertos derechos en función de que se garantice otros, aunque en realidad su sustancia y origen, la división del trabajo, la propiedad y la dependencia, son un crimen.

El contexto, es un país, un continente, donde las trayectorias vienen marcadas por el “subdesarrollo” y la dependencia, donde las estrategias de supervivencia diseñadas para ese escenario particular colisionan con un crecimiento económico explosivo, cierta pretensión desarrollista, el confort, el “bienestar” y las nuevas tecnologías, que han implicado mayor empobrecimiento de las mayorías.

En este contexto, el concepto de seguridad viene redefiniéndose desde hace un par de décadas, con la pretensión de poder enfrentar los nuevos desafíos. Podemos decir que esta re conceptualización se inicia sobre todo a partir de la caída de la Unión soviética, el campo socialista y el fin de la Guerra Fría, cubrien el espacio vacío que el enemigo rojo dejó a la alianza panamericana, hasta incluso confundirse con el concepto de defensa.

Nos dice Adriana Rossi del Trasnational Institute que “A partir de esta lectura que EE.UU. hizo del fenómeno, el narcotráfico, de un problema de orden interno y, por lo tanto, policial, pasó a ser una problemática que, por relaciones con la seguridad nacional de EE.UU. y con la esencia e integridad de los Estados en América Latina, atañía también a las esferas de la defensa, y por lo tanto militar, que a su vez fue derivando hacia el amplio y posterior concepto de seguridad”1Rossi, Adriana en “Mercosur: entre doctrinas, mercado y seguridad.” Instituto Transnacional, Ámsterdam, septiembre de 2006.. Aquí aparece como factible el narcotráfico, el terrorismo global, el crimen organizado, y la conjunción de estos elementos para conformar un enemigo multiforme y global, disímil, que justifique la continuidad de la política imperial para nuestro hemisferio; la narco-guerrilla terrorista.

“Así, el énfasis recae sobre las amenazas, dejando a los “amenazantes”, es decir, a los enemigos, en una indefinición no del todo casual, ya que permite la inserción de múltiples actores y la extensión del concepto, transformando su aplicación en extensiva, generalizadora, y, sobre todo, arbitraria y moldeable a los intentos de criminalización de los “indeseables” y disidentes”2Rossi, Adriana en “Mercosur: entre doctrinas, mercado y seguridad.” Instituto Transnacional, Ámsterdam, septiembre de 2006..

A grandes rasgos, en los países más integrados a la zona de seguridad de EE.UU, el discurso norteamericano ha tendido a policializar las Fuerzas Armadas, interviniendo incluso en El Salvador en una guerra contra las pandillas de la cual han debido retirarse. En el caso de las drogas los ensayos de guerra continúa con el Plan Colombia (lo que ha implicado el desplazamiento de los principales cárteles a México y a que Perú sea hoy el principal productor de coca), Iniciativa Mérida en México (con los saldos que todos conocemos 47.000 muertos solo en 2011 y la asistencia anti narcóticos en todo el continente. También ha sido así con el objeto del terrorismo. Sin embargo esto ha sucedido contraviniendo el mismo modelo vigente al interior mismo de los EE.UU, ya que cuentan desde 1878 con una ley que pena hasta con hasta dos años de prisión al gobernante que viole la norma que prohíbe el uso de las Fuerza Armadas dentro de las fronteras, llamada “Ley Posse Comitatus”3“Aquel que, excepto en casos y bajo circunstancias expresamente autorizadas por la Constitución o por ley del Congreso, intencionalmente use cualquier parte del Ejercito o de la Fuerza Aérea como posse comitatus o de cualquier otra forma para ejecutar las leyes será sancionado bajo este título o encarcelado por no más de dos años, o ambos.” En Withers, George, Santos, Lucila y Isacson, Adam (2010) “Predica lo que Practicas: la separación de roles entre miliares y policías en América Latina, WOLA, USA. (https://www.wola.org/sites/default/files/downloadable/Regional Security/2010/predicaloquepracticas.pdf).. Esto ha despertado múltiples críticas aunque con pocos resultados, entre ellas, “La Comisión Global de Políticas de Drogas4Integrada entre otros por el ex Secretario General de la ONU, Kofi Annan, dos ex altos comisionados de las Naciones Unidas y un ex Relator Especial también de Naciones Unidas, el Director Ejecutivo del Fondo Mundial, un antiguo alto funcionario estadounidense, George Schultz, el ex presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Paul Volcker, ex presidentes de México, Brasil, Colombia y Suiza, los autores Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, el fundador del Virgin Group, Sir Richard Branson, el antiguo Alto Representante de la Unión Europea, Javier Solana, y George Papandreu, actual primer ministro de Grecia. presentó un informe en Nueva York el 2 de junio, en el que hace un llamado para romper el tabú sobre el debate y la reforma de las políticas de drogas. El panel de alto nivel dice que la guerra global contra las drogas ha fracasado y recomienda un cambio de paradigma hacia la reducción de daños, la despenalización y la regulación legal del cannabis”5https://www.tni.org/es/article/la-comisión-global-de-políticas-de-drogas-exige-el-fin-de-la-guerra-las-drogas.

Por otro lado, donde la nueva doctrina de policializar a los militares ha sido rechazada (relacionado obviamente con los horrores de la intervención en asuntos internos de la historia reciente), la tendencia indica que el viraje es hacia la militarización de las policías. Ejemplo de esto puede significar las Guardias Nacionales o republicanas.

Sin embargo, estas medidas poco tienen que decir acerca de los verdaderos desafíos de nuestros países. Así, ¿Quién puede realmente creer que el gran problema de nuestro país son unos cuantos “menores” y quien puede creer que la forma de solucionarlo es con una Guardia Republicana (creada en 2010) armada para la guerra, ahora con blindados capaces de una velocidad de 140 Kph?

La “tolerancia cero”, la saturación policial en las calles, “la limpieza de clase” y todas las medidas tendientes a las tácticas exclusivamente represivas respecto al delito, sencillamente han fallado en todo el mundo, sea por lo caro de las mismas, sea por la fractura que genera entre la policía y la sociedad y por los verdaderos resultados, completamente insatisfactorios, comparados con cualquier otro plan que consista en la tarea preventiva, de inteligencia con participación de la misma sociedad civil organizada, o incluso con respecto a cualquier plan social. Y ud. dirá, ¿y entonces porqué se continúan implementando este tipo de tácticas? Resulta que la respuesta no por casualidad, se relaciona con lo que hemos dicho más arriba acerca de la cuestión de la dependencia. Un señor llamado William Bratton, jefe de policía “estrella” de Nueva York durante el periodo del retrogrado Giuliani, visitó Buenos Aires en el 2000 y nos trajo para vender un modelo que supuestamente en esa ciudad, una de la ciudades más inseguras del mundo, había funcionado. Este modelo era el de la “tolerancia cero” y si bien en esa ciudad con altas tasas de delincuencia la misma bajó, solo lo hizo en menor medida en relación a Boston o San Diego donde no solo había menos delincuencia (por tanto más difícil de doblegar en cuanto es un fenómeno de carácter más estructural) y donde se aplicó un sistema de corte más preventivo, llamado “community policing” (policía comunitaria) en la cual la táctica consistía en la relación a través de las organizaciones sociales e Iglesias con amplio conocimiento de los fenómenos sociales y de los vecinos de cada localidad. Sin mencionar las ventajas en costos y la relación policía-ciudadanía6Wacquant, Loïc. “Las cárceles de la miseria”. Ediciones Manantial, Buenos Aires, año 2000..

Así, cabe preguntarse si cuando se aplican durante décadas políticas que no tienen consecuencias para el objetivo declarado y son muy costosas, si en realidad persiguen ese objetivo o si esas políticas persiguen en realidad otro objetivo.

Desde EE.UU., nos contesta Chomsky,…“Sólo hay dos respuestas posibles: o todos los líderes están colectivamente locos, lo cual podemos descartar, o simplemente persiguen otros objetivos. En el extranjero es una campaña de contrainsurgencia; en casa, una forma de deshacerse de una población superflua –hay una correlación muy cercana de raza y clase–, no perfecta, pero casi: de hecho, los hombres negros están siendo hechos a un lado. En Colombia lo llamarían limpieza social. Aquí simplemente los ponen en las cárceles”…7https://www.jornada.unam.mx/2011/08/17/politica/013n1pol?partner=rss

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Por: Nicolás Volaric

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Referencias   [ + ]

1, 2. Rossi, Adriana en “Mercosur: entre doctrinas, mercado y seguridad.” Instituto Transnacional, Ámsterdam, septiembre de 2006.
3. “Aquel que, excepto en casos y bajo circunstancias expresamente autorizadas por la Constitución o por ley del Congreso, intencionalmente use cualquier parte del Ejercito o de la Fuerza Aérea como posse comitatus o de cualquier otra forma para ejecutar las leyes será sancionado bajo este título o encarcelado por no más de dos años, o ambos.” En Withers, George, Santos, Lucila y Isacson, Adam (2010) “Predica lo que Practicas: la separación de roles entre miliares y policías en América Latina, WOLA, USA. (https://www.wola.org/sites/default/files/downloadable/Regional Security/2010/predicaloquepracticas.pdf).
4. Integrada entre otros por el ex Secretario General de la ONU, Kofi Annan, dos ex altos comisionados de las Naciones Unidas y un ex Relator Especial también de Naciones Unidas, el Director Ejecutivo del Fondo Mundial, un antiguo alto funcionario estadounidense, George Schultz, el ex presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Paul Volcker, ex presidentes de México, Brasil, Colombia y Suiza, los autores Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, el fundador del Virgin Group, Sir Richard Branson, el antiguo Alto Representante de la Unión Europea, Javier Solana, y George Papandreu, actual primer ministro de Grecia.
5. https://www.tni.org/es/article/la-comisión-global-de-políticas-de-drogas-exige-el-fin-de-la-guerra-las-drogas
6. Wacquant, Loïc. “Las cárceles de la miseria”. Ediciones Manantial, Buenos Aires, año 2000.
7. https://www.jornada.unam.mx/2011/08/17/politica/013n1pol?partner=rss

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